Entrevista a Sierra: La música como autoconocimiento

Por Pauper y Meta 0

entrevista a Sierra

Presentan A ninguna parte el próximo 2 de febrero en Madrid, en la sala El Sol.

Es difícil dejar de escuchar el primer disco de Sierra. Prácticamente nos enamoramos con la primera escucha y no dudamos en ningún momento de que era de lo mejor de 2017. Pero ahí seguimos, descubriendo detalles, poco a poco, de un trabajo que puede presumir de tener un estilo propio. Sí, en ocasiones nos puede recordar a otras épocas (como ocurre con muchos otros), pero tiene la capacidad de reinterpretarlas con maestría, de pulsar la tecla adecuada en cada momento.

El próximo viernes 2 de febrero, Sierra presentará en directo su disco, en la sala El Sol (Madrid), acompañados de La estrella de David. Hay tanta expectación por verles que están rozando el sold out (no te pienses mucho lo de comprar entradas: quedan muy poquitas ;))

Pero esta experiencia es algo que no cesa. El haber tenido la oportunidad de hablar con Hugo Sierra, cantante del grupo y autor de las canciones, nos ha hecho redescubrirlo. Si las letras ya tenían su miga ahora las escuchamos de una manera diferente. Con mucho más sentido, por su capacidad creciente de leernos.

Han pasado 3 años desde que publicasteis vuestro EP Tiene mucha fuerza (2014), y con vuestro primer larga duración, A ninguna parte, (Sonido Muchacho, 2017) aparecéis en la mayoría de las listas de lo mejor del año. ¿Qué sentís ante ese reconocimiento?

Pues no lo sé. Las listas es una cosa que es de agradecer, porque es el reconocimiento de la gente de la industria, de los periodistas y demás… pero al final tiene un punto subjetivo que te resta un poco de emoción. Lo que va a estar muy guay es cuando empecemos a tocar y ver que realmente las canciones le gustan a la gente, que se lo pasan bien.

Yo soy muy típico con estos temas. Me siento halagado y muy orgulloso de lo que hemos hecho pero no es algo que tenga en el foco.

Es decir, que realmente vuestro objetivo es tocar en directo y ver que la gente disfruta.

Yo creo que es más satisfactorio. O por lo menos, yo estoy esperando más ese momento que el de las listas.

Hombre, cuando te ves en una, bueno, pero cuando te ves en la mayoría y ves que todo el mundo se acuerda de tu disco, es de agradecer.

Suponemos entonces que tendréis muchas ganas de tocar en La Sol, que además es una sala de aforo medio-grande, y por lo que se va anunciando, quedan pocas entradas.

Yo tengo unas ganas tremendas, bueno, los cuatro tenemos muchas ganas. Y entendemos lo que significa tocar en la sala El Sol para empezar con nuestro primer LP.

Además, todo este revuelo que se está montando… Luis nos va contando cada día cómo va y vamos viendo que está yendo muy rápido. Seguramente hagamos un sold out el viernes.

En esos 3 años, ¿qué ha pasado? ¿Por qué hemos tenido que esperar tanto tiempo?

En alguna entrevista, como no suelo prepararlas, suelo comentar que he estado trabajando, componiendo el disco, que hemos estado tocando mucho, sobre todo. Pero luego si lo pienso, realmente he hecho un montón de cosas.

Colaboré en el disco de Lidia Damunt, en Gramola (Tormina Récords, 2014), que tampoco es que me llevara demasiado, pero hice música y arreglos para un par de canciones. También toqué en La estrella de David, con David, que vendrá a tocar con nosotros el viernes, que eso también me tuvo bastante ocupado. Y como grupo, hemos tocado bastante, hasta que me metí a componer el disco, que me encerré, de forma intensa, hasta entrar a grabar.

Sí, han pasado 3 años, pero los he aprovechado bastante 🙂

¿Y crees que esa espera de 3 años, esas vivencias, os han influido a la hora de componer? ¿Se ven reflejadas en el disco?

Sí. Por ejemplo, yo el EP lo escribí en un momento un poco difícil de mi vida y el LP ha sido en el lado opuesto, un momento muy bueno, en el que he descubierto cosas nuevas, sentimientos que no había tenido antes y a los que no había cantado nunca. Siempre con la idea de que mi manera de vivir y sentir las cosas van desde una parte más oscura y tenebrosa hasta una parte más soleada, brillante…

Durante estos años ha cambiado mi vida muchísimo, también porque tengo una manera de vivir muy intensa.

¿Dirías entonces que el disco es un poco más positivo, luminoso…? ¿O que quizás es satírico en algunas ocasiones?

