Igor — Sintonía

Por Marcos Gendre 0

Dice la nota de prensa de Sintonía que este disco «Sintonía supone un ejercicio de música-ficción sobre una hipotética parrilla televisiva registrada en una vieja y polvorienta cinta de VHS».

Seguramente, no haya mejor definición que esta, tanto para describir lo que hace Igor en Sintonía como para los difuminados temporales llevados por alquimistas de la abstracción 80s como James Ferraro.

Y es que estos veinticinco minutos son una de las muestras más simbólicas de lo que se ha hecho en territorio peninsular en terreno hipnagógico. Muestras retrofuturistas talladas a base de sintes anacrónicos que resuenan en nuestra cabeza como cableados puente hacia pasados vividos o imaginados de hace cuatro décadas. Pura fantasía synthwave, repleta de ondas conectados a la estética sónica vaporwave. Una joya que, por concepto, no anda muy lejos de referentes como The Commercial Album de The Residents, aunque en este caso bajo la excusa de mini sintonías donde entran en juego tótems de la idiosincrasia sinte ochentera como Vangelis, Tangerine Dream y, sobre todo, John Carpenter, a quien parecen homenajear en piezas (no se pueden llamar de otro modo) como “Los deportes”.

Todo funciona en base al magnetismo exudado por la nostalgia tecno pop, aquí instrumental, por medio de veintidós piezas que, por encima de todo, no cuentan con bajones ni rellenos tan propios de esta clase de discos con tal número de cortes.

Todo lo contrario, la sintonía armada por Igor es un encadenado perfecto, donde también entra en escena el juego del deja vú definido por grandes de la materia retro de nuestros días como Lo Five, quizá el referente más próximo a lo que Igor ha conseguido sintetizar en este monstruo sinte de cerebro cortocircuito y cuerpo armado con un arsenal de referencias músico-fílmicas perfectamente definidas, tal como en la portada, tan característica de lo que incluye su interior.

Web Hosting