«Las Voces» de Muriel Spark vuelven a resonar

Por Marcos Gendre 0

La primera novela de Muriel Spark, Las Voces, regresa a la primera plana literaria con la reedición de Blackie Books.

Que Muriel Spark es una de las voces más originales de su generación quedó más que ratificado en novelas como La entrometida. A la altura de esta, se encuentra Las Voces, ahora editada por Blackie Books con su gusto habitual. No es para menos con lo que se cuece en las páginas de un texto tan inspirado como el aquí presente. Y es que estamos ante un prodigio de frases con tirachinas, descripciones de alta graduación y toda una demostración de cómo integrar el humor en cada inflexión del guión; sobre todo, en las antológicas voces en off encadenadas en los diálogos aquí integrados, toda una demostración de cómo abordar el delirio desde la observación terrenal del subconsciente, absurdo perfectamente cuadrado en una narración que, ante todo, desprende un halo general de imaginación tallada con el cincel de la mirada realista pero fantasiosa. Dentro de este juego de contrarios, Spark nos adentra en la vida de Caroline, que tras un retiro espiritual abocado al catolicismo comienza a escuchar voces que abren un plano metaliterario para el cual mejor no dar pistas ni esbozar spoilers.

Tremendamente original en todos sus aspectos, Las Voces atrapa por medio de una colección de personajes, a cada cual más extraño. La progresiva suma de detalles que se van sumando a la narración emergen como un trenzado mágico al cual Spark da pleno sentido conforme va avanzando la narración, todo un prodigio en su manera de hilar la trama con sentido horizontal y en su capacidad para mantenernos pegados a la página con plena consciencia de estar ofreciéndonos una de esa clase de novelas que se adhieren a la memoria con apabullante facilidad. Así es Las Voces, el clásico libro del cual mejor no desvelar el truco del ilusionista. Todo lo contrario debería ser penado de alguna manera. He dicho.