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Sharon Van Etten se hace querer en Madrid

Por Ignacio Sánchez 0

A pesar de salir con más de media hora de retraso, la cantante norteamericana consigue encandilar a un Teatro Lara casi lleno.

Risueña y vergonzosa salía Sharon Van Etten y su banda al escenario del coqueto Teatro Lara. Era su primera vez en Madrid, y tanto ella como el público se mostraban con ganas de pasar una bonita velada. Velada que fue finalmente para enmarcar, con un comienzo con “All I Can” donde el cuerpo ya se preparaba para la montaña de sensaciones que evocaría la cantautora.

foto por Ignacio Sánchez

Si hubo un protagonista de la noche, amén de la potente voz de Sharon, fue su tercer trabajo, Tramp. Un disco íntimo y soberbio, lleno de matices que se vieron fielmente plasmados en un directo que fue de menos a más. Y es que con las ganas de agradar al público, intentando comunicarse en español (cosa de agradecer), Sharon comenzó un poco lenta y nerviosa en los cambios de canción y canción, llegando incluso a tener que parar al comienzo de uno de los temas, pero derrochando dulzura y una enorme sonrisa entre pícara y tímida consiguió que nadie se lo tuviera en cuenta. Nada que ver con los comentarios en su actuación en la última edición del San Miguel Primavera Sound, donde se llegó a quejar de ser el peor sitio donde había tocado nunca. Irónica o no, anoche la de New Jersey optó por enseñarnos su lado de niña buena y dulce que te enamora con pestañear.

Arropada por su brillante banda, fueron desgranando entre agradecimientos piezas como “Warsaw”, “Give out”, “Kevin’s” o “Leonard” con un cariñoso gesto hacia Leonard Cohen o la potente “Serpents”, dedicada a su técnico de sonido y descrita como la primera canción que compuso con su guitarra eléctrica. Unos temas que nos muestran a una artista más madura mezclando sonido eléctricos con otros más acústicos, todos sin embargo respetados poder un público que degustaba cada momento con tranquilidad y delicadeza, rompiendo a aplaudir como si no hubiera fin.

“I’m wrong” puso un broche intenso a la noche con una descarga ruidista que casi pone en pie a más de uno, y tras un par de minutos de incesantes aplausos Sharon y los suyos volvieron para cerrar definitivamente con “Love More” y volver a tener un bonito gesto de dedicarle a una de sus mejores amigas. Ella es así, adorable, dulce y risueña. Al público se lo llevó en el bolsillo, a nosotros los primeros.

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