Crónica del Block Party Arganzuela 2021

Por El Último de la Fila 0

El público vibró con los conciertos de pie.

El cuerpo pedía jarana y la hubo. La fiesta Block Party organizada por la promotora Heart of Gold el pasado sábado quedará para el recuerdo como uno de los primeros eventos musicales de rock al aire libre donde se pudo por fin bailar e incluso hacer pogos. Tantas ganas había que minutos antes de la una del mediodía, hora fijada para la apertura de puertas, ya había algunas decenas de personas esperando para disfrutar de una jornada donde incluso el sol dio una tregua, permitiendo estar sin problemas todo el día sin riesgo de sufrir insolación.

Block Party Arganzuela 2021
Monteperdido por Ignacio Sánchez-Suárez

La programación del día fue una sucesión de gratos momentos que con el paso de los minutos fueron aumentando en cuanto a fuerza y voltaje, produciéndose el pico durante el bolo de Biznaga. Comunión perfecta entre la banda afincada en Madrid y un público que respondió desde el primer minuto al discurso vehemente de Álvaro García, tanto como hacer que la seguridad sudara lo suyo para mantener las vallas de seguridad del escenario. La banda se dejó hasta la última gota de sudor mostrando lo mejor de su repertorio girando en torno a Gran Pantalla, disparando hacia Ayuso (“Una ciudad cualquiera”), gritando contra el fascismo y reivindicando la manifestación en favor de las pensiones que se había celebrado ese mismo día. Hubo gritos, puños en alto, pogos y mucho sudor. Sonrisas dibujadas que parecían decir “ya nos merecíamos un concierto así”.

Antes por el escenario habían pasado otros compañeros de escena. Los Nastys sirvieron de calentamiento para el fuego de Biznaga. Su garage fresco y pegadizo entró como la seda. Un concierto que se pasó en un pis pas y donde hubo incluso tiempo para que Antía Van Weill de Bifannah se subiera para cantar junto a ellos “Suena a despedida”, uno de sus últimos singles.

Pero retrocedamos hasta el comienzo, cuando a eso de las 13:15h Monteperdido se hicieron grandes sobre el escenario con su indie rock con cierto regusto emo. A pocos les gusta abrir los festivales por eso de luchar contra un público que pueda parecer estar a otra cosa, situándose o haciendo cola para beberse su primera cerveza, pero la joven formación dio buena muestra de sus tablas con la solvencia que da tener bajo el brazo un disco tan notable como el homónimo que publicaron el año pasado.

Yawners por Ignacio Sánchez-Suárez

Tiburona, cubriendo el hueco dejado por Amparito, y Fundación Francisco Frankenstein fueron los siguientes en darle chicha a los amplis. Las primeras refrescando el ambiente con su garage punkarra y desenfadado que incitaba “a la guerra”, mientras que los segundos se llevaron a los presentes de calle con su repertorio cargado de letras canallas.

La hora del café, las cinco de la tarde, fue la hora fijada para que Elena Nieto y su proyecto Yawners nos devolviera a los 90. A la espera de poder hincarle el diente a su nuevo disco, que dijo que saldría ya para el año que viene y del que presentaron un par de temas, cantados en castellano, el sobresaliente material de Just Calm Down sirvió para ir entrando en material para la tarde/noche. A nadie le amarga un dulce y poder volver a disfrutar de temas como “Forgiveness”, “Arco Iris” o la coreada “La escalera” fue toda una delicia.

La guinda del pedazo de pastel la pusieron The Mystery Lights, quienes llegaron con la etiqueta de cabezas de cartel para dar por finalizada su gira por nuestro país. Tras una semana recorriendo distintas ciudades los de Nueva York supieron darle a sus fans lo que esperaban: un buen coctel de rock destilado en los 70. Cada maestrillo tiene su librillo y Mike Brandon tiene el suyo para ofrecer un show hipnótico y más si el personal viene de la sudada de Biznaga.

Celebremos que parece que la normalidad ha vuelto al mundo de la música en directo, con sus colas de 20 minutos para ir al baño, las esperas entre concierto y concierto o cuando te toca el cambio de barril, pero sobre todo, ¡que han vuelto los pogos ¡Larga vida a los pogos!

Galería del Block Party Arganzuela

 

Fotos por Ignacio Sánchez-Suárez.