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Segunda jornada del Día de la Música: Más entradas, menos música

Por Jose Jiménez 0

Público (Organización Día de la Música)

El festival madrileño cierra una nueva edición con éxito de público, ayudado por el reclamo de Love of Lesbian, dejando grandes actuaciones en la retina de los asistentes.

Con el gusto de lo acontecido el día anterior, nos dirigimos prestos y preparados a disfrutar de otro día lleno de música y sorpresas al recinto del Matadero madrileño. Eso sí, ataviados con prendas algo mas fresquitas para soportar el calor de la capital en horas tempranas.Pero el calor se pasa rápido, o se disipa con actuaciones como la de los londinenses Fanfarlo, pues ellos nos decían “nos vamos a derretir aquí arriba” pero seguían dándolo todo y sin quitarse la camisa de franela abotonadas

Fanfarlo (Organización Día de la Música)
hasta el cuello (de esta guisa de presentó el líder de la banda Simon Balthazar). Un directo sin sorpresas, ya que nos acostumbraron a sus melodías hipnotizantes hace unos meses en una sala de Madrid, pero con una fuerza arrolladora que refrescó cual agua de manantial a los pocos que nos dignamos a recibirlos tan pronto. Tras hacer sonar su nuevo trabajo “Rooms Filled With Light”, se unieron a la poca masa para ver el resto de conciertos. Esta moda se está extendiendo y la verdad es que siempre gusta ver a los que te emocionan encima de un escenario a pie de calle.

Llegaban las siete de la tarde y empezamos a sufrir por no saber a dónde ir. Tejanos por aquí o tejanos por allá, ya que en el escenario Rockdeluxe se presentaba Alejandro Escobedo & The Sensitive Boys y, en el Rtve.es, Spoon hacían acto de presencia, por no hablar de la maravillosa Christina Rosesvinge que hacía unos minutos estaba haciendo disfrutar al público que se congregó en el Spotify. En fin, mucho talento para tan poco tiempo… pero es que el festival tenía que hacer sitio para que su cabeza de cartel, vaya cosas, tocara dos horas continuadas casi sin ninguna oposición. Pero eso es otra historia.
Alejando Escobedo estuvo bien. Realmente bien. El de Texas mandó con un sonido muy potente y una estudiada puesta en escena, que hizo trasladarse al público que ocupaba las butacas del teatro al estado americano que le vio nacer, aunque con algo menos de calor por el aire acondicionado que reinaba en la sala.

Spoon (Organización Día de la Música)
Lo de Spoon está por encima del sonido, ya que con el mazazo de tocar en un escenario que no suena muy bien (el de radio3 superaba con creces al rtve.es y eso que era más pequeño), se supieron hermanar con su gente y hacer que estos corearan sus más que famosas “The Beast and Dragon, Adored”, “Don’t Make Me A Target”, “I Turn My Camera On”, “Jonathon Fisk” o “My Mathematical Mind”. La impresión general fue que los americanos no estaban contentos con el sonido o con la asistencia de público, pero aún así se esforzaron para llevar su esencia al recinto madrileño.

Tanto correr de un lado a otro no nos permitió emocionarnos con la voz de Christina Rosenvinge, pero los que estuvieron allí nos dijeron que, aunque nuestra rubia de oro repita una y otra vez setlist en sus conciertos, seguramente fue uno de los mejores conciertos del día. Lo dicho, no llegamos, pero nos fiamos de las opiniones que nos llegan.

Era complicado perderse uno de los acontecimientos más importantes dentro del festival, y es que Mercury Rev se subía al escenario para ofrecer su “Deserter’s songs” 14 años después de su publicación. Jonathan Donahue, vestido de rojo de pies a cabeza, lideró a su banda para que los miles de encarecidos fans los llevaran en volandas a pesar del calor que reinaba en el patio del Matadero y del que se quejaban continuamente. Un concierto de diez para representar un disco básico del pop independiente de la década de los 90 que abría las puertas para el momento grande del festival.

Y es que mientras los amantes lesbianos se preparaban para su salida triunfal a un recinto abarrotado de fans (si hubieran venido todos antes hubieran visto muchas bandas imprescindibles o descubierto otras muy recomendables) en el escenario Spotify se presentaban los británicos Breton, que crearon un set donde la música y los visuales se entremezclaban para formar un algoritmo que dejaó a los asistentes con la boca abierta. Rock electrónico, hip hop, electropop, vamos, de todo, unido a los creadores de visuales para bandas tan reconocibles como The Temper Trap o Tricky. Habrá millones de adjetivos para definirlos, para nosotros fue simplemente una pasada.

Love of Lesbian (Organización Día de la Música)
Con un lleno aterrador (con ninguna banda de este año se reunió a tanto público y eso nos hace pensar que tal vez Madrid no necesita un festival independiente), sólo comparable con el del año pasado de los madrileños Vetusta Morla en este mismo evento, pusieron los pies en el escenario los cabeza de cartel de este año, Love of Lesbian. Vaya mi respeto por delante ya que siempre he pensado que era una banda muy currante y que se merecían algo más. Fue tal vez uno de sus directos menos apasionantes, y compitió con el más que aclamado España-Francia que se daba en otra de las pantallas del festival (creemos que no se deben de hacer estas cosas). Dieron un concierto sobrio, animado por el público asistente que no dejaba de cantar cada canción ya fuera un clásico de la banda o un nuevo tema de su último trabajo “La noche eterna. Los Días no vividos”. Dos horas subidos al escenario. No podemos reprocharles nada. Al festival, tal vez que algún otro grupo hubiera tocado algo más de tiempo.

Y sin un respiro para la celebración, la del concierto de los lesbianos y el triunfo de España, nos metimos de lleno en la sala Spotify, dejando a Maxïmo Park en el escenario Radio 3, para esperar a uno de los grandes músicos y productores de la última década. Y es que si hablas de Apparat te tienes que lavar la boca. Y no solamente por lo que ha hecho, sino por lo que hace. Vino a presentarnos su nuevo plástico (“The Devil’s Walk”, septiembre del año pasado) y vaya presentación. Se destapa el alemán como cantante y lo hace con un más que ganado sobresaliente. Nos atrapó en su atmosfera desde el primer segundo que acercó la púa a su guitarra y dispuso a tocar a su banda. Sasha Ring canta, y lo hace recordando un poco a Jónsi  (Sigur Rós), pero sobre todo compone melodías que te embaucan y te destrozan cuando empieza a sonar la batería. Espectacular.

Apparat (Organización Día de la Música)

Tal fue el espectáculo desplegado por Apparat y su banda, que casi nos olvidamos que Metronomy estaban tocando en el Rtve.es. Cuando llegamos quedaban apenas cinco canciones, una pena que se solape todo de esa manera. Nos contaron que los británicos fueron presentados (todos los conciertos del festival son introducidos por un presentador de Rtve) dando gracias por haber aguantado no sólo el calor, sino a Love of Lesbian. La banda de Joseph Mount estuvo divertida y entregada a un público que iba abandonando, poco a poco, el recinto esperando que el año que viene traigan a otro gran cabeza de cartel. Nosotros esperaremos algo más.

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