Tiene algo más de contrapunto con esa melancolía, con esa “cosa” tenebrosa que digo. Incluso ha salido una canción de amor como “Todo el tiempo”, que es la primera vez que escribo una canción de amor. Pero sigo siendo yo, que me muevo muy bien entre los dos terrenos y me es imposible actuar o mostrarme de manera diferente. Soy muy exigente conmigo a la hora de escribir las canciones, de verdad, de hablarme a mí mismo honestamente, no de algo que no conozco, de inventarme historias, o sentirme incómodo generando ciertos escenarios.

En la mayoría de los artículos que están hablando sobre vosotros, se os vincula con música y estilos de finales de los 70 y de los 80. ¿Podemos decir que es una moda que está volviendo? ¿Cómo lo ves?

A mí que nos comparen con los grupos que nos están comparando me parece muy bonito, porque son grupos que han hecho música muy chula, que todos hemos escuchado, con la que yo he crecido. Pero creo que la prensa en general… Parece que hay en ciertos grupos que es más fácil apoyarse en eso y no ver el resto de la música que está haciendo. Se apoyan en el “recuerda a esta época…”, “se parece…”. Yo todavía no he escuchado a ningún periodista que diga que en nuestro disco tiene malas canciones.

Hay grupos que ya no tienen buenas canciones, sino que son copias exactas de canciones de… Los Brincos, por poner un ejemplo. Pero ese grupo tiene el beneficio de no ser atacado por ese lado. Pero con nosotros sí que siento como que a la gente, a los periodistas, les encanta el disco pero no son capaces de relajarse, de soltarse y de decir que les recuerda a los 80, pero que el disco mola.

Yo lo agradezco de corazón y las comparaciones que nos hacen son geniales pero, bueno, creo que debajo de todo eso hay mucha sustancia. Las cosas a las que canto yo, la manera que tengo de hacer las canciones… me gustaría que lo que realmente es se reflejase y no a lo que recuerda.

Lo preguntamos sobre todo porque parece que todo ahora recuerda a los 80. Precisamente en grupos de Sonido Muchacho, como La Plata, Carolina Durante… siempre se recurre a ello. ¿Hemos vuelto a esa década?

Al final puede ser, pero una cosa es que un grupo te recuerde a algo de los 80 y otra que digan que este tío es o está copiando a Enrique Benavente. No es eso. Yo vengo de otro sitio, mi cultura musical viene de otro sitio y en mi música se reflejan mis raíces, lo que yo he vivido y en lo que yo me he educado de la música.

Al final, las críticas se quedan en eso, en buscar relaciones con todo. Parálisis Permanente, Pegamoides, La Dama se Esconde… me han dicho de todo. El otro día leí una crónica que hasta nos relacionó con un grupo de Valencia de los 80, que ahora no recuerdo ni el nombre. Y piensas “vale, está muy bien”: la gente tiene que soltar nombres. Pero dime si “Amiga Extraña”, si en vez del teclado le pongo otro arreglo, es una canción que está muy bien.

Realmente yo agradezco mucho que nos comparen con los 80, pero también agradecería que la gente y la prensa se interesase realmente por lo que estamos haciendo, por de qué hablan las canciones…

Entendemos entonces que para vosotros es más importante que la gente se interese por de dónde salen esas canciones, lo que significan o lo que pueden significar para ti.

Bueno, es todo, la música, las letras… A ver, a mí me cuesta mucho estar en sociedad o entender el mundo, la vida… Para mí la música y el grupo es una forma de yo comunicarme, de poder entender de qué va vivir, que a veces me cuesta entender. La música me ayuda, porque nadie me pone reglas cuando yo escribo una canción, porque no tengo que rendirle cuentas a nadie, porque disfruto, porque me lo paso bien, porque si tengo un bloqueo sé que lo voy a superar y me va a servir para un montón de cosas en la vida. Para entender historias que yo no suelo entender.

Podríamos decir que es tu terapia.

Sí, más o menos. Es mi terapia y es como la única cosa que sé que sé hacer. Y que me da igual hacerla bien o mal: sé que la sé hacer.

Como has mencionado las temáticas de las canciones, a nivel global, ¿cuáles consideras que son los temas fundamentales sobre los que hablas?

En este disco hablo de varias cosas. Hablo de la identidad porque me cuesta sentirme identificado con el mundo en general. Es verdad que no me creo ni más ni menos que nadie, pero me cuesta entenderlo. Y siempre me ha costado sentirme identificado con la figura del hombre como se ha visto definida, o cómo uno se la aprende desde pequeño. Los roles del hombre, con todos los defectos que tenemos los hombres además, a día de hoy, que creo que tenemos mucho que aprender, y evolucionar, mucho que mejorar, por nosotros mismos, y de cara al resto de la sociedad, y a las mujeres también.

