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Paseos por el mar

Por Jose A. Rueda 0

Justo cuando nos enteramos de que Akron / Family preparan nuevo disco para finales de abril, nos entran prisas por reivindicar a Dana Janssen, baterista y una de las tres voces de los estadounidenses que, bajo el alias de Dana Buoy, firmó hace casi un año una excitante colección de melodías pop titulada Summer Bodies (Lefse, 2012). A decir verdad, ya nos habíamos encargado de encumbrar al bueno de Dana incluyéndolo en nuestro “top 20” de lo mejor de 2012. Pero faltaba el a veces necesario análisis en profundidad del disco. Allá vamos.

Summer Bodies es un disco rabiosamente contemporáneo en varios aspectos. Aúna la nueva ola del lo-fi electrónico con la del neofolk y, a su vez, tira de una subidas melódicas cuya grandilocuencia recuerda a bandas tan cool como M83 y Fischerspooner. ¿Cómo le llamamos al niño, pues? Dejémoslo en pop. Puro pop. Basta ya de bautizar como folk a todo el pop elaborado a base de instrumentación acústica y tradicional.

Sin embargo, no es la maquinaria musical lo que amenaza a Dana con ser etiquetado como “neofolk”, sino la cadencia melódica de las canciones, que rezuman góspel y música coral por los cuatro costados. Summer Bodies balancea guitarras con cacharrería sintetizada desde el comienzo de “The Anatomy Of Now”, un tema que puede recordar a los pastoriles Fleet Foxes pero, ojo, Dana Buoy debutó con Akron / Family bastante antes que los barbudos de Seattle. Las conexiones con su banda principal (siempre declinada hacia el pop-folk con tintes psicodélicos y juegos electrónicos) se evidencian en más de un pasaje del disco, como en “Best Around” y “Delicate Suitor”. Esta última sorprende al final con una base house bailable muy mediterránea. En efecto, Summer Bodies (que apareció en las tiendas cuando se acercaba el verano de 2012) avisa en su título de cierta conceptualidad: de un discurso común en el conjunto de las once canciones. Summer Bodies suena a mar. Es más, huele a mar. El disco de Dana Buoy se convierte en banda sonora perfecta para pasear desde el campo hasta la playa mientras se pone el sol sobre el horizonte líquido. Porque, si no es corriendo entre las hierbas del prado, ¿dónde te imaginas al escuchar “Call To Be”? Si no es tumbado en la orilla, ¿a dónde te transporta “We On The Sea”?.

Dana Buoy
Dana Buoy

Y por allí, pululando por costas inhóspitas, las palmeras quedan a contraluz ante el cielo anaranjado mientras suena “Come My Side”. “So Lucky” te viste de blanco en la solemne noche balear. Con “Futures Part” contemplas cual asceta el cielo estrellado y para el momento de “Satellite Ozone” ya has amanecido en la arena. Y es que, Summer Bodies apunta y dispara a lo buenos tiempos del “balearic beat” (mucho antes de la invasión comercial de la etiqueta “chill out”), con inclinaciones psicodélicas y algún repunte étnico (suena un sitar por ahí).

Como si nada, Dana Buoy despacha un disco que apenas ha tenido repercusión fuera de los Estados Unidos y que promete, si no una incipiente carrera en solitario, al menos un inminente discazo de Akron / Family. Al tiempo…

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