Un regalo. Eso han sido este año los conciertos del Primavera Sound á la Ciutat/en la Ciudad de 2023. El cambio de gestión de las entradas (pagabas 10 euros por reservarlo y, si ibas, se te acumulaba en crédito para gastar en las barras del festival o se te devolvía al final del mismo) ha hecho que todo fuera mucho más fluido: sin colas infinitas, con el aforo reducido de las salas, una experiencia increíble para ver cara a cara a tus grupos favoritos.
PRIMAVERA A LA CIUTAT, BARCELONA 2023, María José Bernáldez.
Sólo pudimos disfrutar de un día, pero QUÉ DÍA. El domingo postfestival, cuando ya parecía que todo ha terminado, quedaba un cartucho para la traca final. De todas las opciones posibles para esa noche, elegimos, creemos, la ganadora: la sala Razzmatazz y los conciertos de Joy Anonymous, Yves Tumor y Loyle Carner.
- Joy Anonymous: Teloneros en gira de Fred again.. , suelen ser cierre de fiesta en festivales pero aquí usaron su optimismo contagioso para ir levantando a los zombies que empezaban a volver a la vida, bailando.
- Yves Tumor: Me propuse ver 5 veces en una semana a Yves Tumor y cada vez fue una experiencia distinta, con el mismo setlist, pero distintos outfits. Quizá este fue el concierto con más performance artística: a mitad del concierto, cuando Yves se giró para quitarse la chaqueta de cuero, no volvió a girarse. Así, en calzoncillos y con una camiseta amarilla con el toro de Osborne, dio la mitad del concierto de espaldas al público que se quedó con la cabeza torcida mientras él animaba y jaleaba a las personas inexistentes detrás del batería hasta que terminó el concierto.
- Loyle Carner: Será difícil de olvidar un espectáculo como el que ofreció Loyle Carner. Acompañando de una banda impecable, ha sido muy emocionante ver la evolución de su directo de 2017 en este mismo festival al de ahora. ¿La diferencia? Un público que lo idolatra y un feedback por su parte de 10. Si conoces algo de su historia, comprenderás que la emoción reviste cada verso de su spoken word. Loyle intenta cambiar el mundo desde su posición en el tablero con palabras y con hechos, desde el rap old school a las bases electrónicas con más groove. Toda la sala entregada, arengas entre canción y canción, más de una lágrima y la sensación de haber cerrado el Primavera Sound Barcelona 2023 en el punto más alto.
PRIMAVERA EN LA CIUDAD, MADRID 2023, Javier Benítez.
Aquí decidimos picotear cada día un poco de cada sala, con una experiencia que nos recordó al extinto Primavera Club y que nos salió bastante bien, cumpliendo los 10.000 pasos diarios de sobra.
El martes comenzamos en la Sala Sol para comprobar si el hype de bar italia cumplía las expectativas: las superó de sobra. Una sala oscura, el público muy cerca, una actitud de hastío, sin ni un hola, ni un adiós ni un “cómo estás, Madrid”. Su disco es uno de los mejores de este año y no necesita ni una palabra para justificarse. Ya era hora de que volvieran a aparecer grupos así de perdonavidas. Todo lo contrario del siguiente concierto, tras subir Fuencarral a la carrera, llegamos a La Paqui y espiamos el calentamiento de las coristas/bailarinas de Self Esteem. Un chute de energía ante una Rebecca Lucy Taylor desatada y entregada. Coreografías y emoción en cada tema, un baile perfecto con el público que o bien era ya fan previamente y lo vivió como un sueño (nuestro caso) o bien pasó del “no sé quién es” al “voy a ser fan para toda la vida”
El miércoles volvimos a utilizar la misma estrategia. A los 10 minutos de saber que no habría festival el jueves entramos a Blondshell en Joy Eslava. Dio un concierto redondo ( su disco es una pasada ) pero no se encontró con el público que merecía. La gente estaba dispersa, incluso le gritaron entre canción y canción con quejas sobre el festival, para sorpresa y perplejidad de ella, que no entendía nada de nada pero siguió haciendo su trabajo de manera muy profesional, nuestro 10 a su actitud. A Doug Martsch, sin embargo, no le gritó nadie, se ve que era más fácil gritarle a ella. Con un setlist oscuro y denso, los 90 reaparecieron en el centro de Madrid de la mano de Built To Spill, aunque ya la mayoría de sus miembros sean distintos, las canciones permanecen. Nos quedaba un ticket más que gastar en la app de AccessTicket: en La Paqui nos esperaba Yves Tumor y una ola de calor reconcentrada en sus paredes. La locura desatada en la presentación del impecable Praise a Lord Who Chews but Which Does Not Consume (Or Simply, Hot Between Worlds). Bajó a hacerse uno con el público que lo adoró como a un dios, pasó del hiphop al gospel, a la psicodelia instrumental, al pop más canónico. Es difícil saber si se lo pasó mejor él o nosotros.




