Xackal — La muda

Por Jose A. Rueda 0

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Galicia sigue ejerciendo de puente cultural con la otra orilla del Atlántico. Una muestra musical de ello es la ingente producción de folktrónica galega que tanto conecta con la del cono sur americano (especialmente  con la Argentina, de donde han surgido intercambios míxicos entre el platense Chancha Vía Circuito y el catoirense Baiuca).

Por estos mares sónicos navega Nano Suárez, natural de Arousa y firmante como Xackal. Sus nuevas cuatro canciones insuflan raíces a un muestrario de beats digitales que por sí solos no habrían ido más allá de una pista de baile sofisticada. Arropado por músicos de diversa índole, Xackal acicala sus programaciones presentistas con el rasgueo de un laud, el arrullo de una flauta nativa americana o el punteo de un sitar. Sin olvidar las percusiones orgánicas, que robustecen los cimientos de los 18 minutos de La muda, el título de este EP editado por Ferror Records.

El disco se comporta como un ejercicio glocal al expandir globalmente una onda sónica con epicentro local, desde las formas que han ido practicando Mercedes Peón y Nistra, hasta los ritmos globales de Nicola Cruz o Fatima Al Qadiri. Las vestimentas líricas de Ruth Abramowicz en “Mala esperancita” y Pura Mesura en “Alta gracia” refuerzan el concepto de música popular transgeneracional, delegada de boca a oreja sin más partitura que la memoria. O el silbo ruso de Oleg Lavrentev en “Ocho”, que disuelve otro ingrediente más en esta coctelera multicultural capaz de evocar a tantos lugares a la vez para acabar inventándose un mundo completamente nuevo.

La voz del propio Xackal vertebra las cuatro piezas de La muda con un registro tan contemporáneo que algunos etiquetarían de “urbano”. Una guinda que equilibra la balanza con la tradición más ancestral a un lado y la actualidad más sincrónica al otro. Y que confirma al artista gallego como uno de los nuevos baluartes de este movimiento llamado folktrónica.