Entrevista a Rosario La Tremendita: Curranta del Flamenco

Por Juan Antonio Huertas 0

Entrevista a Rosario La Tremendita

Si te gusta el Flamenco pero no conoces a Rosario La Tremendita, puede ser que hayas hibernado los último años, y la ves, te impactará su imponente imagen y luego tendrás que recoger la mandíbula del suelo al escuchar su voz clara y firme. Una artista que dejó loquísimos a los que pudieron verla en el último Monkey Weekend de El Puerto de Santa María. Menos mal que había que estar sentados porque más de uno perdimos pie con ella. Hablamos sobre su último proyecto y de Flamenco, porque de eso tiene ella hasta el último centímetro de su persona.

Entrevista a Rosario La Tremendita

Yo conocí tu arte por tu aparición en Un País Para Escucharlo, el programa musical de La 2 con Ariel Rot. Y te vi actuando con Bronquio y ahí fue cuando me enamoré de lo que haces. ¿Te gusta la experimentación con la electrónica siendo tan flamenca como eres?

Precisamente porque soy flamenca me gusta entroncar con cualquier cosa que traiga riqueza y profundice en sonidos, estoy abierta a ello. Estamos inmersos en Tremenda, un disco doble, en el que voy a tocar el bajo eléctrico y va a tener mucha electrónica y sintes. Y después en el otro disco canciones con 10 guitarras invitadas diferentes. Todo lo que enriquezca está bien.

Soy fan del escritor Neil Gaiman que en sus mundos de fantasía hay dos máximas: Los dioses existen solo si se cree en ellos y que los nombres tienen poder y su significado impregna las personalidades. Y tú te llamas Rosario Guerrero y tu nombre artístico es La Tremendita. ¿Han hecho los nombres que salgas cómo eres?

Pues no sé porque no he elegido ninguno de los dos. Mi apellido es el que me tocó y soy la hija de José El Tremendo, así que soy La Tremendita. Si soy como soy no creo que sea por el nombre. Mi personalidad me la ha dado el empeño y el tiempo dedicado, eso es lo que me hace ser como soy.

¿Y los sitios influyen en cómo es uno? ¿Tienen poder? Porque qué mejor que tocar para una flamenca que actuar en una bodega como la de Osborne en la que cantaste en el Monkey Weekend de El Puerto de Santa María.

Triana me ha marcado y me siento y soy trianera. Pero no por el propio sitio, sino por lo que he vivido allí. Esas experiencias sí me han marcado, lo que he vivido allí. Y a mí me encanta una bodega, un buen vino y la buena comida, así que ya ves si se puede estar a gusto actuando allí.

Tocas el bajo eléctrico, que me parece un instrumento muy potente para un flamenco, por su rítmica. ¿Influyen sus notas graves en tu forma de expresar tu arte cuando estás con él en los brazos?

Cuando estoy con mi bajo encuentro otras texturas, estoy en otro sitio diferente. Siempre he crecido rodeada de instrumentos y eso para mí ha sido clave. Pero el bajo me lleva a un sitio que me fascina, es otra cosa.

Tu imagen es muy poderosa ¿Cómo crees que es de importante la imagen en el Flamenco actual y cómo es de necesaria en un espectáculo?

Lo importante es ser auténtico. Mi imagen es mi honestidad y mi manera de ser por dentro. Es más importante ser auténtico que tener una imagen definida. Realmente en directo intento conectar con lo que ocurre y entrar en una unión con lo que yo siento. Mi imagen la que ves es por comodidad. Me rapo el pelo para estar más cómoda en el momento y tengo un mono de trabajo porque me cambio mucho de instrumentos y eso me hace ser más ágil. Es todo práctico. Mi imagen es ser de verdad, y que la gente conecte con eso y que lo sienta.

He entrevistado a Cristian de Moret con el que has compartido cartel en el Monkey Weekend yo con quien has trabajado en tu espectáculo Fatum. Él habla maravillas de ti, pero ¿con qué cosas te quedas tú de él?

Con Cristian me lo he pasado muy bien. Tiene una genialidad importante. Es un musicazo, con la guitarra, con el piano… Es un músico completo. Es muy sensible y lo transmite con su forma de ser. Es un ser humano muy auténtico.

En “Delirium Tremens”, canción de tu último disco te acompaña Estrella Morente, cantaora imponente e hija de una leyenda. ¿Con qué artista de dentro o fuera del Flamenco te gustaría compartir un momento o cantar, incluso si pudieras pedir un deseo reuniendo las bolas de dragón para resucitarlo y hablar con él o ella?

Patti Smith, para cantar con ella algo de Lorca. Pero en realidad querría hablar con ella, charlar y si surge la música, que salga.

Hablando de leyendas, ¿qué opinas del eterno debate entre lo jondo y la mezcla, lo clásico y lo moderno en el Flamenco?

Te vuelvo a decir lo mismo que con la imagen. Tenemos que hacer lo que sintamos y con lo que te expreses mejor. Es importante que haya diferentes caminos y con eso sigue evolucionando. Es valioso que haya artistas que hagan cosas con otras inquietudes y otros que sean más puristas. Pero lo que es esencial es que sean honestos y que lo que hagan sea su verdad.

¿Qué es lo que se siente cuando te nominan dos veces al mejor disco de Flamenco en los Premios Grammy Latinos?

Me siento con ganas de encerrarme más tiempo en el estudio para que me nominen otra vez y llevármelo. Feliz de que se reconozca tu trabajo. Entran ganas de echarle más horas. Mi regalo es subirme al escenario y compartir mi trabajo con el público.

¿Cómo has llevado la pandemia artísticamente?

Lo hemos llevado regular. He aprovechado el tiempo en el estudio. Y como ahora nos han dejado poder actuar, tenemos un verano muy grande. Y contenta entonces, porque es mi manera de vivir. Que vaya funcionando todo.

¿Se siente mucha presión en la espalda cuando se te considera una de las grandes renovadoras del Flamenco actual? ¿Cómo llevas que te piropeen así en muchos reportajes que he leído?

Que a una le digan eso me hace muy feliz, aunque no me lo creo del todo. (Risas) Es un reconocimiento. Pero hay que estar metidos en el estudio, siempre hay que querer crecer y entregarnos en nuestro arte. Hay que estar en el día y en lo que vas a hacer. Yo no quiero juzgar lo que hago.

¿Un palo del flamenco en el que estés más cómoda y otro al que le tengas bastante respeto?

Imposible que tenga uno en concreto. Depende del momento en que estés, el día en que conectes con una cosa u otra, hay días de taranta y hay días de bulería. Ese es el carácter del Flamenco, cómo estás ese día y qué es lo que te llama.

¿Cuál es la canción más triste y la más alegre?

Yo tengo una personalidad muy peculiar y puede ser que lo que a la gente le parezca triste, para mí sea alegre y al contrario. Pero diría que alegre “La Primavera” de Camarón y triste, no te puedo decir el título concreto, porque no me acuerdo, pero es de Bill Evans.

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