Crónica del concierto de Max Richter en Madrid (Teatros del Canal)

Por Lobo López 0

concierto max richter madrid

Intimidad minimalista.

El productor, pianista y compositor alemán de música contemporánea y minimalista Max Richter, conocido tanto por ser el autor de composiciones originales, multitud de ellas llevadas al cine, como por sus reinterpretaciones de grandes clásicos, pasó por la Sala Roja de Teatros del Canal el pasado domingo 19 para deleitarnos con dos de sus obras más emotivas y recordadas: Infra y The blue notebooks.

La noche se abrió con Infra, su álbum de 2010 que tiene como tema central los atentados terroristas de 2005 en Londres, como bien se encargó de presentar el propio compositor. Acompañado por un quinteto de cuerda formado por Louisa Fuller, (violín), Natalia Bonner (violín), Nick Barr, (viola), Ian Burdge, (cello) y Chris Worsey (cello), músicos que estuvieron en las grabaciones originales de ambos álbumes, Richter fue introduciéndonos en las distintas composiciones a través de pinceladas electrónicas que se iban fundiendo en los retornos de las distintas armonías de su obra. En su momento Pitchfork describió el álbum como “dolorosamente magnífico” y no es para menos, los que allí estuvimos sentimos como la pulsación regular y la cadencia emotiva nos iban invadiendo llevándonos hacia un estado de melancolía crepuscular. Las hermosas composiciones del alemán se desarrollaban en una progresión de notas notas largas y sostenidas hasta llegar a “Infra 8” con la que concluía la primera parte del concierto.

Tras el descanso los músicos volvieron al escenario para interpretar The blue notebooks, esta vez acompañados de Sarah Sutcliffe, quien ponía voz a pasajes de “Los cuadernos en octavo”, de Franz Kafka, y de “Tierra inalcanzable”, del poeta polaco y ganador del Nobel de Literatura Czesław Miłosz (en el disco original lo narra la actriz Tilda Swinton). The blue notebooks fue el segundo álbum del Max Richter, publicado en 2004 y supuso las ascensión del compositor al Olimpo de la música contemporánea. Él mismo lo describió como «un álbum protesta sobre la situación de Irak, una meditación sobre la violencia – tanto sobre la violencia que había experimentado personalmente a mi alrededor de niño como la violencia de la guerra, ante la futilidad de tantos conflicto armados».

De nuevo, las composiciones del alemán nos dejaban exhaustos de tanta belleza. Cómo no rendirse a “On the nature of daylight” con esos impresionantes arreglos que han sonado en películas de Anne Fontaine, Denis Villeneuve o Martin Scorsese. Este tramo final lo cerraría “The Trees”, con su desarrollo grandilocuente que nos dejaba en las butacas sin respiración. Tras esta pieza, los músicos se despedían entre los aplausos de un teatro volcado en cuerpo y alma. La ovación continuaba con ellos fuera del escenario hasta que volvieron a aparece en un formato más reducido para despedirse con una de las piezas de ese generoso proyecto que es SLEEP. Los que allí nos reunimos, volvimos a irnos con la misma sensación que nos dejó su paso por La [email protected]: la de haber asistido a algo más que un concierto, la sensación de haber vivido una experiencia única de las que alimentan el alma y sanan heridas.

Foto de portada por Jennifer McCord.