Crónica Premios Feroz 2018

Por María Gómez-Comino 0

Premios Feroz 2018

V edición de los Premios Feroz: Arriba el vino y las mujeres

La quinta edición de los Premios Feroz, los popularmente conocidos como los Globos de Oro españoles, son reconocimiento de los informadores de cine. En esta ocasión el maestro de ceremonias era el actor y humorista Julián López que abría la gala con un discurso duro, podríamos decir áspero, lleno de pullitas muy bien hiladas que hacían del mismo un monólogo con un humor no apto para todas las sensibilidades pero digno de alabar. Era una gala para arriesgar y que mejor ocasión para la irreverencia y el sarcasmo. Chapó por Julián y el equipo de guión.

La gala que tenía el propósito de ser un espacio para el empoderamiento de la mujer; desde la vestimenta de las mismas hasta el propio hecho de que las entregadoras de premio eran solo mujeres. Aquí estuvo el punto conflictivo; el papel de la mujer, sin pretenderlo, quedaba relegado al de una azafata al igual que en muchos otros eventos deportivos, congresos… De esto se hacía eco la actriz Leticia Dolera, una de las caras visibles del movimiento feminista actual en nuestro país.

El vino corría por las mesas y eso es de agradecer en este tipo de eventos, ya que tanto presentadores como galardonados están más felices y desinhibidos que de costumbre. De esta forma nos regalaron grandes momentos, en alguna ocasión de cierta Vergüenza, y nunca mejor dicho, ya que la serie de Juan Cavestany y Fernández Armero producida por Movistar se alzaba con cuatro estatuillas, tanto para sus actores como para la propia comedia. Una gran serie que se aleja de los cánones de comedia convencional a los que estamos acostumbrados a crear aquí. La mejor serie dramática era para la Zona también de Movistar y que casualidad que Emma Suarez también se llevaba la estatuilla a mejor actriz por dicha serie. La cadena de pago, la misma que retransmitía la gala, arrasaba con todos los premios a los que estaban nominadas sus producciones. Que gusto saber que si pagas no tienes competencia.

Centrándonos en cine, la gran triunfadora de la noche fue Verano 1993, la ópera prima de la catalana Carla Simón. Mejor guión, mejor interpretación masculina de reparto, mejor dirección y mejor película. Un total de cuatro estatuillas más que merecidas para una delicia cinematográfica, que aunque pequeña de presupuesto y promoción, nos cuenta una maravillosa historia cargada de sensibilidad. Con la valía se demuestra el poder de la mujer y este es el mejor ejemplo. El talento de Carla aún siendo la única mujer nominada en las categorías de guión y dirección se hacía con los galardones. Los Javis, a parte de poner la casa para la posterior fiesta, se hacían con la estatuilla a la mejor comedia. El fenómeno de La Llamada volvía a triunfar y toda la familia “llamader” subía eufórica a recoger el muy merecido Feroz con un aplaudido discurso de Javi Calvo. Nos quedamos con el sabor agridulce de que Julita con su Muchos hijos, un mono y un castillo se fuera a casa sin ningún premio. Desde aquí esperamos el Goya a mejor documental para el clan Salmerón.

La gala llegaba a su fin. No podemos decir que cuatro, ni cinco horas después, ya que han sido unos premios ágiles donde, a parte del vino, todo fluía. Feroz de honor para la gran Verónica Forqué, que con su gracia habitual pronunciaba un discurso breve y aprovechaba para apuntarse la fiesta de los Javis. Nathalie Poza se hacía con la mejor interpretación femenina por No sé decir Adiós de Lino Escalera, mientras que Javier Gutiérrez lo conseguía en la categoría masculina por su personaje en El Autor de Martín Cuenca. Tras los premios gordos de la noche, se ponía punto y final a una gala ácida y mordaz no acta para todos los públicos, y si no que se lo digan a los asistentes.