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Crónica de The Suicide of the Western Culture y Lásers, en Madrid

Por José Luis López 1

En una noche tan delicada como la última del mes, y con el Primavera Sound en la ciudad condal descargando su primer día grande, los catalanes “The Suicide Of Western Culture” visitaron la ya calurosa Madrid para mostrarnos un repertorio y sonido más potentes de lo que un servidor esperaba. A pesar de los inconvenientes mencionados, la afluencia de público no estuvo nada mal, en cuanto a número.

El directo de los también barceloneses “Lasers” sirvió de entrante. Quedé sorprendido por el grupo, con un sonido muy fresco, etéreo y cercano a la idm, solo traído a mundos más terrenales por la batería física que utilizaban en el combo. Llegaron a pasar del ambient a recordar a Holy Fuck…

Tienen madera estos chicos, a ver qué tal les va con el primer disco y si se sueltan un poco más en el escenario. Una lástima que gran parte del público de la sala estuviese más preocupado en comentar sus cosas que en disfrutar de la actuación de los barceloneses. Eso sí, a lo largo del recorrido fueron hacia arriba y acabaron por ganarse a la gente y conceder un bis que la sala (quizás por el retraso con que empezaron las actuaciones) no parecía estar tan dispuesta a conceder.

Cerca de la medianoche, TSOWC se subieron a las tablas. Y ellos sí que las tienen, y se nota. No quiero decir con esto que su actuación me gustase más. De hecho, en varios aspectos me gustó más la de “Lasers”: Los teloneros ganaron en la variedad y en la capacidad… pero TSOWC vencieron cuando las tablas, el gancho y el concepto estaban en liza.

Como ya he dicho antes, la actuación del plato principal de la noche fue mucho más movidita y potente de lo que esperaba, lo que les dio el favor de un público que, ya de salida, venía a verlos a ellos. Los chicos se ganan la entrega a pulso y su noise con reminiscencias a Fuck Buttons (salvando las distancias y diferencias) tiene un potente directo que divierte al respetable, porque se nota que les divierte a ellos. O al menos lo parece, que es quizás lo importante.

Una actuación por lo tanto divertida, aunque se queda a medio camino entre muchas cosas y, en ciertos momentos, se torna en un poco repetitiva, pero en la que destacaron los factores positivos a las pequeñas pegas.

En definitiva, una buena noche en un local bastante acogedor, aunque pagues la zona. La música a un gran nivel por parte de las dos bandas y bastante entretenida, que es de lo que se trata.

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