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La Distorsión Inteligente: Aina

Por Marcos Gendre 0

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Aina: punk-rock de cinco tenedores.

Una de las bandas más importantes del panorama nacional, Aina abrieron la veta a un tropel de bandas nacionales post-hardcore y punk-rock -No More Lies, Lisabö, Standstill-, dando vida a una vibrante escena que no ha dejado de crecer desde mediados de los 90.
Echando a rodar en 1995 desde Barcelona, Aina pronto se abren paso con su vital unión a Bcore, para el que graban ese mismo año “Uptight” (Bcore, 1995), su primer single. El recibimiento de esta primera publicación es tan entusiasta que la dinámica de conciertos se expande a fuera de Catalunya, por todo el territorio español. Durante esta época llegan a grabar un single a medias con los americanos Rhyhtm Collision que los confirmará como uno de los más importantes valores a seguir. Ya durante la grabación de este disco entra Álvaro como nuevo bajista, quedando conformada la alineación clásica del grupo con el susodicho, Artur -guitarra y voz-, Titi -guitarra- y Pau -batería-. Vuelta a los estudios tras su gira de iniciación, Aina comienzan a trabajar en lo que iba a ser su tercer single, hasta que por mutuo acuerdo con Bcore deciden recopilar sus singles y todo el material grabado hasta la fecha para dar cuerpo a Sevens (Bcore, 1996), el primer álbum del cuarteto.

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Aina “Sevens” (BCore, 1996)

Apabullante debut en largo, Sevens (Bcore, 1996) suena a todo menos a colección de retales: homogéneo y certero en todos sus cortes, el primer Lp de Aina es una generosa tarjeta de presentación a su mundo fortificado con los cimientos del sonido promulgado desde Washington DC y a través del que también se intuye una influencia vital de ACDC y de bandas de indie-rock vertiginoso como Superchunk .

Una de las propuestas más exportables de nuestra música, Aina se propulsarán a lomos del tremendo impacto de su álbum de presentación con una kilométrica gira. Saliendo de los límites peninsulares, empezarán a convertirse en unos habituales en Francia. Ya en 1998, los conciertos siguen sucediéndose, volviendo a actuar esta vez con temas que formarán parte de su siguiente lp, Aina (Bcore, 1999).

Haciendo un rodaje continuo de actuaciones en directo, Aina volverán a Francia en Octubre desde donde, al no poder contar finalmente con Jay Robbins –Jawbox, se meterán en los estudios Pole Nord con el ingeniero de sonido Fred Norguet, de gran reputación dentro de los círculos underground franceses-.

De resultado sobresaliente, el segundo álbum de Aina es la verdadera piedra de toque desde la que Bcore comenzará a hacerse grande e influyendo a riadas de grupos nuevos que necesitaban un faro estatal para poder dar continuación al providencial camino abierto por los catalanes. A reseñar también la impresionante aceptación que tiene en el extranjero, convirtiéndose en la primera banda nacional vanagloriada desde los circuitos underground del indie americano.

Nada más salir el disco, Aina se embarca en una nueva vuelta a la actividad durante cinco semanas de actuaciones a lo largo de toda Europa, dejando muy claras sus intenciones de expansión a través de un trabajo sobresaliente y unos directos incontestables. En esta época llegan a compartir escenario con bandas de la talla de Karate y Bluetip.

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Aina “Aina” (BCore, 1999)

Vuelta a España, una dislocación en el hombro de Pau mientras hacía skate hace que tengan retrasar su presentación del disco en terreno nacional para el 14 de mayo en la Ciudad Condal, volviendo a dar comienzo a otra gira triunfal por territorio ibérico.
Nombrado uno de los mejores discos de aquel año en publicaciones como Mondosonoro y Rockdelux, esta última lo llegaría a colocar entre la lista de los mejores discos de la década. La gran aceptación de Aina (Bcore, 1999) llevará al cuarteto a una posición de privilegio a la hora de afrontar su siguiente paso discográfico.

Antes de éste, vuelven a embarcarse en nuevas aventuras en la carretera, esta vez junto a los de Washington DC The (Capitol City) Dusters -con los que llegarán a grabar un single a medias-, yéndose en octubre otra vez por Europa durante otras cinco semanas.
Tras un más que necesario periodo de reposo, Aina siguen en boca de todo el mundo, y su reconocimiento les acabará llevando en 2001 a telonear a bandas del éxito de Queens of the Stone Age y At the Drive in. Mientras vuelven a la acción, nuevos temas van saliendo a la luz y esta vez con un premio mayor: la marcha a Washington DC para ponerse a las manos de Jay Robbins -Government Issue, Jawbox, Burning Airlines-.

Cumplidos dos sueños en uno, Bipartite (Bcore, 2001) será el resultado de otra muestra del enorme potencial de la banda Barcelonesa. Sin llegar a los niveles de excelencia de su anterior Lp, estamos ante un disco que volverá a ponerlos en candelero. De nuevo críticas excelentes y con una gran aceptación entre las parroquias indies, Aina comenzarán una promoción que les llevará a dar más de 150 conciertos en 2002.

Después de una gira tan agotadora, las dificultades de vivir de un grupo musical en España, los compromisos familiares y la idea de formar Nueva Vulcano por parte de Artur, llevará a Aina a su disolución en 2003. Idea consensuada por los cuatro, llevan a cabo este mal trago de la mejor manera posible: despidiéndose a lo grande.

Dos maravillosos eps de despedida, publicados durante ese año, y una antológica actuación en la sala Apolo de Barcelona y otra en el “Palm Beach” de Sant Feliu de Guixols certificarán el fin de una de las trayectorias más importantes del punk-rock español y europeo de las dos últimas décadas, tras la que cada uno de sus componentes tomará direcciones distintas. De entre todas éstas, la de Artur será la más rastreable a partir de ese momento. Con éste metido de lleno en Nueva Vulcano, Pau viviendo en Washington DC y el resto del combo desconectado del mundillo, Aina no ha dejado de sonar durante todo este tiempo, gracias también a esporádicos conciertos que, sin embargo, nunca han tenido pinta de hacernos pensar en una vuelta deseada por muchos.

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