Entrevista a Xavier Calvet: Cruce de caminos

Por Ignacio Sánchez 0

Entrevista a Xavier Calvet

El música catalán acaba de publicar su segundo trabajo en solitario.

La vida es corta y solo pasa una vez, así que hay que exprimirla al máximo. De un triste suceso como fue la pérdida de Ferrán Bonet, Xavier Calvet sacó fuerzas para tirar hacia delante y emprender un camino en solitario. Firebird (Bcore) fue primer paso en 2017, un trabajo en el que el cantante de Bullitt se dejaba querer por los aires folk y que dos años después tiene continuación con Crosswinds (Bcore), una obra más compleja y rica en matices. Un álbum que demuestra su progresión como músico y que motiva una distendida charla en la que conocer en profundidad otros detalles del disco y de la personalidad de una figura clave en la escena de rock independiente catalán.

Entrevista a Xavier Calvet

Hablas en Crosswinds de remar a contra corriente. ¿En qué tipo de situaciones así te has visto últimamente?

Bueno, la verdad es que el título del disco viene por la sensación de cruce de caminos, de sensación de que tú vas a un sitio pero te vas encontrando obstáculos que no te dejan hacer tu camino. Básicamente trata sobre las complicaciones que un tío que se acerca a los 40 años puede vivir en su día a día, como compaginar el trabajo con el proyecto musical, que ahora es algo personal y bastante diferente a lo que solía hacer con el grupo, en el sentido de tener que asumir todo el coste y tener personas a mi cargo, cosa que nunca me había pasado. Yo siempre había tocado con mis colegas y ahora, no es que no sean mis colegas los que vienen a tocar conmigo, porque lo son, pero vienen en calidad de músicos buenísimos a los que yo les pago lo que puedo, porque si tuviera que pagarles lo que valen no podría mantener el grupo.

El disco ha sido como el resumen de empezar mi proyecto en solitario, sacar el primer disco y de golpe y porrazo empezar a vivir muchas cosas que nunca había vivido en los 12 o 13 años que había estado con Bullitt, como meterme en sitios a tocar donde no era mi territorio, como telonear a Fleet Foxes o Amy Macdonald, o que te llame Jack Johnson de repente a tocar una canción con él y dices, “hostias, ¿qué está pasando?”. Son cosas muy guays pero que también te hacen dar cuenta del esfuerzo que requiere y la infraestructura que se necesita para llevar el proyecto hacia adelante es mucha. Entonces, es la primera vez que me he encontrado con este tipo de dificultades en la vida y supongo que el disco recoge esa sensación de ambivalencia, no solo alrededor de la banda sino también a raíz de la persona que soy ahora, con casi 40 años, sin hijos ni hipoteca… Es un monento de “¿lo hago o no lo hago?”. La verdad que tampoco me quedaba mucho tiempo más para pensarlo, así que me lancé.

Claro, porque puede resultar muy jodido llevar un proyecto musical con banda si no eres un Love of Lesbian o algo así.

Si me hablas de Love of Lesbian, que los conozco muy bien, ellos no son solamente el proyecto musical de 6 o 7 músicos que pueden comer de la música que hacen, es el montaje que llevan, son los teatros, las movidas en las que se meten donde es necesaria una infraestructura muy bestia detrás. De lo que te hablo yo más es la sensación de que cuando eres un grupo, con cuatro personas por ejemplo, pues los cuatro se sacan las perras para grabar el disco, cuando sales a tocar y no cubres gastos pues no es lo mismo poner 200 euros tú solo que entre cuatro… Digamos que lo que he descubierto, no por ignorancia o porque fuera un iluso sino porque el día a día te lo va llevando. Aun así este año he intentado tocar con la banda en muchos sitios precisamente para poder enseñar lo que era mi proyecto con todos ellos, aunque muchas veces no diera para cubrir gastos, pero tenía una necesidad de enseñar mi proyecto y darle visibilidad, y a partir de ahí los obstáculos que han salido he intentado sortearlos gracias a que tengo unos músicos que no me exigen y a que estoy rodeado por un equipo que me está ayudando a tirar esto adelante y darme a conocer más allá de la trayectoria que pudiera tener con mi anterior grupo.

“Ojalá veamos dentro de unos años que el trap de ahora es lo que fueron Nirvana para nosotros”

Para grabar tu primer disco en solitario llamaste a un montón de colegas. No sé si para este lo hiciste de la misma manera.

