Crónica del Dcode 2019

Por María Gómez-Comino 0

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The Cardigans y Amaral encandilan la edición del Dcode 2019 “más madura”.

El Dcode, festival más que consolidado y encargado de cerrar la temporada veraniega, abría sus puertas el pasado 7 de septiembre con una jornada maratoniana de más de 15 horas de música en directo. Esta última edición marcada por un público “más maduro” que estaba más en lo musical que en el postureo.

La Casa Azul fue el gran reclamo de la mañana, y a pesar de los 30 grados de temperatura, fueron miles los asistentes que se congregaron para bailar al ritmo del barcelonés. Un show, que para los que somos repetidores, quedó algo deslucido por la infraestructura del festival. Ni la carpa, ni la luz del día ayudaron a que luciesen los visuales y a favorecer la calidad sonora. Aún así, Milkyway y los suyos se dejaron la piel ante un público enloquecido y muy agradecido al escuchar temas como “Los Chicos hoy saltarán a la pista”, “La Revolución sexual”, o “Nadie pudo volar” con la que finalizó el concierto.

Viva Suecia fueron los encargados de inaugurar el escenario DCODE 1. Un privilegio algo envenenado al hacerlo a las cuatro de la tarde ante un sol de justicia que no daba tregua ni en el propio escenario. Aún así una multitudinaria legión de “suecos” estaba allí para dejarse la garganta con los murcianos. Sus canciones de rock/pop de estribillos pegadizos se crecen en directo, incitando a todos los presentes a corear cada una de ellas. La banda, con una nueva incorporación a los teclados, derrochó toda la energía posible para que “la hora de la siesta” se convirtiera en una gran fiesta a ritmo de “A dónde ir”, “Bien por ti” o “Amar el Conflicto”.

Tom Odell era uno de los esperados de esta edición del Dcode y no defraudó. El británico, con su don para el piano, saltó al escenario con un exquisito directo que hizo las delicias de los verdaderos “disfrutones” de la buena música. Entregado al show, Odell, se fue ganando canción a canción que muchos de los asistentes dispersos por el recinto se fueran congregando a pie de escenario para escuchar “Half as good as you” de su último trabajo Jubilee Road publicado el pasado año, o clásicos como “Heal” o “Another Love” de su álbum de debut Long Way Down.

Con la caída del sol llegaba uno de los primeros conciertos más multitudinarios de la jornada: era el turno de Miss Caffeina. La banda ha conseguido con sus dos últimos trabajos alcanzar un gran éxito congregando a miles de fans, y puede que la clave de dicho éxito sea su directo. “Oh Long Johnson”, que da título a su último álbum publicado este mismo año, fue la encargada de abrir el show para seguir con “Detroit” o “Calambre”. Los sintetizadores han tomado fuerza y parecen ser los gran aliados de la banda, consiguiendo melodías de pop electrónico de lo más pegadizas. No faltó “Merlí”, una de las canciones más populares de su último trabajo, ni tampoco temas de anteriores álbumes ya convertidos en himnos de la banda como “¡Oh, Sana!” o “Mira como vuelo”.

The Cardigans era uno de los reclamos de esta edición. Hacía 13 años que no tocaban en nuestro país y ahora la banda visitaba la capital con motivo del 20º aniversario de su álbum Gran Turismo que interpretaron al completo. Para muchos de los asistentes fue un reencuentro con su adolescencia, poder revivir esas canciones desde la nostalgia. Para otros, el deseo de escuchar: “My Favourite Game”. Y como sorpresa final “Lovefool”. La sutil y elegante voz de Nina consiguió hacer las delicias del público más devoto que se entregó hasta la última canción “I Need Some Fine Wine And You, You Need to Be Nicer”

Para muchos, Amaral podría ser un grupo demodé que hasta hace unos años era abrazado por lo más mainstream, pero los que estuvimos en el Dcode pudimos comprobar que nada de eso. Los de zaragoza, tras varios años de silencio, volvían a pisar un escenario para prsentar las canciones de su último trabajo Salto al Color. Con los nervios típicos de presentar nuevos temas y comprobar si la fórmula funciona, Eva, enfundada en un casco espacial, pisaba el escenario con fuerza para regalarnos una hora y media de frenético directo. El dúo ideó un inteligente setlist que mezclaba los temas que están en el imaginario de cada uno de los presentes, con perlitas de este último álbum mucho más electrónico que los anteriores. “El Universo Sobre Mi” o “Cómo Hablar” daban paso a “Bien alta la mirada” o “Lluvia”, que auguramos que tendrán un largo recorrido. También hubo tiempo para joyitas, menos celebradas por el público, como “Hoy es el principio del final” o “Hacia lo salvaje“, versión extendida, con la que pusieron fín a un apoteósico directo.

Si hablamos de show en mayúsculas ese fue el de Two Doors Cinema Club, que junto con Amaral se llevaron la noche. Los de Reino Unido, con una elegancia desde el vestir hasta su puesta en escena, salieron para hacer bailar a todo el que andaba por allí. Su pop electrónico apoyado por unos maravillosos visuales, que son de alabar, hacen que sea una delicia ver a la banda en directo. “Undercover Martyn” fue unos de los hits mas celebrados junto con “What You Know” de su álbum de 2010 Tourist History. Hubo tiempo para temas como “I Can Talk” o “Someting Good Can Work” incluida en su primer trabajo.

El Dcode cerraba una jornada que fue in crescendo, congregando a unos 20.000 asistentes, niños incluidos, que decidieron despedir la temporada festivalera disfrutando de la música  en directo en la capital.

 

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