Y siempre me he sentido como muy en conflicto con ser un hombre, pero realmente lo siento, no sé cómo explicarlo… Por mi fisionomía, por mis hormonas…

Por ejemplo, “No quiero ser un hombre” habla de esto.

Precisamente, por esa canción y por detalles de otras, nos parecía que le dabas mucha importancia a la autenticidad de ser uno mismo y no querer ser otra cosa.

Eso lo has sacado tú al escuchar el disco, y tiene mucho sentido porque en el disco, a lo mejor, no he querido hablar tanto de la autenticidad pero para mí es un tema fundamental en el storytelling de mi vida, en cómo yo me cuento a mí mismo cómo voy caminando por la vida.

Yo me siento una persona que puede estar orgullosa de haber tomado decisiones yendo en contra de lo que se me había puesto por delante, y para mí es muy importante que las personas seamos auténticas. Y lo primero, que seamos buenas personas, más bien que nos portemos bien con los demás, pero ser auténticos. Y que no está todo escrito. Es verdad que todas las historias están escritas, pero lo que puede ocurrir no y creo que está en nosotros el poderlo cambiar.

Me preguntáis por ello y lo comparto con vosotras, pero ni mucho menos es una visión moralista. Es una reflexión que me hago yo.

Un poco relacionado con la entropía, ¿no? Todo está escrito, pero tú eres dueño de tu identidad y de tus decisiones.

Con todas las contradicciones del mundo, claro.

Yo me siento una persona con todas las contradicciones del mundo y eso también me mola. Y me parece algo excitante, como saber que la voy a cagar en cualquier momento, y que la cago constantemente, o que no tengo las cosas tan claras.

Siguiendo un poco con la pregunta, en el disco hablo de temas de identidad… ¿qué más tengo….? Bueno, suelta, que seguro que me vas a ayudar.

¿Pero esa búsqueda de la autenticidad puede ser destructiva? Es una idea que nos surge al escuchar “Me destrozaré”.

Como os decía antes, tengo momentos en la vida que son muy tenebrosos, y que están en el otro lado. Y cuando estoy ahí, en las tinieblas, sí que tengo un punto autodestructivo, sobre todo con mis pensamientos. No soy una persona que ejerza ninguna violencia conmigo mismo pero sí es algo que me lleva por vericuetos de la psique que no conozco. Es un poco como esa cara oculta de la que se habla en la literatura, del ser humano. Y me interesa un montón descubrir cuál es mi cara oculta. Todos tenemos nuestros vericuetos y es por ahí por donde me meto.

Siguiendo con la búsqueda de la autenticidad, también nos planteamos que hay un cuestionamiento del postureo en las canciones

En “No eres increíble” es evidente. Cada uno puede hacer lo que le dé la gana pero hay una tema que me preocupa últimamente, sobre esto de la autenticidad y la no autenticidad, que es el tema de la tibieza a la hora de posicionarse, de pensar sobre las cosas.

Por ejemplo, nadie en este país te dice, “esto no lo has hecho bien, podrías mejorarlo de esta manera o de la otra”. Todo el mundo dice que esto está bien y los niveles de exigencia, de calidad, son muy bajos. Entonces al final todo es un postureo y uno solo se puede apoyar en muy pocas personas, que son de confianza, y que además, serían capaces de ayudarte a mejorar ese nivel de calidad. No es que todo tenga que tener calidad, pero llega hasta los sentimientos, a la capacidad de decir “eso me ha hecho daño, o eso no lo puedes hacer con esa persona”. Y hay maneras de decirlo.

En el mundo del arte, de la creación, siento eso: mucho postureo. Además, en los últimos años, con todo lo que está cambiando el mundo, tan rápidamente, con las redes sociales, esto se dispara mucho más, porque se habla de temas superimportantes y trascendentes muy a la ligera, pero que la gente trata de empatizar rápidamente con la gente que le sigue. Para mí eso es un postureo y creo que es peligroso. Es eso, tratar los temas de manera tibia, sin posicionarte, ligeramente.

Si pasamos a las emociones, nos da la sensación de más que de amor parece hablas más de desamor, pero porque son personas que se encuentran en frecuencias distintas, con un poco de incomprensión.

