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Dividir una temporada en dos partes: ¿inconveniente o ventaja?

Por Angélica Mualim 0

Hace unos días nos enteramos de que la última temporada de Mad Men se dividiría en dos partes de 7 capítulos cada una, estrenándose la primera en 2014 y la segunda en 2015. Lo que en principio iba a ser una temporada única de 13 episodios ha pasado a tener un capítulo más y a retrasar la fecha de su fin. Los espectadores de la serie se hallan con sentimientos encontrados ante esta situación: por una parte se alarga la vida de la serie y la despedida tardará más en llegar; pero por otro lado, una temporada de tan sólo 7 capítulos puede parecer insuficiente y la espera de casi un año para ver la segunda parte puede parecer eterna.

Mad Men no es la primera serie que propone este formato en su temporada final. Breaking Bad, también de la cadena AMC, ya lo hizo con su quinta temporada, dividida en dos partes de 8 capítulos cada una. Hamm-CranstonSi bien es cierto que se nos hizo eterna la espera entre una parte y otra (sobre todo con ESE capítulo final del año pasado), ahora que faltan tan sólo dos capítulos para que acabe la serie el tiempo parece haber pasado volando. ¿Habría sido mejor haber visto los 16 capítulos del tirón sin tantos meses de espera? Para algunos puede que sí, pero puede que la cadena salga beneficiada de esta táctica: los últimos capítulos de Breaking Bad son los que han atraído un mayor número de espectadores. Claro que es imposible saber si esas cifras se hubiesen obtenido igualmente sin haber fraccionado la temporada.

Mad Men puede salir especialmente beneficiada de esta estrategia, ya que las dos partes de la temporada final podrían abarcar un mayor espacio en el tiempo y así mostrarnos cómo la serie logra llegar a la década de los 70. Los guionistas ya deben de tener un tema planteado para cada una de las partes, ya que cada una cuenta con un nombre diferente: la que se estrena en 2014 se llamará The Beginning y la de 2015 será The End of an Era, probablemente refiriéndose no sólo al final de la década de los 60 sino también a las tramas relevantes a Don Draper y compañía.

Aunque ésta pueda parecer una moda reciente, hace años pudimos ver otro ejemplo de cómo una última temporada se dividía en dos. Los Soprano emitió así su sexta temporada, con 12 capítulos en 2006 y 9 en 2007. El productor ejecutivo de esta segunda parte fue precisamente Matthew Weiner, creador de Mad Men, por lo que cabe esperar un final a la altura de la serie. Eso sí, nos tocará esperar, nos guste o no.

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