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Extraños placeres

Por Laura Ávila 0

 Still Corners vuelve a la acción desde la publicación de su último álbum Creatures Of An Hour en 2011, disco que estaba cargado de canciones etéreas y muy atmosféricas. Ahora nos presentan su nuevo álbum Strange Pleasures, editado bajo el sello discográfico Sub Pop. Si tenemos en cuenta la calidad de sonido de vacío que definió su debut discográfico, Strange Pleasures coquetea con la línea de lo que es el sueño  y lo que es más que una voz pop entrecortada  que trata de ocultar de forma ambigua algo de synthpop. La guitarra multifacética de Greg Hughes y la voz de Tessa Murray , son los ingredientes perfectos para las melodías más evocadoras y melodiosa que surgen de este subgénero de los últimos tiempos.

Cuando hablamos del cuerpo musical de este grupo, la palabra cuerpo se percibe de manera irónica, ya que es el grupo el que toma imágenes de la nostalgia y se convierten en entidades fantasmales. La música se hace efímera y las líneas de guitarras cristalinas se entierran en capas de ricos sonidos de sintetizadores.

En cuanto a la temática, el álbum está dominado por las preocupaciones, la pasión por los viajes y la transitoriedad.  Queda reflejado en la canción de apertura del disco, “The Trip”, un extenso de seis minutos con sintetizadores en remolinos acompañado de un rasgueo constante de guitarra, nos narra que lo que importa no es el destino, sino el propio viaje, y eres consciente de que una vez lo hayas iniciado, no encontrarás retorno alguno. Con“Going Back to Strange”, tema sentimental, pero no demasiado, viene cargado con notas de piano y una voz callada y dispersa de Murray.  Seguidos de “Berlin Lovers” , que nos hacen recordar los primeros trabajos de Ladytron o Blondie, y “Drive Midnight” son temas cómodos, accesibles y previsibles. Con “Fireflies” se percibe una acumulación de euforia y proporciona algunos ejemplos perfectos de ganchos hipnóticos.

Strange Pleasures, no cambia la configuración de todo lo que simplemente tratan de enriquecer al sonido ya establecido, crean una escucha tan absorbente que hacen sonar más grande y más limpio.  Aunque el disco llegue en alguna ocasión a ser repetitivo, son el matrimonio perfecto de la síntesis y el funcionamiento de la armonía.  Te harán vivir en un sueño diurno con canciones que se sienten intocables.


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