Absolutamente el mismo equipo y el mismo mecanismo: Yo me presentaba en el estudio sin que ellos hubieran escuchado ninguna canción. El primer día todos nos sentábamos alrededor de Santi García (productor), yo tocaba mis canciones y a partir de ahí íbamos estableciendo un diálogo para comenzar a trabajar y ver qué rollo podíamos darle a cada una de las canciones. Eso sí, una de las premisas establecidas fue que este trabajo no fuera una segunda parte del primero, que no sonora como continuación, entre otras cosas porque pienso que mi manera de hacer canciones no es muy diferente a lo largo de mi trayectoria y creo que lo que al final le da la personalidad es el hecho de ir buscando nuevas sonoridades o influencias que vayan acompañando mi evolución como músico. En ese sentido lo hablé mucho con Santi en plan “vamos a darle una vuelta. Mira estas canciones que he hecho que son un poco más popis”, “hombre, pues a estas podemos tratarlas un poco más como bandas como Nada Surf o The War on drugs”, u otros referentes que no lo eran tanto en el primer disco.

Porque entonces, ¿erais Santi y tú los que guiabais al resto?

Era una cosa muy coral. De hecho, los cinco que estábamos en el estudio desde el principio éramos Víctor y Santi, los dos hermanos García, Enric (batería de Bullitt), Vidal (guitarra) y yo, pues entre los cinco construíamos el esqueleto de las canciones y pensando en los arreglos que luego Marc y Guille podían añadir posteriormente. Pero ya te digo, lo hicimos al igual que el primer disco, y esto es una cosa que a mí me motiva mucho, el hecho de tener unas canciones a medio construir y no saber cómo terminarán sonando. Me gusta tener la sensación de que la gente que hace música conmigo puede aportar su granito de creatividad y que hablando saquemos en claro cómo queremos que sean las canciones.

Te quería preguntar por el resultado final del disco. En este hay muchos más arreglos, no ha quedado tan desnudo como el primero, con teclados, guitarras rollo dreampop y me ha llamado la atención el detalle del ¿vocoder?

Hay un auto-tune muy heavy en una canción, sí, en “The Sunlight Brigade”. A ver, te cuento… El primer disco quedó como muy folkie americana, también porque yo en el momento en el que hice el disco no sabía si lo iba a defender en directo en solitario o en formato pequeño, o si, como ha pasado, tendría la oportunidad de tocarlo con la banda. Entonces, como en este segundo disco llevábamos un año y medio de rodaje y yo tenía la sensación de que tenía cinco músicos buenísimos al lado, era como “esto lo tengo que aprovechar”, sería desaprovechar todo su talento si no lo hubiera aprovechado. Es por eso que tenía claro que este segundo disco sonara mucho más a banda, es decir, a la manera en la que me imagino que van a ser los directos a partir de ahora con el primer y segundo disco haciendo un poco de tándem en el repertorio.
Y con respecto a lo del vocoder, que en realidad es un auto-tune, fue una cosa muy curiosa. Cuando estábamos grabando las voces de esta canción hubo un momento en el que Borja (cantante de Please Wait) entró al estudio diciendo que al tema le pegaría ponerle el auto-tune de manera muy exagerada. Claro, él es joven, tiene 22 añitos, y está muy metido en todas las movidas estas de trap y demás aunque su grupo haga hardcore punk, pero tiene otro grupo que se llama Ultimate Frisbee (dúo de batería y guitarra) y andan metiéndose un poco por ahí con las bases electrónicas y tal, y es lo que hay, o sea, me parece superbién. Ojalá veamos dentro de unos años que el trap de ahora es lo que fueron Nirvana para nosotros, por ejemplo. Quiero decir, puede que esto sea una revolución y no nos la estemos tomando en serio los viejunos porque ya estemos un poco de vuelta de todo. Pero bueno, volviendo al tema, al principio nadie le hizo caso a Borja, pero Santi empezó a experimentar metiéndole auto-tunes y cuando lo escuchamos vimos que le quedaba bien. Luego saltó Víctor diciendo “hay que ir con cuidado, que Bon Iver esto ya lo ha hecho”, pero bueno, lo hablamos y vimos que le pegaba ese rollo al tema y lo dejamos.

“No me importada nada si me dicen que me he ablandado porque antes hacía punk rock y ahora no”

Me daba la sensación que en “Fading in the Open” también había un cierto toque en la voz, ¿me equivoco?

