Death Whistle — Alter

Por Jose A. Rueda 0

La ambientación de escenas cinematográficas y de pantallas de videojuegos ha venido siendo la especialidad de Víctor García desde que en 2013 le pusiera música al cortometraje Sangre de unicornio (luego vinieron dos premios Goya con Psiconautas, los niños olvidados y Decorado, todas bajo la batuta de Alberto Vázquez). Esta sapiencia atmosférica la aplica Víctor en cada segundo de Alter, su nuevo disco con el alias de Death Whistle.

En seis pistas de duración generosa, Death Whistle pilota una nave que emprende un viaje en la que el tiempo y el espacio se confunden. Se adentra así en un estado de ensoñación —a veces relajante y otras, perturbadora— a golpe de bombos deconstruidos que esquivan los patrones establecidos. Los espacios artificiales de Death Whistle se creen reales, dando la sensación de poder acariciar las texturas, de quemarse con las más luminosas y de congelarse los dedos en los pasajes más fríos.

Además de su nombre de guerra, Death Whistle también elige el inglés para nombrar cada episodio de Alter. Porque, aunque sean canciones, cada uno de los momentos del disco son pequeñas películas con títulos evocadores: “Puerta interiores”, “Arena blanca”, “Más allá de los vientos”… Como si fuera cine sin imágenes.

Con una discografía dispersa (solo aloja un álbum en Spotify), Death Whistle debuta en el sello catalán Hedonic Reversal con este Alter, que sin lugar a dudas consolida el proyecto de Víctor García como uno de los más excitantes de nuestro panorama electrónico avant-garde.