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Siete Picos

Por Carmen Salvador 0

 

Cosmen Adelaida son unos muchachos con mucho genio e ingenio, así como paciencia, insistencia y no, no son de Palencia, son madrileños. Beatriz Page (teclado, voces), Elisa Pérez (batería, voces), Marcos  Domínguez (bajo, voces), Javier Egea (guitarra, voces) y Nacho de la Hoz (guitarra, voces) forman la banda. Estos muchachos han sabido sacar de sus respectivos instrumentos el sonido más ochentero, sucio y limpio a la vez, con siete canciones muy trabajadas, y letras que también dan que pensar.

Pop dulce, melódico, nostálgico y amable, con sus voces reverberizadas, sus teclados muy presentes, y todas sus cosas como tienen que sonar para entrar plenamente en la escena del pop independiente de Madrid, y básicamente, de España entera, ya que este año, uno de los festivales más característicos de esta escena ha apostado por esta banda, Cosmen Adelaida, para que debuten en su jueves de presentación.

Después de que el Genio Equivocado les echara un ojo y tiraran el anzuelo, ficharon por ellos, y así editaron su primer disco, Siete picos.

Siete Picos fue grabado por el gran Raúl Pérez, en los estudios La Mina, en Sevilla. Este hombre sabe sacar lo mejor de cada grupo, yo no sé cómo lo hace.

De este disco tendría que decir que merece la pena oír canción por canción. Se nota que están muy involucrados en la movida independiente de Madrid. Un espíritu muy ambiental marca canciones como el segundo tema del disco, Siete picos, el homónimo al LP, que también presenta un rasgo de música infantil, de nana, muy bonita.

También hay canciones movidas en el disco, como Si quieres Salgo, que a mí me recuerda lejanamente a La Habitación Roja, pero menos noise.

La canción Alcobendas, de la cual sacaron un videoclip, una canción con una guitarra muy pegadiza y unos teclados muy presentes, así como una letra muy original y bastante currada, marca casi el final del disco, es el sexto tema. Esta canción me ha parecido una gozada.

Equis es otro tema relevante del disco. Abre el disco con un bajo muy destacable.  Las voces y las guitarras están muy acordes, en un juego como de pregunta-respuesta.

El día es el cuarto tema del disco. Es una canción lenta y bastante ambiental; los teclados están muy presentes y tiene una batería muy constante. La voz está bastante lejana. Este tema también me ha gustado, pero en otro sentido. No me ha impresionado, pero me parece bonito. O eso pensaba. Hasta que rompe, y parecía que no iba a hacerlo. En ese cambio, no dejan de estar presentes los teclados, aunque coge más el protagonismo la guitarra. Unas melodías que continúan siendo muy ambientales marcan el tema. Mientras la canción avanza se va volviendo más noise, aunque se limpia siempre que entra la voz.

El disco los completan los temas Inventario y Miss Wisconsin. Estos dos temas son los que menos me han gustado, pero también tienen su historia. En Miss Wisconsin, cuando entra la voz, me recuerda un poco a La Buena Vida, y eso agrada. Sin embargo, Inventario, que tiene un toque más chinarrero, no me ha gustado.

Sea la que sea mi opinión, pienso que deberíais de buscar una oportunidad para encontraros con estos chicos y escucharlos en directo, que de eso no he podido quejarme todavía, y, no sé vosotros, pero en el Contempopránea no pienso perdérmelos.

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