«Zona Crítica» de Simon Hanselmann: el cómic pandémico

Por Marcos Gendre 0

El australiano Simon Hanselmann comenzó a trazar las viñetas de Zona Crítica durante el confinamiento obligado de principios de 2020.

Concebido como un webcómic durante la pandemia, en marzo de 2020, Simon Hanselmann arrancó con la que, sin temor a exagerar, se puede considerar, como una de las obras cumbre del cómic de hoy en día y de todos los tiempos.

Sentencias de este calibre no sólo está más que justificada, sino que es un acto de plena justicia. No en vano, esta continuación de las peripecias desastradas de Megg, Mogg y Búho amplían el nivel cáustico y paranoide de sus anteriores aventuras de fregadero hasta niveles de toxicidad asilvestrada.

En este sentido, en Zona crítica emerge el reflejo más divertido y brutal de lo que fue el confinamiento. Una mirada sin medias tintas y alucinada a través de las que Hanselmann encuentra la evasión necesaria para sobrevivir al aburrimiento mortal de aquellos meses. Dicha escapada de la realidad, a través de la plasmación de la misma en modo enajenado, ha dado con una sucesión de viñetas y escenas delirantes, fraguadas como si de un dardo al centro del cojín de la risa se tratase.

No hay forma de escapar ante la avalancha de situaciones esperpénticas a las que nos transporta el autor australiano por medio de su troupe de drogotas incorregibles. La misma que, para la ocasión, cuenta más que nunca con sus actores secundarios y un Werewolf Jones que, definitivamente, cobra una dimensión absoluta de culto.

No hay creación más desatada e irreverente que este lobo de mirada perdida. Enajenación sin cotos en la que está envuelto el resto de la ronda vital que integra tan memorable zoológico humano. Transgresión al cubo que Hanselmann disfraza con sus dibujos más hermosos hasta la fecha, compuestos por un empleo pictórico del color, atemperado y difuminado. Todo un deleite para la vista mediante el que Hanselmann no sólo se postula como kamikaze del humor políticamente incorrectísimo, sino como esteta gráfico capaz de obnubilarnos a través de un estilo que compite con los grandes del género y, finalmente, hace de Zona crítica un (el) clásico contemporáneo absoluto de la cultura pandémica.