«Ambassador Magma», de Osamu Tezuka

Por Marcos Gendre 0

Reseña de Ambassador Magma, el cómic de Osamu Tezuka.

Hablar a estas alturas de Osamu Tezuka es reiterarse ante su consabida posición como Dios del manga. Tamaña afirmación viene a cuento por ser el autor de obras imperiales que definen el género más boyante del cómic actual como Fenix, Adolf, Buda o Black Jack, pero también otras de espíritu más infantil como Astro Boy. Precisamente, con esta última colección tiene mucho que ver Ambassador Magma, una absorbente historia de ciencia ficción, ideal para todos los amantes del subgénero robótico.

Pero antes de entrar en barrena o de alimentar el texto de spoilers hay que alabar la labor realizada desde hace unos años por Planeta Agostini, recuperando tantos títulos de la obra de Tezuka, editándolos en el idioma de Cervantes con tanto mimo y dedicación.

La verdad, hace unos años nadie daría un duro por la posibilidad de encontrarnos con publicaciones como la que hoy nos atañe. Y es que Ambassador Magma no solo es una “rareza” de las tantas que integran el inabarcable catálogo de comics llevados a cabo por Tezuka, a lo largo de su particular huelga a la japonesa. La misma en la que vivió todos sus años de guionista y dibujante de cómics, dejando para la posteridad más cien mil páginas de cómic.

Lógicamente, el hecho de no ser considerada como una obra mayor de su trayectoria no quiere decir que no estemos ante un trabajo más que notable y totalmente aprovechable. Lo mismo ocurre con otros títulos tan recomendables como Alabaster, MW o El árbol que da sombra, por decir unos pocos de tantos momentos a recuperar de su obra. Y es que, al fin y al cabo, Ambassador Magma es Tezuka sci-fi 100%. Goce al cubo para todo ser que quiera sumergirse en una gran soap opera del cómic. Diversión, humor e intriga articulados en una sucesión altamente sugestiva y nostálgica de aquella ciencia-ficción idílica (o no tanto), predicada en los años sesenta, cuando soñábamos con robots que nos llevaran el desayuno a la cama.

Todo esto y mucho más está concentrado en las páginas de tan bonita excusa para recuperar ese niño que anida en nuestro interior.