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Pactando con el diablo

Por Miguel Jiménez 0

Tras apreciar el resultado de su nuevo disco, el viejo dicho de los viejos rockeros nunca mueren se quedaría corto con Black Sabbath. Los Iommy, Ozzy y compañía directamente han hecho un pacto con el diablo que, al menos compositivamente y desde el estudio, les mantiene cómo el primer día y a la altura, sino más alto, que la mayoría de los grupos de su generación y no digamos ya de los nuevo de cuña.

13 es un disco demoledor de principio a fin, desde el primero al último tema de sus más de 70 minutos de duración. Precisamente esa larga duración, tanto del disco como de los temas, hacer pensar en un momento que nos vamos a encontrar con un trabajo denso y pesado, todo lo contrario. Es un trabajo realmente conseguido en lo compositivo y no digamos ya en la producción, realizada magistralmente por Rick Rubbin. Sin duda el binomio Rubbin/Black Sabbath ha funcionado a la perfección.

Temas como “God is Dead” o “Loner” destilan potencia y energía por los cuatro costados, otros como “Zeitgeist” se alejan más de la tónica general del disco, pero sin desentonar en absoluto. La verdad es que tras 35 años es realmente sorprendente cómo han conseguido volcar todo lo que se puede escuchar en 13, porque, quizás no sea su mejor trabajo, pero sí está, sin lugar a dudas a la altura de sus mejores discos, y realmente esto tiene todavía más mérito, porque en la época que vivimos en la que todo está inventado, escuchar canciones como “Age of Reason”, sin duda una de las mejores, con ese recorrido angustioso y vertiginoso que realizan tanto la guitarra de Iommy como la voz de Ozzy en un in crescendo monumental, o “Live Forever” donde reflejan su título en la energía que desprende la canción, no tiene precio.

Aún así, lo que más mérito tiene el trabajo en conjunto es haber realizado un disco tan largo y que encaje todo tan sumamente bien, tanto la cantidad de temas, la duración de los mismos y sobre todo el orden, algo fundamental, y que ellos han sabido que después de temas como los anteriormente descritos aparecieran cortes como “Damaged Soul” o “Dear Father” para dar una pausa en cuanto a ritmo que no a intensidad, ya que ésta está presente durante todo el disco, para acabar cerrándolo de forma trepidante con el trío “Methademic” – “Piece of Mind” – “Pariah”.

70 minutos de furia, energía y potencia, ejecutados a la perfección tanto instrumentalmente como vocalmente, para presentarnos el que, sin ninguna duda, es el mejor disco de Rock, Heavy Metal o como se le quiera llamar, de los últimos 15/20 años. Ahora falta ver si en directo el pacto está vigente, algo difícil, pero estando Ozzy de por medio , no imposible.

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