Entrevista a Pinpilinpussies: Mariposas de acero

Por Ana Rguez. Borrego 0

entrevista Pinpilinpussies

Su disco de debut, Fuerza 3 (Aloud Music, 2020), salió el pasado 13 de marzo

Ane Bárcena y Raquel Pagès son la respuesta a esa falsa creencia de que la contundencia rockera no es cosa de mujeres. Aunque los referentes femeninos vayan creciendo, siempre encuentras a alguien movido por la condescendencia. La contundencia y la fiereza de Pinpilinpussies son un hecho: si una vez escuchas sus diferentes EPs y su primer larga duración te dejan con un regusto agradable, que quieres repetir, verlas en directo demuestran que no lo suyo no es un simple entretenimiento. Te quedas con su nombre (aunque te cueste, pero quieres saber nombrarlas correctamente) y con la idea de seguirles la pista.

Ya en 2019 se perfilaban como una fuerte promesa y en 2020 deben convertirse en un must de nuestros carteles perfectos. Lanzaron Fuerza 3 justo cuando comenzó el confinamiento, pero su huida de la languidez en más que recomendable en estos tiempos abúlicos.

Os dejamos con la entrevista que les hemos hecho a Pinpilinpussies, para que las coozcáis un poquito más.

Sois un grupo relativamente reciente (el primer EP lo publicasteis en 2018). ¿Qué sensaciones estáis teniendo?

La verdad es que estos dos años se nos han pasado volando. Hace nada estábamos quedando para ensayar sin ningún tipo de objetivo y ahora ya tenemos un disco bajo el brazo. La verdad es que hemos tenido la oportunidad de tocar mucho, y a la vez componer sin parar, dos factores que nos han hecho estar siempre a pie del cañón. Por razones obvias los directos tendrán que esperar, pero estamos componiendo mucho y elaborando nuevas ideas en las que trabajar estos meses.

Después de veros en directo, queda claro que sois de la estirpe de dúos poderosos como Bala, Cala Vento, Niña Coyote eta Chico Tornado, Los Bengala… ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene?

La ventaja en nuestro caso es que somos dos amigas que nos conocemos a la perfección. Sabemos por qué pie flojeamos, nuestros puntos fuertes y débiles y lo que nos motiva en todo momento. Somos dos contra el mundo, y el respeto y la admiración son la base de todo. Por otro lado al ser dos quizá es más desafiante llenar las canciones sonoramente, porque a priori hay menos recursos. Sin embargo esto nos nos asusta, ya que trabajamos constantemente para hacer canciones que suenen enteras y potentes, para que no se eche de menos ningún otro elemento.

En relación con la pregunta anterior, ¿en alguna ocasión os habéis planteado el incorporar algún otro músico al grupo?

De momento no, la verdad. Nunca digas nunca, pero a día de hoy estamos muy contentas así.

También destaca vuestra cuidada imagen a la hora de presentaros. ¿Cómo surge la idea?

Siempre hemos pensado que una buena imagen es un valor añadido a la parte musical. Tener un impacto visual también hace que le llegues por otra vía al público, más allá del grosso que es la música. Nos gusta mucho invertir tiempo en pensar tanto en el vestuario como en los diseños de los carteles y discos. Esto último siempre a cargo de Ariadna Schneider, ilustradora y mejor amiga.

A finales del verano pasado fichasteis por Aloud. ¿Cómo fue? ¿Fueron ellos los que dieron el primer paso o vosotras?

El año pasado montamos un festival de duós donde también tocamos (Cosa de Dos Fest). Fue en la sala Vol de Barcelona, donde resulta que Sergio, el jefe de Aloud, es técnico de sonido. Allí nos conocimos e hicimos ‘match’. Meses después entramos a formar parte de la familia Aloud. Estamos muy contentas y con ganas de seguir haciendo cosas.

Habéis grabado el disco con Raúl Pérez en La Mina. ¿Cómo surgió? ¿Barajasteis algún otro nombre?

En el festival In-Edit vimos un documental en el que Novedades Carminha y Esteban y Manuel grababan una canción en un estudio increible. Tras ver el docu dijimos: ‘Cómo molaría algún día poder grabar ahí’. Meses más tarde en un concierto en la Heliogàbal, conocimos a Esteban y Manuel y nos hablaron de ese maravilloso estudio: La Mina. Nos recomendaron fervientemente que fueramos allá. Sin dudarlo nos pusimos en contacto con Raúl y el verano pasado para allá que fuimos.

Vuestro sonido recuerda a los 90. ¿Se podría decir que tuvimos que esperar a esa década para encontrar un abanico más amplio de referentes femeninos?

No especialmente. Referentes femeninos los ha habido siempre, desde Siousxie, Blondie, Patti Smith, las Slits, L7 al principio… por mencionar unas pocas. Sin embargo, nuestra música quizá se relacione más con referentes noventeros como Bikini Kill, Veruca Salt o Breeders, pero no porque antes no hubiera referentes, sino porque es de donde nuestro sonido quizá beba más.

Repasando las canciones, hay un punto combativo, especialmente contra cierto tipo de figuras prepotentes (“Fiera”, por ejemplo). ¿Se puede decir que escribir canciones es algo terapéutico?

Totalmente. El tocar estas canciones nos permite sacar la mierda que llevamos dentro de una manera única. De otro modo quizá nos sería imposible. La música es terapéutica por definición y en nuestro caso le añadimos cierto nivel de agresividad, que acaba siendo el colofón de ciertas catársis personales.

De hecho, ¿se podría hablar de cierto enfoque feminista en canciones como “Burdeos”?

Así es. Tenemos el poder de subir a un escenario, gritar y reivindicar lo que nos mueve. ¿Por qué callar? Canciones como “Burdeos” son altavoces para denunciar el machismo y la violencia de género. ‘Just for having a dick, you are not better than me’. A ver si nos vamos enterando…

Esos temas más «agresivos» destacan frente a “A.M.O.” y quizás un poco “Antxoa”. ¿Se sitúa la adolescencia en un espacio idílico?

De idílico nada, es más bien agridulce. Estas canciones en concreto nacen de situaciones vividas en una ‘post-adolescencia’. Decisiones y hechos que te marcan de camino a la madurez. El clásico ‘¿Y si en vez de …?’

Es curioso que las baladas no tienen nombre como tal. ¿Es algo premeditado, preferís no condicionar la recepción…?

La primera balada se llamo ‘La Balada’ (“Balada #1”), porque era la única que teníamos. Luego compusimos la segunda (“Balada #2”) y no cambiamos el título. Nos parece divertido y muy nuestro nombrarlas así. Esperamos pronto poder enseñaros la continuación…

Como cierre, por curiosidad, ¿os ha planteado algún problemilla el nombre del grupo (mal escrito o pronunciado)?

Sí, pero ya eramos conscientes de que no sería fácil. Los errores más comunes son: Pimpilimpussies, Pilinpussies, Pimpilin Pussies, Pilinpinpussies, Pinpinela…

PINPILINPUSSIES todo junto, y sin ninguna ‘m’ 😉

Fotografía de portada: Sharon López

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