Festival Ingrávido, “una celebración por y para la música”

Por Ana Rguez. Borrego 0

Festival Ingrávido

Entrevista a Israel Pérez, director de Festival Ingrávido

Mientras compartía unas cañas con una amiga, hablábamos sobre los pocos conciertos que había en su ciudad natal, Salamanca. Una ciudad universitaria, llena de juventud: el público perfecto para que se creara un circuito de música en directo, para que incluso los más lanzados intentaran crear. Pero apenas había nada. Todo sería cuestión de que alguien se lanzara a ello, al principio costaría pero todo era cuestión de tenacidad, de intentarlo y seguir. Días después de aquella conversación se anunciaba el Festival Ingrávido.

Un cartel distinto, en una ciudad que lamentablemente no suele destacar en el circuito de la música en directo, un festival nuevo en medio de esta situación de incertidumbre… La verdad es que no sabíamos qué nos gustaba más. Porque la música es el principal reclamo, pero cuando te paras a pensar en quién está detrás, cómo surge, en cómo evoluciona, resulta aún más fascinante.

Esa cabeza pensante e inspirada es Israel Pérez, el director del Festival Ingrávido y de Moon Project, la promotora que lo monta. Alguien que no es extraño que se haya lanzado a esta aventura pues es evolución natural: comenzó en Subterfuge Records, una primera experiencia que luego le llevó a Limbo Starr, Ayuken MP, a ser Tour Manager de diferentes espectáculos… A finales de 2019 su evolución profesional le llevó hasta Intromúsica y la promotora que fundó casi a la vez, Moon Project.

¿Cómo resistirse a saber más sobre este festival que será esta próxima semana? Le entrevistamos para saber más sobre lo que nos espera.

¿Cómo nace el Festival Ingrávido? ¿Cuál es su espíritu?

El Festival nace de la necesidad de que Salamanca tuviera de una vez por todas un festival de música que la situara dentro del circuito. El espíritu es dar cabida a todas aquellas bandas de verdad, que creen en lo que hacen y también a todas las que vienen pisando fuerte y que tienen menos hueco en otros festivales.

Ahora que es ya una realidad, que es una idea que se ha materializado, ¿en qué se ha convertido? ¿Ha conseguido a medida que crecía matices, elementos… que no esperabas?

La verdad que desde el principio tuve una idea muy clara de lo que quería hacer y cómo, pero es cierto que es bonito ver cómo va creciendo y cómo el público va respondiendo. Aprendes mucho en este proceso viendo cómo valora la gente (para bien o para mal) una cosa que al principio sólo era una idea/ilusión que estaba en tu cabeza.

De cara al público, ¿qué promete el Festival Ingrávido?, ¿qué podremos esperar de él?

Creo que es un festival de verdad. Lo más importante es la música. Va a ser una celebración por y para la música. Vamos a disfrutar a pesar de las circunstancias y ¡nos vamos a quedar con ganas de más!

¿Cómo fue la elección de los grupos que forman parte del cartel? Resulta muy atractivo pues trata de ir más allá de los nombres «de siempre.»

Esa fue precisamente una de las premisas que tuve a la hora de hacer el festival. No quería un más de lo mismo. Quería juntar en un escenario a grupos que no sólo me gustaban si no que creía (y creo) que están haciendo cosas super interesantes y auténticas en los útlimos tiempos y que estoy seguro de que, dentro de poco, estarán a otro nivel.

Uno de los puntos de valor del festival es que es en Salamanca. Tal y como lo comentaba con una amiga de allí, me sorprendía que no tuviera apenas circuito de música en directo, una ciudad que tiene un perfil joven por cuestiones universitarias, que podría alimentarlo. ¿Fue ésta una de las razones por las que se apostó por ella, por darle una importancia?

Como salmantino de nacimiento siempre he compartido esa opinión y, de hecho, esa fue una de las premisas para fundar Moon Project. Quería poner en el mapa a Salamanca. Viví 27 años en la ciudad y siempre me pareció que era un caldo de cultivo enorme y me sorprendía, al igual que a tu amiga, que no hubiera un circuito establecido. Mi objetivo principal, como he dicho, es poner a Salamanca en el mapa.

¿Cuánto tiempo ha llevado el ponerlo en marcha?

Llevamos trabajando desde mediados del año pasado en el festival muy duramente para poder sacarlo adelante.

Esta situación pandémica que estamos viviendo en la actualidad desanima: las medidas que hay que tomar frente a imágenes procedentes de otros países, brotes que surgen de forma inesperada, cancelaciones… ¿Cómo ha sido llevarlo a cabo? ¿En algún momento llegaste a pensar «tiro la toalla, no hay manera»?

Hubo un momento en que pensé que no iba a ser posible y pensé que igual lo más sensato era esperar y hacerlo el año que viene, pero un viernes por la tarde, caminando solo (qué bucólico esto) tuve una revelación y dije: “Qué demonios, voy a hacerlo, sí o sí, pase lo que pase, si no puedo hacerlo que sea porque me lo prohiben, pero si hay un mínimo resquicio para sacarlo adelante, Ingrávido nacerá en 2021″.

Ya queda poco para que comience. ¿Cuáles son las primeras impresiones y resultados que se observan?

La verdad es que, a pesar de cómo está el panorama de la pandemia y de que es un festival nuevo, tanto medios como público están respondiendo estupendamente. En la primera edición de Glastonbury sólo fueron 70 personas y había barra libre de leche de vaca así que a seguir trabajando y sumando.

Después de esta primera experiencia, ¿cómo podemos pensar el Festival Ingrávido en 2022?

Ya estoy trabajando en Ingrávido 2022. Quiero conservar por supuesto la esencia del festival que antes hemos comentado pero me gustaría que la gente ya pudiera estar de pie y disfrutando de manera más libre. Va a ser genial, seguro.