Crónica del concierto de Carolina Durante, Medalla y FAVX en Sound Isidro

Por Ana Rguez. Borrego 0

Segundo sold out de la edición de este año

No, no nos confundimos. Siempre pensamos en el Sound Isidro en mayo pero el primer sold out lo consiguieron con el concierto de Slowdive que sirvió como presentación del ciclo. Desde que anunciaran este concierto, ya había suscitado interés, y días antes de que fuera ya se acabaron las entradas. La juventud se impuso. Tres grupos que sí es cierto que están teniendo un desarrollo arrollador pero que todavía no son tan conocidos. Por ahora, esperemos.

FAVX fue un completa sorpresa. Hace aproximadamente año y medio, cuando casi no llegaban al año de rodaje, pudimos verlos como teloneros de Girl Band. Eran correctos, se les veía potencial (apenas tenían dos temas en SoundCloud), y pensamos “deben tenerlo” cuando ficharon por Miel de Moscas. La cuestión es que flotó un ligero prejuicio en los últimos meses: su sugerencia de usar tapones durante su concierto. ¿En serio? ¿Se creían Swans? Desvelado el misterio a los pocos segundos: no lo son, pero sí, protege tus oídos y disfruta.

Lo suyo es una mole de sonido arrolladora. Dura y contundente, tienen un cierto gusto por la incomodez. Las tendencias al hardcore y al noise, su distorsión, esa forma de impostar la voz que tienen los tres… Tienen muy clara la identidad que quieren crear y lo que sorprende es que siendo tan jóvenes tengan ese aplomo y decisión para hacer un sonido tan complejo. Quizás pensaríamos en la necesidad de años de rodaje para conseguir algo así, pero puede que esa falta de pudor de la juventud no les coarta a la hora de experimentar.

Cuando comenzaron no había demasiada gente, pero fue un gustazo ver cómo el público conectaba con “Vanilla”. Tiene gracia el nombre del tema: lo suyo no es vainilla en absoluto 😉

La apisonadora continuó desde otra perspectiva. Como ellos mismo decían, traían el heavy metal. Sí, el rock de Medalla tiene tintes de ese género ya que le dan una especial importancia al sonido de las guitarras. Si ya suenan poderosos en Emblema y Poder (El Segell del Primavera, 2017), en directo se multiplican. Su forma de concebir su sonido influye: empastan las voces y los instrumentos logrando un compacto sonoro electrizante, quizás más clásico en el esquema, pero no por ello menos orgánico.

Su sonido es algo vivo, porque su capacidad de divertirse en directo es contagiosa. Cada uno de ellos parece bailar con sus instrumentos sin rubor alguno, haciendo una especie de simbiosis que amplifica el sonido que sacan de ellos. Por si eso fuera poco, juegan con la claridad de sus letras. Sus voces no quedan por debajo, resaltando esa entonación macarra que le dan a unos contenidos que tampoco se quedan atrás en chulería. “Navaja certera”, “Deporte en vano”, “Máquina de Plata”… van prácticamente a temas por canción, porque siempre tienen alguna frase que se te graba a fuego.

Tienen toda la emocionalidad del heavy, no se equivocan al definirse así. Hay pasión, frescura, un punto divertido, y cero malos rollos.

Llegaba ya el turno del grupo que más expectación había creado, los creadores de “Cayetano”. Con ésta hago cinco veces que he visto en directo a Carolina Durante y lamentablemente ésta es la ocasión en la que menos me han convencido. Tengo mis momentos de hipsterismo, pero no es el caso. Creo que apostaron por un setlist poco agradecido, y es una lástima. Tienen un directo más que asentado (jamás les he visto fallar sino crecer) y un frontman, Diego, que ya quisieran muchos grupos. Esa personalidad e histrionismo sin llegar a la parodia lo tienen pocos.

Hay canciones que los habituales nos sabemos, aún solo teniendo 2 EPs, y que no tocaron en esta ocasión (“Chicos de la Banda”, por ejemplo). El tema es que la distribución de los temas fue algo desequilibrada: en la primera parte optaron por algunos temas menos conocidos y más lentos de ritmo, dejando para la segunda la artillería pesada. Ahí fue cuando ya la gente se desmadró (llámalo pogo),  especialmente cuando sonó “Cayetano”. Invitaron a que la gente subiera y fue tal tumulto, con copas y botellines que caían, que la toma de tierra de la Sol los dejó sin sonido.

Su actualización constante del pop punk ochentero engancha y no es extraño: los guiños de las letras y su aplomo se quedan contigo. Y no lo dice un recién deslumbrado 😉

En estos conciertos me siento un poco abuela, pero da igual: es un gustazo ver cómo la juventud  se mueve y crea más allá del mainstream.

Galería del concierto de Carolina Durante + Medalla + FAVX en Sound Isidro

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