Bueno, ya os he contado más de vida de lo que le he podido contar a cualquiera 😉

“Todo el tiempo” es una canción de amor, de amor de verdad. Y las otras, sí, hablan de desamor. Por ejemplo, “Amiga extraña”, es verdad que tiene una visión de desamor, pero yo le estoy cantando un poco más a la creación artística, pero personalizo por darle más sentido a lo que estoy contando.

Normalmente, sí, el sentimiento de incomprensión sí que lo tengo, supongo que como todo el mundo.

Hablando de “Amiga Extraña”, nos gusta tanto el estribillo (te pido luz y me contestas con el sol / te pido tiempo y te paras) que tenemos que preguntarte cómo surge esa genialidad.

No sé responder a esa pregunta. No sabría decirte. Me salió en la mesa donde trabajo y no tengo ni idea.

Pero sé que es de esto que, cuando lo escribes, lo apuntas y te dices “ostras, ha quedado chulo” pero no le das más importancia. Y luego ya llega a la gente. Le mandé a Lidia Damunt esa canción en maqueta y me contestó en plan “me has puesto los pelos de punta, hacia tiempo que tal… con esta frase”. Y luego ya empecé a ver en internet, cuando salió el disco, que todo el mundo hablaba de eso.

Pero no eres consciente, no sé cómo sale. Sale.

La inspiración viene como viene

Al final estás buscando, es de lo que estábamos hablando. Estás metiéndote por vericuetos, estás poniendo tu cabeza, tu intelecto, tus sentimientos… Siento que los estreso, los pongo en extremos, y que por ahí van saliendo cosas. Y luego es la percepción, sobre todo el concepto artístico que tengas en ese momento, el que también te ayuda a seleccionar, a que digas “vale, esto es”.

¿Qué impresiones estáis teniendo de los primeros conciertos? Habéis tocado en Málaga y en Valladolid.

Y también en Tabarca, en una isla que hay en Alicante. Bueno, y en Madrid…

Ya, pero pensábamos obviarlo, porque no fue una situación cómoda para vosotros ni para el público.

Yo me agobié ese día. Estuvimos a punto de irnos, pero había venido tanta gente a vernos que dije que no nos podíamos ir y que debíamos salir a tocar por respeto a ellos.

Pero ahí ya se percibía la expectación. La gente estaba cantando… Había mucha gente, que yo no me esperaba después de todo lo que había pasado. Yo pensaba que iban a entrar 30 personas y que nos iban a tirar algo a la cabeza. Pero es eso: ahí ya percibí expectación, que la gente ha escuchado las canciones, las cantaban.

El otro día en Valladolid, que al final cuando sales de Madrid, cuesta, estábamos en una sala, un bar, que no es muy grande pero estaba a reventar, y todo el mundo cantando todas las canciones. Entonces tengo la sensación de que la gente ha apreciado el disco bastante y que nos lo vamos a pasar muy bien tocando este año.

Y en Málaga, y en Tabarca, acabábamos de sacar el disco, así que todavía estábamos rodando. Pero yo creo que la cosa va a ir hacia arriba.

¿Tenéis alguna fecha que nos podáis adelantar? ¿Conciertos, algún festival…?

No hay mucho, porque Luis todavía está cerrando, pero vamos a ir el 9 de marzo a Barcelona, para presentar el disco allí, y el 10 de marzo vamos a estar en Valencia, en la presentación del disco La Plata, que van a hacer un concierto con un montón de grupos. Ese día va a ser muy guay.

Vamos a ir a Granada, creo que en febrero; luego en marzo, a Galicia, el País Vasco (Donostia, Bilbao); luego el Contempopránea más adelante… Mallorca también vamos a hacer… Un montón de ciudades, pero cuando Luis las tenga casi todas bien cerradas sacaremos la noticia.

Ya para cerrar, no podemos evitarlo. Somos muy fans de los videos de Arturo, y después del que hizo para La Bien Querida, nos estamos preguntando: ¿va a hacer uno ella para anunciar vuestros conciertos?

Hostias, qué buena idea. No lo habíamos pensado, pero si hubiéramos tenido esta entrevista antes se lo hubiéramos propuesto a Ana.

Bueno, para la próxima

Es que Arturo es genial, ya habéis visto todos los videos que hace. Yo se lo he dicho, “te tienes que forrar, alguien te tiene que ver y darte una serie para hacerte famoso”. Es buenísimo.

Una webserie para Arturo, sería bestial.

Sí, como Paquita Salas pero con Arturo.

Le dijimos de hacer uno para este, pero estamos de ensayos hasta arriba, pero en algún momento haremos alguno.

Lo de preguntarle a Ana, que haga uno, me lo apunto.

Foto de portada de Yago Castromil.

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