No, ahí no. En esa canción lo que hay es un efecto muy heavy en la guitarra acústica, es como si estuviera sampleada. Este tema la verdad que tenía muchas ganas de hacerlo porque lo hice hace bastante tiempo e incluso con Bullitt llegamos a trabajarla, pero como se salía tanto de lo que hacíamos pues me la guardé. Es la canción que refleja toda la influencia que The Postal Service tuvieron en mí en una época. La verdad es que ahora mismo me encuentro en un momento en el que estoy sin prejuicios, no quiero decir que esté de vuelta de todo, pero llega un momento en el que no me importada nada con quién me comparen o si me dicen que me he ablandado porque antes hacía punk rock y ahora no. Me guío por las sensaciones y por las ganas de ser sincero conmigo mismo y que la gente vea que lo que me sale de dentro es lo que realmente hay, y en ese aspecto estoy contento de trabajar en terrenos musicales que siempre me atraido y a los cuales nunca me había acercado de esta manera.

“Yo ya era fan de Teenage Fanclub antes de descubrir a Bad Religion”

Leía que este trabajo lo habías grabado con poco tiempo de separación del primero porque estabas en un momento bastante inspirado y tenías material de sobra. ¿Sería muy loco pensar en otro disco para el 2020 o mejor reposamos este?

No, no es algo tan bestia. Lo que pasa es que sí que me di cuenta que la manera en la que funcionó el primer disco fue muy positiva y realmente no lo esperábamos ninguno de nosotros, fue en plan de “venga, vamos a darle continuidad a esto”. Yo las canciones ya las tenía, pero lo mismo me hubiera metido a grabarlas medio año después, pero coincidió que terminé la gira del primer álbum y tenía fechas para grabar con Santi ya cerradas, lo cual me vino muy rodado para poder darle continuidad a esto y tener la sensación de que con el rodaje del primero y a poco que funcione la cosa con el segundo, habrán sido casi tres años de conciertos casi ininterrumpidos, y al final un músico lo que quiere es tocar porque es como se gana la vida. Y para dar bolos tienes que ir sacando material nuevo, porque si estás tres años presentando el mismo disco, a mitad del segundo año vas a ver que ya no te llaman de tantos sitios para tocar. Me parece bien que sea así, es decir, por ambos lados, tanto promotor como artista, se está con las pilas cargadas: el promotor buscando novedades y cosas que salen, intentando ser el primero en enseñar el material de tal artista, y el músico porque evita dormirse en los laureles. La putada de esto es no poderte dedicar a la música a tiempo completo, que es lo que nos gustaría a muchos.

Leyendo cosas sobre ti siempre se destaca de ti la sonrisa con la que vas por todos lados. No sé si te consideras una persona positiva y si eso ha podido afectar para bien en tu carrera.

Yo creo que es más una manera de ser mía, una necesidad casi autoinducida para tirar adelante con las cosas, es decir, puede que sea una persona bastante pesimista que intente vivir las cosas desde este lado, intentado quedarme siempre con lo positivo, porque al final si te quieres bañar en el barro allá tú. Pero bueno, creo que sí que la manera de ser tiene una relación directa con mi obra en el sentido de haber estado siempre buscando el sol, ese punto positivo en las melodías que intento crear, en las canciones que me imagino. No soy una persona perturbada o que se mueva en la oscuridad, más bien todo lo contrario. También yo creo que esto es así porque como oyente yo vengo de ahí, por ejemplo, yo ya era fan de Teenage Fanclub antes de descubrir a Bad Religion, y mucha de la música que me ha interesado es esa canción de power pop que te pones por la mañana para encarar mejor el día. Pero cerrando esto, claro que prefiero que vayan diciendo esto de mí a decir que soy un estirado o un capullo. Y sobre todo me encanta pensar que a alguien que escuche mi música le produzca esa sensación de sonrisa.

“Cantando en inglés me siento demasiado cómodo como para salir de mi zona de confort”

¿Cómo puede afectarte el momento social en el que estamos viviendo para componer? No sé si la situación política del momento, tanto en Cataluña como en el resto del país y del mundo puede servir de arma inspiradora.

