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Persons y The Limboos le pusieron música al “post-San Isidro”

Por Jose A. Rueda 0

Casi nos da un mes y pasamos por alto el pequeño guateque que la gente de Madrid Radical montó en Lavapiés. Fue el 16 de mayo -un día después de San Isidro- en el bar El Juglar, que esconde al fondo una salita de conciertos la cual podría representar el modelo underground madrileño por excelencia: pintura negra, iluminación tenue, paredes estrechas, techo alto,… Como si nos escondiéramos en un búnker para protegernos de la realidad que asola la gran ciudad.

Los invitados a la cita eran Persons (en la foto) y The Limboos. Los primeros, rock tenso, pop oscuro y psicodelia contemporánea. Y los segundos, rocanrol clásico, powerpop “beatleliano” y estética retro hasta decir basta.

Inauguraron la velada Persons, un cuarteto liderado por José Salamanca, cuya personalidad desenfadada contrasta con la lírica escapista que dicta en sus lúgubres canciones. Muy hablador -hasta se atrevió a imitar a Rajoy-, Jose casi se ocultaba tras la torre de teclados, instrumentos esenciales en la música de Persons al fusionarlos impecablemente con los sintes de Raquel. El resultado es ese sonido hipnótico que distancia a la banda de cualquier comparación.

Únicos. Originales. Adjetivos que llaman a Persons a ser uno de los nombres importantes del underground patrio. Sus curtidos músicos, con una década de experiencia a sus espaldas, mostraron sobrada competencia encima del estrecho escenario de El Juglar, en donde su único álbum, Hipnosis Casa (Nevada Records, 2012), no rigió el setlist. Persons prefirieron poner a prueba las nuevas canciones que han grabado, otra vez, en los sevillanos Estudios La Mina con el todoterreno Raúl Pérez tras el cristal (por si aún hace falta, recordamos su currículum: Pony Bravo, McEnroe, Pumuky, Maika Makovski,…). El nuevo disco de Persons se llamará Ghettoblaster y está previsto para septiembre. En su Bandcamp ya se alojan tres canciones como adelanto.

the limboos
The Limboos

Con apenas cuatro meses de rodaje, The Limboos subieron al escenario sin que la falta de ensayos se notara en absoluto. Combinando cóvers con temas propios, el cuarteto roció desparpajo a más no poder. En lo musical, nada nuevo bajo el sol: los sesenta, los setenta, el surf, el garage, las medias melenas al viento y las caderas danzando de un lado a otro. Divertidos, sin duda, pero sin más aspiraciones que la de convertirse en una banda de añejas verbenas para puristas y nostálgicos.

La estética de sus cuatro componentes no escapa de la peculiaridad. No, no iban los cuatro disfrazados de Beatles… A lo mejor el frontman Roi Fontoira sí, con ese “peinado seta” tan de la época. Pero lo que destaca en la “foto de familia” de The Limboos es la singularidad de cada uno de ellos: Marcos -bajo- podría ser el quinto Ramone. Daniela -batería- basculaba entre lo punk-rock y lo vintage. Y, mi favorito, Sergio -guitarra y percusiones- que, cuando agarraba las maracas, hechizaba al personal con ese baile tan… “guasón” (Antonio Machín aparece en el apartado “influencias” según el Facebook de la banda).

La juerga no acabó con The Limboos, pues los reproductores de CD echaron a andar para la obligada sesión de DJ. Los más valientes aguantaron un rato más en El Juglar, pese al ladrillo de la resaca post-San Isidro que más de uno llevaba en el cuerpo. Por si había bajadas de azúcar, en la puerta seguían repartiendo barquillos.

Madrid Radical, mientras tanto, continúa agitando la noche madrileña. El próximo evento lo programan para el 14 de este mes, otra vez en la Sala El Juglar y con la presencia de Sogorda Y Surfea, Narcoléptica y Juventud Juché.

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