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Tanned Tin 2012, la crónica

Por Mai Do Asensi 0

The Hidden Cameras/Maido Asensi

 

Un año más, el Teatre Principal de Castelló nos abría las puertas para disfrutar tres días completos de conciertos alternados entre jornadas matinales en Espai d’Art Contemporani (EACC) y jornadas nocturnas en el Teatre. Con un frío y un viento que ha impedido que los asistentes salieramos al exterior entre concierto y concierto, la decimotercera edición nos dio un avance de tendencias de lo que será la temporada de festivales. Tanned Tin puro y duro.

Nacho Vegas presentando ultimos composiciones, Standstill dando a conocer, “Room” obra conceptual audiovisual que acompaña de su triple epé “Adelante Bonaparte”, fueron la representación española de la jornada del jueves, junto con artistas como, Laetitia Sadier, ex-componente de Stereolab, Tim Hecker y Austin TV, los cuales se marcaron un buen show a base de ruido, distorsiones, riffs de violencia sonora y luces y disfraces espaciales.

Dead Western/Maido Asensi

El viernes abría el teatro Dead Western, el californiano, Troy Mighty, nos conquistaba a todos con su particular voz grave y su bufónica expresividad, sin más elementos más que él, su cuerpo y su guitarra como hilo conductor para adentrarnos en el género artístico “Vodevil” del cual se hace eco, expresado en sus gestos y maquillaje, representado por lágrimas negras.
Nat Baldwin, de Dirty Projectors fué el siguiente en subir al escenario, no era el primera vez que se encontraba allí, pero si la primera en venir en solitario con su contrabajo y creando un show melódico el cual gustó bastante.

Papercuts por fin saldaban la deuda pendiente que tenían con el festival tras su caída hace un par de años y llegaban a Castellón sanos y salvos. Pop de guitarras acústicas, teclados a lo dream pop creadoras de atmósferas ensoñadoras, las cuales dejaban al oyente recorriendo mundos imaginarios.
The History of Apple Pie, considerados ya como herederos del shoegaze y en la línea de otros como The Pains of Being Pure at Heart, todavía jóvenes e inexpertos pero con unas melodías de gran calidad que saben maquillar con buen gusto.
Oh Pears, el dúo de Philadelphia nos ofrecieron así como recién caído del árbol, una jam session de lo más peculiar.

Main/Maido Asensi

Main, proyecto electrónico de Robert Hampson de música ambient, música que se requiere escuchar a oscuras y con buenas visuales, las cuales, lamentablemente, brillaron por su ausencia.
El kraut rock tampoco faltó en esta edición convirtiéndolo a la realidad el cuarteto aleman Like a Stuntman, gran espectáculo, esperamos verlos más veces en el futuro. Pero el premio de la noche fue sin duda para el dúo Barcelonés de Za!. Vibrantes, enérgicos y arrolladores, todo un espectáculo visual y sonoro que puso el teatro patas arriba.

El sábado desfilaron por el escenario artistas como Pete Dale, cantautor folk-inglés, Elle Belga, duó nacional, elegantes y emocionantes, tensos y delicados.

Patterns/Maido Asensi

Fair Ohs, grupo con dejés afro-pop veraniego que a todos gustó mucho. The 99 Call, veteranos del indie rock que dieron el punto delicado del festival. Patterns, jóvenes británicos de melancolía post-adolescente. The Orchids vinieron dispuestos a triunfar y lo hicieron, uno de los mejores directos de todo el festival, que con su ya pop clásico y su último trabajo de esudio “The lost star” fueron de las mejores actuaciones de esta edición.

The Hidden Cameras, liderados por Joel Gibb ofrecieron un espectáculo melódico, sencillo y complicado al mismo tiempo, de sonoridad contundente, tampoco dejaron a nadie indiferente.
Matt Elliot con su folk roto y hundido, y Kites con su noise extremo dieron fin a este recorrido de tres días de conciertos en tal singular entorno.
Y hasta el año que viene, esperemos que vuelva a celebrarse de nuevo este pequeño y gran festival en la misma ciudad y ubicación.

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