Crónica del concierto de James en Madrid (sala La Riviera)

Por Javier Heras 0

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Nacidos a principios de los 80 y bautizados por el propio Morrisey, James siguen en activo más de 35 años y 15 discos después.

Los mancunianos siempre se han mantenido en un discreto segundo plano en las altas esferas musicales, pero en ningún caso han pasado de largo de los oídos de la crítica ni de sus fans. Hace poco en una entrevista reciente comentaron que “deberían ser la banda más grande del planeta, pero todavía no lo habían conseguido” y es cierto que tienen las cualidades: buenas canciones, actitud, directo, conexión con el público, variación de sus sets y todo bajo uno de los mejores “frontman” musicales en activo.

James se han ido rehaciendo a sí mismos a lo largo de su larga carrera y aunque sus últimos trabajos no han llegado a calar igual que los anteriores, podríamos decir que su marca y sello de la casa siguen latentes.

Siguen siendo viscerales, vitales y se hacen necesarios en sus canciones. Con un nuevo LP bajo el brazo Living In Extraordinary Times (Infectious 2018), inspirado entre otras cosas por la furia de Trump o el Brexit, se dejaron caer anoche en la sala La Riviera de Madrid algo más de una década después de su última actuación en la capital.

El cambio de fecha de días antes adelantando un día la actuación, pareció no afectar demasiado en una sala prácticamente llena y entregada desde los primeros acordes de ‘Five 0’ y que acabó por subirse al escenario en el punto final que marcó ‘Come Home’ en su versión más “madchester”.

El sexteto siempre ha sido una banda de directo y de conexión total con su público. Desde su segundo tema ‘Extraordinary Times’ ya vimos a Tim Booth agarrado de las manos de las primeras filas seguido de una ‘Waltzing Alone’ para enmarcar y que pasó a tirarse encima del público a darse un baño de masas al final de una coreadísimo ‘Many Faces’ en uno de los temas que inspiran más unidad y uno de los más críticos hacia Trump y su famoso muro o el Brexit: There´s only one human race / many faces / everybody belongs here. Y para acabar esa unión constante entre banda y público, una épica ‘Getting Away With It (All Messed Up)’ con Tim encaramado a la barra del bar dando un broche de oro previo a los bises.

Todo ese recorrido fue bañado por nuevos temas que calan perfectamente como ‘Leviathan’, ‘Attention’ o ‘What´s all about’ que acabó entrando en el set tras el inicio fallido de ‘Picture of this Place’ en la que un pequeño fallo en los monitores tuvo desquiciado durante un rato a Booth, y que se mezclan a la perfección con clásicos como ‘Ring the Bells’, ‘Sit Down’, la delicadeza de una versión semi acústica de ‘She’s a Star’ o la profunda ‘Sometimes’ que se hizo aún más intensa si cabe mientras algunos en ese momento nos enterábamos con tristeza del fallecimiento de una estrella única: Daniel Johnston.

Rarezas en directo como ‘English Beefcake’ o la antiquísima ‘Stutter’ en el primer bis hicieron que los fans más longevos de los de Mánchester se fuesen con una sonrisa de oreja a oreja a casa. Ojalá no tengamos que volver a esperar más de 10 años para mantener esa sonrisa con uno de los grupos más queridos en nuestro país.

Galería del concierto de James en Madrid

Fotografías por Ignacio Sánchez-Suárez.

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