Entrevista a Fario: Sublimar la tristeza a través de la música

Por Ana Rguez. Borrego 0

entrevista Fario

Hay universos sonoros que merecen descubrirse, especialmente aquellos que están menos transitados. Algo así ocurre con Fario, un trío madrileño formado por Javi Luengo, Montse Sánchez y María Schultz que es capaz de llevarte a ensoñaciones que algunos sitúan entre Vainica Doble y Low, por citar algunas posibles referencias. Te choque o no, merece la pena escucharlos, dejarte sorprender y volver a escucharlos para encontrar otros detalles, otras sensaciones.

Han comenzado el año presentándolo en directo: una buena ocasión que nos ha permitido hacer una entrevista a Fario, para profundizar más sobre todo lo que hay en Tres Peces (Lago/Cráter. 2019).

Buscando información sobre vosotros, me resultaba curioso que, siendo un grupo relativamente reciente (2016), ya tenéis dos discos y desde los primeros conciertos, tuvisteis muy buena recepción. ¿No os resultaba un tanto abrumador?

Javi: No, bueno… Realmente, en principio, en 2016, 2017, casi todos eran amigos, o amigos de amigos, como creo yo que pasa en cualquier banda. Y fue al revés: nos animó mucho porque dentro de nuestro círculo de amigos, todos son muy melómanos, hay muchas bandas… y de alguna manera era como “qué guay, que hay una banda que suena distinta del resto, incluso de los colegas“. Entonces nos mimaron mucho.

Montse: Yo recuerdo una frase de un amigo nuestro, Carlos Marsup, que me dijo un día de copas, en El Selva, “si alguno de los grupos colegas lo puede petar, ese grupo es Fario“. Que tampoco lo hemos petado, ni mucho menos, pero que fue como la primera vez que nos vieron tocar, a lo mejor a Javi sí que le habían visto en otros proyectos, pero a mí… yo no había cantado ni tocado en ningún grupo, y a ti y a mí no nos habían visto tocar juntos. Y María se incorporó al proyecto más tarde.

Entonces la primera vez la gente, yo creo que se sorprendió de eso, de cómo sonaba eso que habíamos dicho que se llamaba Fario. En nuestro primer concierto en La Faena estaba María entre los que vinieron.

María: Yo los había ido a ver al local de ensayo, así que a mí no me pilló tan de sorpresa. Pero los amigos que les vieron esa noche por primera vez, la sensación fue de sorpresa, porque la propuesta… es algo totalmente diferente. La gente se quedó con la boca abierta, flipando un poco con…

Javi: … el viaje ese tan raro.

En el primero os autoeditasteis, y este segundo disco ya lo habéis publicado con una discográfica, Lago/Cráter, pero ¿qué fue primero: la grabación o que ficharais?

Javi: Primero grabamos el disco, luego encontramos la discográfica. Fue una carambola. Nosotros siempre decimos que con Fario tenemos buen fario y mal fario: hay cosas que nos salen muy bien, como muy rápido, y otras que deberían salir bien, sin ninguna dificultad, y no salen. Y sin embargo esto fue de muy buen fario, y de todo el trabajo del manager, por supuesto, claro.

¿Os pusisteis en contacto con muchos sellos?

Montse: Yo creo que sí, que fueron bastantes.

Javi: Escribimos a todos.

Montse: Extranjeros incluidos.

María: Este fue una especie de presentimiento, porque nosotros lo último que habíamos sacado era un single que se llamaba “Volcán”, y justamente el nombre del sello es Lago/Cráter, y el logo es un volcán. Y no sé cómo fue, que un amigo había escuchado algo de Patio Rosemary, que estaban con ellos en aquel momento, me hablo justo de ellos esa semana. Fue todo como…

Montse: … como una sincronicidad.

La verdad es que, repasando un poco los datos de forma sincrónica, sorprendía esa coincidencia entre lo que habías hecho con el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y el nombre de la discográfica

Montse: Es verdad que las tres últimas cosas que hicimos eran así. Pero ésta en concreto, que fue Manuel Mertel, el mentor de Lago/Cráter, escuchó Fario y le encantó desde el principio. Porque yo creo que quizás a otros sellos les gustaba pero no les encajaba en la propuesta, o no se podían comprometer con otra banda más. Ahí estuvimos un poco a pico y pala, hasta que llegó Lago/Cráter.

Siguiendo con los cambios, el primero lo grabasteis con Raul Pérez, en La Mina, y este segundo con Paco Loco. ¿Qué diferencias encontráis entre ambos productores?

