Crónica del concierto de Cloud Nothings en Madrid (Independance Live)

Por Roberto Meroño 0

Web Hosting

Dejando las cosas claras desde el principio: el concierto de Cloud Nothings del pasado dos de julio en Madrid tuvo muchas cosas buenas. Y, en tiempos en los que el hateo en redes sociales, divertido pero algunas veces agobiante y cansino, está a la orden del día, conviene ponerse optimista de vez en cuando.

Así que, sin más dilación, pasamos a enumerar. Love Mode ON.

Cosa buena #1

El concierto, claro. Cloud Nothings llegaron, vieron y vencieron. Totalmente diferente a aquel bolo de infausto recuerdo en la sala/discoteca/almacén del Palacio de la Prensa, llamada 0 y donde, efectivamente, a los de Cleveland se les escucharon un total de cero canciones. Motivados por aquello y con cierta actitud de revancha, Cloud Nothings despacharon en una hora -para qué más cuando terminas con sudor hasta en el perineo- un total de 11 canciones en un setlist compuesto y bien balanceado entre los hits de toda la vida y su última referencia, Last Building Burning (Carpark Records, 2018), que, aunque no está a la altura de sus obras magnas, deja retazos brillantes como una “Dissolution” tocada en su -excesiva y extenuante- integridad, una pegadiza “Another Way Of Life” o la rabiosa “In Shame”, que ya calentó totalmente al respetable y dio lugar a algo imprescindible en un concierto de Cloud Nothings…

Cosa buena #2

Los pogos. Y los pogos suceden con “Stay Useless”. O con “Modern Act” y cantar a grito pelado aquello de “I’m alive but all alone”. Y qué me dices cuando suena “I’m Not A Part Of Me” y antes del final ya estás afónico y sintiendo que formas parte de algo especial. O ese himno absoluto que es “Wasted Days”. Para esto venimos a conciertos. Y lo que nos gusta, joder.

Cosa buena #3

La cerveza. Acostumbrados a pagar precios elevados por ingerir bebidas inclasificables viendo a nuestros grupos favoritos, véase La Riviera o los mil y un festivales que piensan en verde, no está de más alabar cuando te encuentras Estrella Galicia de barril en la sala. Y más cuando afuera hay 40 grados a la sombra. Esto me está quedando un poco cuñado pero es un hecho como una casa. Si fuera barato, ya sería el colmo de la perfección, pero bueno, poco a poco, que estamos en modo optimista.

Cosa buena #4

La promotora. Porque se podía haber lavado las manos o echado la culpa a la sala/técnico de sonido/whatever por la catástrofe del pasado febrero. Que podía haberlo dejado en el típico “lo sentimos pero por causas ajenas…” que tantas veces hemos visto. O incluso haberse quedado en la devolución del dinero con disculpas incluidas, que ya habría estado bien, suficiente, loable. Pero traer a los americanos de vuelta meses después para resarcirnos a todos -con entrada gratuita incluida- es de matrícula de honor. Y en una sala -bienvenida Independance Live– más que decente, que se escuchó de lujo y que promete buenos tímpanos rotos en el futuro.

Por todo esto, chapó y noche redonda. Así sí, SON Estrella Galicia. Nos quitamos el sombrero.

Galería del concierto de Cloud Nothings en Madrid

Fotos por Ignacio Sánchez-Suárez.

Web Hosting