Yo creo que estamos en un momento en el que es imposible abstraerse de eso. Aunque no afecte directamente, indirectamente sí que afecta, porque a ti como persona te afecta. Por ejemplo en este disco hay una canción, “Losing Touch”, donde se puede reflejar la falta de trato humano en una sociedad donde estamos andando por la calle con el móvil, sin mirar al que tenemos al lado, cada uno en su burbuja, y eso lo veo porque llevo trabajando de cara al público muchos años y me preocupa. Al igual que los políticos estén siempre metidos en una vorágine mentirosa de contarte todo lo que tú quieres escuchar y lo que realmente importa al final da igual. Quiero pensar que habrá un momento en la sociedad que habrá suficiente gente que se habrá cansado de esto como para realmente cambiar las cosas, pero todavía no la hay. Es un poco como lo de la independencia de Cataluña. Soy una persona que confío mucho en la bondad de las personas y en el hecho de que todos somos buenos por naturaleza, pero luego es ver la tele para ver las noticias y me entran unas ganas de pillar una escopeta de balines y empezar a disparar a todos. A ver, soy catalán y no tengo ningún posicionamiento ni a favor ni en contra de la independencia, además hace muchos años que viajo y sé que ese no es el problema real. El problema es que desde un lado y del otro intentan vendernos esto para lo de siempre, para la confrontación, que es lo que mejor les viene a cada uno de los dos bandos, y al final parece que nadie se disputa los votos de los que estamos en medio. Parece que tiene que pasar más tiempo y estar más puteados como sociedad para que nos levantemos y digamos hasta aquí. Porque si me preguntas por la independencia te diré que me da igual, pero si me preguntas por la monarquía te diré que ojalá nos hubiéramos quitado esta lacra de encima hace 200 años. Pero claro, si me pides que salga a la calle y me ponga a dar voces diciendo esto, pues… Hasta que estas cosas no afloran y se convierten en el diálogo de toda una sociedad sana que habla de las cosas… Mira ahora, que estamos con el feminismo. Parece que la gente empieza a descubrir ahora cómo de maltratados han estado siempre los derechos de las mujeres, y dices “¿en serio os dais cuenta ahora?”

Cuando arrancaste con la aventura en solitario venías del inglés. No sé si al cambiar se te pasó por la cabeza el cambiar también de lengua, ya fuera en catalán o castellano.

Hubo un momento en el que sí lo pensé e incluso llegué a hacer algunas pruebas de algunas letras en catalán, pero si quieres que te diga la verdad ya llevo muchos años cantando en inglés y me siento demasiado cómodo como para salir de mi zona de confort, y si alguna vez lo hago tiene que ser porque realmente tenga muchas cosas que decir, muy interesantes, y que además me dé la sensación a mí que sea algo nuevo y que no haya hecho, da igual si es en catalán o castellano, y eso es difícil. El seguir usando el inglés me da la tranquilidad de llevar muchos años usándolo y se me da más o menos bien, y si cambio a otro idioma me exigiría a mí mismo mucho más y que fuera algo especial, con un discurso muy propio, cosa que me parece que es más difícil si se hace usando tu lengua, ya sea catalana o castellana, porque puedo tener 500.000 referentes en inglés pero muchísimos menos en mis lenguas, me refiero a gente que me parezca una pasada lo que hacen. Pero dicho esto, no me cierro en banda a cambiar en un futuro, y puestos a trabajar en mi país creo que esto abriría puertas.

“Nada de lo que he hecho en mi vida musical lo habría hecho de esta manera de no ser por Santi García”

¿Se te hace difícil trasladar esta propuesta al directo dependiendo de las agendas del resto de músicos de tu banda?

No, tenemos un calendario en común y vamos viendo. A ver, en los conciertos de banda si falla uno, pues bueno, es solo uno, pero si fallan más pues ya no vamos todos. Todos mis músicos tienen otros proyectos y yo nunca les he pedido exclusividad en ese sentido, entonces lo vamos haciendo como podemos. Puede ocurrir que un concierto no se pueda dar en ese momento, pues miramos de hacerlo más adelante, o si no lo hacemos en otro formato. Pero bueno, por el momento esto de compatibilizar agendas no ha sido ningún obstáculo.

¿Qué tiene Santi García para ser el nexo de unión de casi toda la escena indie-rock catalana?

