Hoy sale Cabeza en Rutina, el primer disco de Carrera

Por Ana Rguez. Borrego 0

Carrera Anticasting

El disco está editado por TBC Records en formato digital y Analog Love en su edición física

El desencanto, la extraña mezcla entre lo hermoso y lo desasosegante ya nos cautivó en su primer EP. Cuando los hemos visto en directo nos quedó claro que era un grupo arrollador, que prometía grandes momentos. Y un año después nos llega Cabeza en Rutina (2022), ese primer larga duración que nos confirma todo lo que esperábamos de Carrera

Una mezcla perfecta que supera esa distorsión noventera con la que nos cautivaron y que es capaz de llegar a lindes más emocionales, que demuestra que Carrera no es un grupo apático, que deja pasar la vida antes sus ojos. Sus letras nos descubren la madurez de una juventud que reniega del complejo de Peter Pan, que se queja de las exigencias absurdas de una sociedad autocomplaciente, que no se ancla en el dolor de ‘cualquier tiempo pasado fue mejor’. Su acidez es el síntoma de que se escuchan a sí mismos y no se recrean en la autopena. Los escuchas y piensas que tienen razón en cada una de sus frases.

Cabeza en Rutina de Carrera es uno de esos discos que más tiene que girar este año, de forma digital o en diferentes festivales (el Monkey Weekend y el Festival Brillante no se equivocan). No hay más que leer lo que dice Cristina Lizarraga de Belako sobre ellos:

Carrera celebra las luces y sombras de esta generación muchas veces calificada como “perdida” pero que como dice Isa Duque debemos reivindicarla como “encontrada”. Es melancolía a caballo entre estirar la adolescencia al infinito y anticiparte a lo que echarás de menos del momento presente según transites la adultez.

En cualquier caso, tiene la sensibilidad perfectamente equilibrada para que al escuchar los temas te sientas identificada y camines por la calle sintiéndote prota de una peli contemplativa con momentos trepidantes. El acompañante perfecto de una cotidianidad que a veces pesa pero que aprendemos a mirar con ternura, gracias a esta banda sonora que dilata un minuto cualquiera haciéndolo extraordinario y atemporal.

En medio de este sinsentido que nos toca vivir, en medio de este barullo, salta por encima del muro de sonido la voz de Carrera, que bien podría ser la de mi cabeza, y creo que dice que “pienso más, hablo menos, y al menos ya me río más.