Javi: Raúl es como un Buda, además así, todo rapado… es como muy sabio, silencioso, pero las cosas que dice van perfecto. Además, es muy perfeccionista: te hace repetir las voces, te cansa para sacarte el tono que quiere, que ve que va bien. Luego edita en el momento, te deja unos segundos y edita antes de pasar a otro tema. En La Mina hicimos una foto del grupo en aquel momento, de “así suena”.

Con Paco ha sido una experiencia mucho más orgánica, por así decirlo. No es que sea un desastre, pero todo era más natural, como salga. No hay que hacer tantas tomas, y si te sale un pequeño desafine, se queda porque eso es lo que da naturalidad.

María: Se deja llevar por el azar, por lo que surge en el momento de grabar.

Es que Paco Loco, a simple vista, cuando le ves te recuerda a esa idea “genio loco”, tan desastrado, pero cuando toca te das cuenta de que es otra historia.

Javi: Lo que pasa es que tiene una cabeza que va a mil, a una velocidad supersónica, y una intuición muy tocha, un oído muy fino.

Y luego además, es una bellísima persona (Raúl igual): tiene una empatía… Enseguida te lee entre líneas: para nosotros ha sido fetén en el momento en que estábamos, que eran temas que están cerrados, pero que también quisimos que Paco les diera la vuelta. Ya que íbamos para allá, no queríamos marcar “esto queremos que sea así, con este sonido…”. El tema lo tocamos como lo hemos preparado, pero tú métele mano donde quieras, fáltale al respeto, porque lo principal es el tema, no mi idea.

¿Pensasteis en algún otro productor?

Javi: No, no… Justo acababa de publicar el libro de Cómo no llevar un estudio de grabación (Hurtado & Ortega, 2016): te lo leías y veías un poco como trabajaba. Y yo creo que estamos muy contentos con como ha quedado.

Pasando ya al disco, a las canciones, en las primeras se observa un tema común, que es la resistencia. De hecho, me recordaban a la frase de Pascal, que comparaba al ser humano con un junco, endeble pero que aguanta

Javi: Somos unos resistentes.

María: De hecho, “Duelo en el monzón” cuando habla de las briznas de hierba bajo la lluvia…

Sí, pero una lluvia que es un monzón, que no deja de ser algo agresivo por su intensidad, aunque la canción en sí no da esa sensación.

Montse: Sí, de hecho el culmen de esa canción dice «cruje la rama». Al final es como que algo, el tiempo por sí mismo, lo acaba rompiendo, aunque la calma también puede romperte. Yo creo que todas las canciones hablan de resistencia. No me había parado a pensar si la cara A más que la cara B, pero sí que es una foto de nuestro momento interior.

María: Para nosotros, siempre hemos dicho que este disco que es como un faro cuando estás en el mar perdido. De hecho, el nombre que iba a tener tenía que ver con luz en las algas: es como si te estás ahogando pero ves la luz. Entonces sí, en ese sentido sí hay resistencia, es como salir a flote

Javi : ¿Cómo era lo que queríamos poner? ¿Este disco fue grabado en un estado total y absoluto de inmersión?

María: Bueno, eso es una coña que tenemos también por Paco Loco, porque decía que nuestras canciones eran un poco como para suicidarte, para cortarte las venas, que eran un poco depresivas. Y sí, es verdad que nuestras canciones a veces hablan de momentos más oscuros, no todas, pero hay mucho de sublimar una tristeza a través de la música.

He leído en alguna entrevista que inicialmente pensabais tratar los cuatro elementos en el disco, y que finalmente lo desestimasteis. De todas formas, se aprecia esa inspiración: mientras que las primeras canciones, la cara A, parecen estar más vinculadas al agua, la cara B parece que se centra en el fuego. Un fuego bélico incluso, si pensamos en “Tempelhof” y en “Federico”.

Montse: Sí, sí, total, porque en la cara B está la guerra. Hay dos canciones que tienen una temática bélica, que son “General Invierno” y “A un Hombre Abierto”. Sí que es verdad que están los disparos, las balas… el fuego está presente. Y luego en “Chasco”, que es una canción que se iba a llamar chasca, también se compuso al lado de una chimenea: todo ese clima, de estar al lado del fuego, lo tiene.

Javi: “Oda al Silencio”, que es una canción un poco desde la ira. La ira un poco como ese personaje de Inside Out, que es un tipo que se quema, también tiene fuego.

Los otros se nos quedaron un poco en el tintero al final. Era la obra de El Escorial hacerlo así…

Montse: Lo que sí que hay son elementos y emociones básicas, eso sí que está. Porque repasando hay ira, hay amor… hay miedo también

Javi: Hay tristeza, calma…

Montse: Hay alegría.

