Crítica: “Perfectos desconocidos” de Alex de la Iglesia

Por María Gómez-Comino 0

Perfectos desconocidos

Cuando vas al cine para ver una película que ya tiene su versión extranjera y has podido leer y ver sobre dicha narración, se tiende al recelo y a la comparación, en muchos casos de manera inconsciente. Apropiándome de las palabras del ahora crítico de cabecera de la publicación, Martín Godoy, ayer fui a ver Perfectos Desconocidos y hoy os la cuento.

Paolo Vasile, director general de Mediaset España y hombre astuto en los negocios audiovisuales encargaba al realizador Alex de la Iglesia dirigir el remake español de la película italiana “Perfetti sconosciuti” de Paolo Genovese. Una película que se olía desde su masiva promoción el rotundo éxito que tendría en taquilla, y así está sucendiendo. Un film para todos los públicos donde las nuevas tecnologías y secretos son los protagonistas. Vamos, nuestro día a día.

Para poner en contesto a los pocos que no sepan de que va la historia, aquí va una pequeña síntesis: Siete amigos que lo son desde hace años se reencuentran en una cena en la que deciden jugar a un juego extraño y arriesgado: ponen sus móviles sobre la mesa y al grito de “no tenemos nada que ocultar”, deciden compartir los mensajes y las llamadas que cada uno de ellos reciba durante la noche, en una especie de ruleta rusa.

En este contesto, la película únicamente con un escenario principal, se centra en los personajes. Reparto coral, en su mayoría muy acertado, que sabe defender su personaje sin llegar a caricaturizarlo. Alex de la Iglesia, muestra que es un buen director de actores y consigue que el elenco brille, y la interpretación empodere al guión de la fluidez y el dinamismo que requiere. Todo esto apoyado por una buena realización que consigue que este vodevil obtenga el ritmo visual que demanda este tipo de historias frenéticas y un tanto alocadas. La película podría funcionar perfectamente sin ningún elemento narrativo adicional, sea el caso del elipse lunar que en cierta medida justifica el desarrollo de la trama. Aunque este tipo de dispositivos, por otro lado, son muy reconocibles dentro de las películas del realizador vasco. En esta ocasión, y es de agradecer, la narración no termina de forma caótica como nos tiene acostumbrados. En Perfectos Desconocidos el final se presta al debate y la libre interpretación, pero tiene coherencia dentro de un film que consigue divertir ágilmente de principio a fin.