Descubre a «Chico sombra», el cómic de Ben Sears

Por Marcos Gendre 0

Bean Sears, el prolífico historietista de Kentucky, ataca de nuevo con Chico sombra.

La Cúpula prosigue con su saludable intención por armar una programación de lanzamientos enfocados en el cómic juvenil, e incluso infantil, que ya nos dejó para el recuerdo una obra tan encantadora como Las piñas de la ira, de Cathon. Ahora, desde un prisma distópico, nos llega este sobresaliente artilugio de Ben Sears, capaz de modelar una narración en la que la simpleza del mismo deviene en virtud de quien sabe cómo querer explotar los dones más plausibles de su infeccioso estilo con lápices y rotuladores, aquí definido por un acentuado uso del amarillo y su forma de jugar con las formas del manga y de la línea marcada por grandes ousiders del cómic underground norteamericano como John Pham. A partir de esta línea de acción referencial, Sears estructura sus códigos expresivos desde el meridiano de estos dos extremos.

Sears es un músico de Kentucky a quien el diseño gráfico y el artwork han acabado arrastrando a la caligrafía del noveno arte. Y lo hace por medio de historias como esta, tallada desde la posición cutre del superhéroe, una especie de justiciero de barrio que acaba por enterarse de una tumefacta red delictiva que lo empuja a un nuevo estadio de corruptelas y acción.

Lejos de intentar engatusar al lector con una narración de tramas complejas, Sears prefiere enfatizar la sencillez de su empresa, tocando de pleno los cánones de la típica historia infantil, aquí acentuada por su indudable estilo cartoon de corazón steampunk. Apuesta altamente gozosa que, a través del desenfado que recorre cada viñeta, se erige como un cómic de impacto entrañable y de empatía tremendamente confortable para el lector. Una gema que, por sus cualidades empáticas, emerge como una obra más que recomendable.