Javi: “Mar”, por ejemplo, es un tema que me parece que inspira mucha calma.

Dándole vueltas a las canciones, también parece que las más tranquilas, que tienen una cierta semejanza con las nanas, las cantáis Montse y María, mientras que las que tienen un ritmo más rápido, las canta Javi.

Montse: Suele ser así.

María: Sí, pero “Chasco”, por ejemplo, la canta Javi, y “Tempelhof”, que es más pop, la cantamos nosotras.

Javi: Pero sí que es verdad (lo estuve pensando ayer u hoy) que falta un tema “nana” con voz masculina.

Montse: Pues ya sabes…

Javi: Lo tengo, eh, está ya. Ya estamos pensando en el siguiente.

Montse: Pues realmente no es algo intencionado, nos sale así. No sé por qué es.

María: Yo reconozco que, en general, escucho música más lenta, así que la música que me sale es así. Entonces… la verdad es que no lo había pensado, me voy a proponer hacer yo una canción rápida.

También resulta interesante la presencia de la naturaleza de las canciones, tanto en las imágenes como a nivel léxico, algo digno de estudio. Me llamaba la atención especialmente, porque parece que de un tiempo a esta parte, se está dando una mayor importancia a lo que podría llamarse la «periferia» frente a esa fuerte presencia de la ciudad en la música, como algo cosmopolita. Vosotros, Ruiseñora, La Prima de Riesgo… parece que es como una vuelta a la tierra, una reivindicación de ese origen.

Montse: A mí, por ejemplo, he vivido la mayor parte de mi vida, hasta hace siete años, en El Escorial: todo mi imaginario está ligado a la montaña. A levantarte por la mañana y ver el horizonte, que parece una gilipollez pero aquí no lo vemos, nunca. Ver la montaña, descansar la mirada, o irte a dar una vuelta con tu perro y estar en el campo. Entonces, fundamentalmente, a mí los temas cuando me salen, me salen caminando, y no sé por qué la naturaleza me resulta como el origen de todas las metáforas, superinspiradora. Y a lo mejor, en el caso de alguna letra, si quiero contar algo personal, pues en vez de contarlo con el lenguaje común, recurro a la naturaleza para contarlo desde ahí. En mi caso, yo recurro a la naturaleza por ese motivo

Javi: Yo también reconozco un vínculo con lo latino, con las culturas latinoamericanas de las que nosotros somos admiradores y que ahí hay también cierto vínculo en su manera de concebir el mundo. 

Montse: Y luego María es amante del mar, que no podría haber compuesta otra canción que se llamara “Mar”, porque ella todos los años tiene un momento, no sé si es por abril o mayo, que pone en su Facebook “necesito mar“.

María: De hecho, hoy he estado en el museo Sorolla: me he dado un paseo, ahí, con el silencio, en el museo… Y es que me fascina, Sorolla debía ser una enamorado del mar, igual que yo. Es verdad que en el mar me siento como en calma. Cuando escribí esa canción, quería que transmitiera la sensación que a mí me da el mar, de calma, de paz. Pero también es verdad que yo soy muy urbanita, que las ciudades me encantan, me gusta mucho salir, escaparme a la naturaleza, pero yo no podría vivir en un pueblo pequeño. Necesito movimiento.

En esa segunda parte, la cara B, encontramos “Federico”, que es un auténtico homenaje a Lorca en las imágenes, el esquema, la métrica… ¿Podría decirse que es una inspiración para Fario?

Montse:Total. Aparte, esa canción surgió de un poema que yo escribí tres años antes de que existiera Fario.

Javi: Y que ganó un premio.

Montse: Era un poema antiguo, y luego había una melodía por ahí. Un día probé a ver si encajaba, y lo hacían superbien. Sí que es verdad que tuvimos que… claro, el poema está trabajado precisamente para que esté muy medido, que la métrica encaje, que fonéticamente suene gustoso, y la estructura de la canción… Recuerdo quitar dos o tres versos, tuve que readaptar el poema para convertirlo en canción. Pero también eso fue muy bonito porque no es lo mismo. 

Javi: Ese tema es de los que más nos ha costado.

Cierto es que la poesía, la música, las canciones, tienen una relación más estrecha de la que se suele pensar, pero no tanto.

