Entrevista a MVGR3: Underground dramita

Por Ignacio Sánchez 0

Entrevista a MVGR3

La Fuga de Isla Dramita es su última referencia.

José Ramón Grela León es diseñador, ilustrador, dj, compositor, músico… ¿un hombre del Renacimiento? A comienzos de este 2020 publicó La Fuga de Isla Dramita, a través del sello Lago/Cráter, en lo que ha sido su primera obra bajo el alias de MVGR3 después de haber ido publicando material con otros nombres.

Este álbum, concebido en una habitación de 4 metros cuadrados del madrileño distrito de Chamberí, recoge el santo y seña del DIY: Autoproducido, autograbado y autodiseñado. Y aprovechando que estamos encerrados con la maldita pandemia le lanzamos un mail a José Ramón, a ver qué sale de esa habitación del centro de Madrid.

ENTREVISTA MVGR3

Hi Hitler!, La gestora del PSOE… ¿Has encontrado ya con MVGR3 tu alias perfecto?

No sé si será el definitivo, pero pasar de un nombre bastante controvertido a uno que simplemente es difícil de escribir y recordar me parece un paso adelante en mi cuidada estrategia de suicidio comercial.

Realmente los temas que has ido publicando, lo que hemos podido escuchar, sigue una línea estilística bastante definida. No has querido diferenciar tus distintas etapas con sonidos diferentes. Todo siempre muy lo-fi.

Al final, aun con nombres diferentes, el proyecto es el mismo, que es el mío personal. Tengo bastante claras tanto las cosas que me gustan como el terreno en el que me se mover y, en ese aspecto, estoy abierto e incluso buscando constantemente la evolución, pero sin pegar bandazos o cambiar radicalmente de tercio.

Llevas muchos años coqueteando con la música, bien componiendo o bien pinchando en multitud de fiestas y garitos de Madrid. ¿Es buena válvula de escape la música? ¿No has querido dar un salto más profesional? O no has podido.

Creo que llevo haciendo canciones desde que tengo 18 años. Para mí es algo que siempre ha estado ahí y siempre me ha gustado hacer, pero a mi ritmo y a mi escala. Nunca he sentido la necesidad de profesionalizarme y muchos de los tics de la industria musical, incluso la underground, me escaman un poco. Me siento muy cómodo yendo a mi bola y haciendo las cosas poquito a poco.

¿Cómo es la Isla Dramita? ¿Se parece mucho a España?

Ahora mismo diría que todo el mundo es una enorme Pangea Dramita.

Has tardado bastante en sacar nuevos temas, ¿por falta de tiempo o material? ¿Esta cuarentena puede ayudar a crear más y que tengamos nuevo disco?

Desde luego que el compaginar mi faceta musical con mi carrera profesional (la que me da de comer, vaya) y mi vida personal no ayuda a la hora de ir rápido, pero también hay algo de, como decía antes, querer ir haciendo las cosas a mi ritmo, disfrutando del proceso y sin sentir que me estoy forzando. Justo antes de la cuarentena empecé a anotar bastantes ideas a las que acabaré dando forma antes o después, otra cosa es ver si logro aprovechar estas semanas porque, como supongo nos pasa un poco a todos, tampoco ando sobrado de ganas y ánimo.

¿No has encontrado nunca a algún colega que se quiera sumar a esta aventura? O prefieres llevarlo tú todo.

Tengo sentimientos encontrados. Por un lado me gustaría liar a unos cuantos colegas y tocar el disco en directo con banda. Por otro lado, estoy muy cómodo grabando y tocando solo, sin tener que depender de demasiada infraestructura ni logística.

¿Tienes planes de poder presentar el disco? Si el coronavirus lo permite.

Pues justo el coronavirus me acaba de joder una gira de 4 fechas por toda España que estaba apunto de anunciar. Esperaremos un poco a ver cómo se desarrollan los acontecimientos y ver si podemos mantener alguna fecha, si hay que moverlas todas o qué. En cualquier caso, ¡Sí! ¡Habrá conciertos!

¿Cómo fue que surgió el trabajo de Alfa, Beta, Bronson junto a Ramón Rodríguez?

Nos conocíamos y nos llevábamos bien y, cuando el conoció mi faceta de ilustrador, se le ocurrió que mi estilo podía encajar con la idea que tenía para Alfa, Beta, Bronson. A partir de ahí fue muy fácil trabajar juntos y muy divertido.

¿Con Ramón no ha surgido la posibilidad de colaborar musicalmente de alguna manera?

Para mí Ramón no es que juegue en otra liga, sino directamente a otro deporte diferente. Pero si acabar cantando Sonia y Selena en el karaoke de Mostenses o desgañitarnos juntos en el concierto de The Replacements del Primavera Sound cuenta, ya lo hemos hecho.

¿Has pensado alguna vez dar un paso más y crear una obra de animación con música?

No me des ideas para complicarme más la vida, por favor. Sería guay, pero ¡no tengo ni idea de animación!

¿Cómo surgió la idea de introducir un fanzine colaborativo en la edición física del álbum? ¿Te costó convencer a Andrea Galaxina, Erica Fustero o Jordi Pascual?

La idea era cuidar un poco la edición del disco y ofrecer algo más que el vinilo y ya y, de paso, hacer alguna parte del proyecto más colaborativa, ya que el disco lo he grabado y mezclado yo solo. Por suerte tengo un montón de colegas ilustradorxs con un montón de talento a lxs que fue fácil engañar.

¿Cómo vive un “indie” noventero en una época donde J Balvin, C. Tangana o Bad Bunny son los reyes? ¿Está reñido el riff con el perreo?

Para nada. Se pueden disfrutar las dos cosas a la vez sin problema alguno. De hecho, a pesar de estar viviendo la época dorada del perreo, ahí están algunas de las guitarras más alucinantes de las últimas décadas: Yawners, Cloud Nothings, Car Seat Headrest… Lo importante es no quedarse anclado y disfrutar de todo lo interesante que se hace hoy en día, venga de donde venga y en el formato que venga.

¿Sigue siendo el Primavera Sound el rey de los festivales?

Tiene el mérito de haber logrado conservar su identidad y su curiosidad a pesar de haberse convertido en un mastodonte. Me resulta imposible no disfrutarlo o emocionarme cada año. Aún así, creo que es importante apoyar otras propuestas mucho más pequeñas y los conciertos en sala.

Siendo un gran seguidor de Weezer, ¿cómo calificarías sus últimos trabajos? ¿Hay que seguir siendo fiel a su iglesia o podemos pasar página y disfrutar de Car Seat Headrest u otros?

Lo bueno de la continua decadencia de Weezer es que nos proporcionan grandes momentos de un bochorno muy disfrutable. Son algo así como el Larry David de los grupos. Y aún así, de vez en cuando, siguen sorprendiendo: El año pasado los vi en el BBK y fue un concierto muy caradura pero divertidísimo. Pero sí, ahora mismo me tiro por un acantilado detrás de Will Toledo antes que de Rivers Cuomo.

¿Cómo de grande es la sombra de Daniel Johnston? ¿Hay alguien en la actualidad que creas que se le puede acercar?

Lo de Daniel era algo sobrenatural. Era un todo; canciones, letras, sensaciones, historia que lo hacen completamente irrepetible.

¿Un deseo antes de que se acabe el mundo como lo hemos conocido?

Que los perretes hereden la tierra.

MVGR3 – La fuga de Isla Dramita


Foto de portada por Bárbara Lanzat.

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