Lo que tiene Santi es mucho talento, muy buenas ideas y una cosa que le hace superespecial como productor, que es ser una persona que intenta siempre aportar poniéndose en tu lugar como músico, nunca desde lo que le gusta a él o desde su criterio, que también, pero siempre pensando en “yo sé cómo eres como músico, hacia dónde quieres llegar, e intuyo que las cosas que te voy a proponer te van a parecer bien porque van a estar en consonancia con tu manera de ser”. Por eso es tan importante para mí conocer a Santi desde que tengo 18 años y haber charlado tantísimos años de música con él. Es la confianza de saber que estoy en buenas manos y que cualquier cosa que me proponga la escucharé con mucha atención. Es una persona a la que admiro, tanto como productor como músico de No More Lies, y a la que he tenido la suerte de tener cerca, ya que otros grupos se han tenido que cruzar toda la Península para pasar dos semanas con él. Yo soy consciente de que nada de lo que he hecho en mi vida musical lo habría hecho de esta manera de no ser por Santi. ¿Lo habría podido hacer con otro? Seguro. Productores hay muchos, pero a mí me alegra haberle tenido cerca en todo este tiempo y me alegra pensar que voy a seguir trabajando con él porque me da muchísimo, mucha confianza y cada vez que voy a grabar con él me creo que soy mejor que el disco anterior.

Porque, ¿todo lo que has hecho lo has hecho con él?

Sí, los cuatro discos de Bullitt, los dos míos en solitario, un disco que grabamos hace mucho con Airmail (grupo que teníamos Enric y yo antes de Bullitt), y la primera maqueta con mi primer grupo que se llamaba Snot for lunch (mocos para comer).

¿Te hace matar el gusanillo punk rock estar metido en Jamie 4 President?

Sí, absolutamente, no te voy a mentir en eso. La verdad es que cruzarme con Jamie y con Pablo ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado en los últimos años. Después del disgusto de perder a Ferrán y de ver el resto de compañeros que seguir con Bullitt sin él se nos hacía cuesta arriba, esto propició que yo me tomara más en serio mi proyecto en solitario y que cuando Jamie y Pablo vinieron a grabar a Sant Feliu y me preguntaron si quería participar en el grupo fuera un subidón, porque su grupo me flipaba. Me entiendo muy bien con ellos y salvando las distancias, Jamie 4 President y Bullitt son dos grupos que podrían haber salido de gira juntos durante años. La verdad es que estoy superagradecido a la oportunidad que me dieron y me lo paso muy bien con ellos. Además Borja, el del auto-tune, es el cuarto miembro del grupo y aunque estemos separados, dos malagueños viviendo en Madrid y nosotros en Sant Feliu, la cosa funciona, es más, a mediados de abril entremos a grabar el nuevo disco de Jamie 4 President.

Venga, que vamos terminando. La gira. Por ahora solo he visto dos fechas.

Sí, de hecho las fechas que estoy haciendo ahora son del cierre de Firebird, porque la gira de Crosswinds empezará ya en mayo: el 18 tocaremos en Barcelona, en la Fábrica de Moritz (entradas) y el 13 de junio estaremos en el Café Berlín de Madrid (entradas). Me hace mucha ilusión tocar estas canciones en directo porque hemos trabajado muy a gusto en el estudio y creo que en directo vamos a disfrutarlo aún más que el primero. Además quiero ver cómo se llevan los dos discos en directo con un repertorio más largo sin que a veces se nos haga corto el concierto, como alguna vez nos han llegado a decir. A estas dos fechas, que son las de presentación, le llegarán más, pero por ahora queremos que la gente tenga tiempo para escuchar el disco tranquilamente.

Y la última es sobre el Ferrish Fest. Tras una primera edición aquí en Madrid y la del año pasado en Salt, quería saber si habrá nueva edición o no.

Pues algo habrá este año, pero no te lo puedo contar todavía. Aún no sé si hay fecha cerrada o no. El tema es que esto surgió como una idea de Javi (Minor Empires, Qverno…) y yo estuve los dos primeros años llevando un poco el peso de la organización, pero he tenido que dar un paso hacia atrás porque entre grabaciones del disco, mi trabajo y tal… pero estaré ahí para ayudar en lo que pueda. Sé que están trabajando en ello y que habrá edición en 2019, pero no sé ni dónde ni cuándo, aunque me huelo que será antes de otoño. Es algo hecho desde el cariño y si bien es cierto que nos hubiera gustado que fuera una cosa itinerante, también lo es que tiene que ser algo sostenible y realista. Espero que esto se vaya afianzando con el tiempo y que la gente a la que le gusta este tipo de música y conocía a Ferrán pues lo tenga como algo imprescindible para encontrarse con colegas, pasarlo bien y compartiendo “the soundtracks of our lifes”.

Nota: A través de Facebook el festival ha confirmado la fecha de su tercera edición. Será el 8 de junio en Salt.

Foto de portada por Ignacio Sánchez-Suárez.

Web Hosting