Javi: No sé qué es, pero te digo que lo hemos tocado a toda caña, a todo volumen, superabajo, rápido, lento, hemos hecho silencios en alguna parte, partes que sólo había voces… Tengo tantas grabaciones… “Federico” es el tema que más habíamos trabajado, y que todavía llegamos allí y no sabíamos si lo íbamos a grabar. Grabándolo nos dio problemas, nos quedamos medio atascados al hacerlo. Al final, de una forma rarísima, que ni Paco, que decía “cómo puede ser, jamás he grabado primero la voz y luego los instrumentos“. Lo grabamos al revés. Yo creo que “Federico” estaba diciendo “dejadme en paz”. De hecho la hemos tocado un par de veces en directo, y no sé si la vamos a tocar más.

Montse: Nos encanta la canción.

María: A mí me gusta mucho. La verdad es que es difícil de tocar, por los cambios de ritmo que tiene, pero es de los que más me gusta. Pero es cierto que tocándolo es complejo.

Javi: Pero es verdad que llegar a lo que hemos llegado ha sido… De hecho, empezamos a componerla cuando estábamos con la otra bajista, es superantigua. Y luego el video, que tuvimos un montón de problemas con los formatos: era una cosa medio maldita. Cosas de mal fario.

Ese poso poético también está en la siguiente canción, “El Invisible”, que me recordaba de alguna forma a un poema, “A túa boca violeta“. Pero más allá de eso, resulta interesante por lo sugerente que es, porque siempre se suele hablar de desamor en las canciones y esta no es así. Hay pasión, hay amor…

Montse: De sexo.

Pero bonito, porque tiene unos juegos léxicos, con los posesivos y los campos semánticos tan bien trabajados.

Javi: Muchas gracias. Pues fíjate que esa parte está evolucionando, porque esa es otra cosa que hacemos mucho en Fario: grabamos el disco, pero luego los temas van cambiando.

Ese tema es colocarte en la situación de lo que es un enamoramiento, de alguien que tienes enfrente, y describir el deseo, ponerle imaginación. Y luego me gustaba el título de “El Invisible”, para darle esa parte más romántica, de que es un enamoramiento que queda en la imaginación, no realizado, como de alguien que es invisible para la otra persona. Sobre todo es colocarse en esa posición de deseo y darle un toque más, de que no llega a realizarse.

Más allá de los conciertos que habéis anunciado, ¿tenéis algún festival previsto para este verano?

Javi: Estamos a la busca y captura de festivales, escribiendo a unos y a otros, y todavía no nos han confirmado ninguno.

Montse: De momento está todo en el aire.

María: A ver, nosotros tampoco somos un grupo festivalero, la verdad. No somos la alegría de la huerta.

Yo creo que Fario pide un contexto más intimista que un festival.

María: Claro, nosotros buscamos ese ambiente, así que cuando escribimos a festivales tenemos en cuenta el tipo de música que hacemos y cuál es el ambiente del festival.

Montse: Que, bueno, luego hay temas que son muy bipolares: sí hay temas muy arriba, pues puedes tirar de todo el repertorio en un festival arriba. Pero no sé si es que no somos festivaleros o que todavía nadie ha dicho que lo somos. Y una vez que alguien lo diga de pronto…

María: Está claro. Yo he visto a Low tocar en el Primavera Sound o … Te quiero decir: al final que es que a la gente le guste y que quiera escucharte. Les cuesta más que si haces algo más festivo.

Javi: Este disco que hay mucho elemento de agua, el grupo tiene mucho de esa parte acuosa: nos atamos mucho al sitio en el que tocamos. Nos adaptamos mucho: si tenemos que tocar en acústico (“El Invisible” lo hemos hecho con armónica y se podía haber grabado así), si hay que tocarlo con dos amplis y cañero, en plan muro de sonido… Nos adaptamos.

Yo diría que en el Sinsal lo pegaríais todo.

Javi: Sí, lo tenemos ahí.

María: Escribimos el año pasado, pero no sé si este año lo hemos hecho.

Javi: Precisamente ese me lo dijo Ferrara, pero creo que ellos eligen…

Para cerrar, tengo una pregunta especial para Javi, porque la publicación del disco de Fario ha coincidido con el de Parquesvr.

Javi: Soy una persona que me…

Montse: Se autoexplota a sí mismo.

Javi: Aparte de eso. El 8 de noviembre sacamos Tres Peces y también salió el de Parquesvr, como  que me autoboicoteo, porque ¿qué haces? ¿A cuál le das más importancia? Para mí obviamente es Fario. Yo digo que Parquesvr es como una banda masculina y Fario femenina. Y como dice Jung, que además es uno de los que se lo dedicamos, está la ánima y el ánimo, de esa parte femenina y masculina, pues ahí está un poco vinculado. Es factible estar entre los dos.

Te lo preguntaba sobre todo por el agotamiento.

Javi: No, no, todavía no, que va, que va. Está siendo muy divertido.

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