«Los Grandes Espacios», lo nuevo de Catherine Meurisse

Por Marcos Gendre 0

Los grandes espacios es el esperado nuevo cómic de Catherine Meurisse, donde plasma su infancia en el campo a través de un hermoso canto ecologista pleno de ternura, conectado al recuerdo de sus primeros encuentros con los libros de Proust, Rabelais, Loti y Zola.

De la excitación de ver con ojos de niña el nacimiento de la vida en el campo al encuentro con la mentira, a través de las falsas promesas de un político en un debate televisivo, Meurisse ha esculpido un cómic de (aparente) trazo sencillo, impresionista, repleto de humor, tremendamente vitalista, que viene a ser la expresión de supervivencia más curativa posible tras La levedad (2017). La que se encuentra en el niño que todos llevamos dentro, y que ella rescata de forma autobiográfica, recordando sus años de vida en el campo con su hermana y sus padres.

Como no podía ser de otra forma, Meurisse se sirve de la fantasía para armar su relato: del gnomo del jardín, al que da voz y vida, a sus minituarizaciones para cabalgar sobre las flores, literalmente. Pero también mediante esos “grandes espacios”, retratados desde las viñetas a doble página de su jardín a la dedicada a su iniciática visita al museo del Louvre.

En todo momento, sus entrañables diálogos y el candor del dibujo generan una atmósfera oxigenante y otoñal: Meurisse nos hace pensar y respirar antes de perdernos en el actual fast-food social de nuestros días. Nos regala sonrisas melancólicas, golpes de humor a carcajada limpia, pero siempre desde la serenidad de una mirada bucólica, que anhela atrapar la belleza del recuerdo para nuestras retinas. Poderoso acto de amor por el dibujo, la naturaleza y el campo a los cuales emborracha de libertad mediante la visión de ese olmo solitario que la ha suplantado mientras ella hacia su vida en la ciudad como dibujante de Charlie Hebdo.