Primavera Sound Madrid 2023: Aciertos y errores
Por 13 junio, 2023 14:070

Recojo el relevo de Mj en el artículo anterior para contar la edición de Primavera Sound Madrid 2023, que se mira en su espejo de Barcelona. Es difícil equipararse a un festival tan consolidado como el Primavera Sound Barcelona, así que tendremos que ver a la edición de Madrid más bien como una hermana pequeña.
El hecho de apostar por el mismo cartel y por un recinto tan grande nos daba una idea de la importancia que da el Primavera Sound a su edición madrileña. Sin embargo, desde su nacimiento este festival ha empezado con el pie cambiado. La dolorosa cancelación de la primera jornada (algo que nunca pasó en Barcelona en más de 20 años) por causas meteorológicas, y los continuos problemas de transporte la han empañado. Pero bueno, vamos a analizar los aciertos y errores de la primera edición del Primavera Sound Madrid 2023.
ACIERTOS
El recinto:
La ciudad del Rock es mastodóntica. El espacio abierto es simplemente enorme. Las cuestas para favorecer la visión de los escenarios, la sensación de desahogo…una vez en el recinto, todo cuadraba.
Los escenarios:
Buen sonido, buen tamaño, y con unas pantallas bastante aceptables. Como en Barcelona, el escenario Amazon se lleva el MVP (en la Ciudad del Rock). Caso aparte es el magnífico Auditorio de Príncipe Pío, quizás mi lugar favorito en todo el festival.
Las colas:
Algo más que en Barcelona en la entrada, en barras y en baños lo cual es paradójico habiendo menos gente. Pero en general, bastante ágiles.
Las barras:
Un buen número de camareros y un sistema de pagos rápido. A veces en hora punta había cola, pero poca cosa.
El público:
Escaso, para bien y para mal ¿Quién no quiere ver a sus artistas favoritos cerca? Me refiero a artistas no llamados Rosalía.
Los trabajadores y camareros:
Tengo que decir que los chicos y chicas trabajando para el festival eran hasta simpáticos, hablé con ellos en muchas situaciones y lo llevaban con buen humor. No así los guardias de seguridad, que nos empujaron a mí y mis acompañantes en diferentes momentos mientras veíamos conciertos.
ERRORES
El recinto (la ubicación):
El gran problema de la edición fue la ubicación del recinto. Dejando de lado la cancelación de la primera jornada, que fue un caso de mala suerte, la distancia fue un problema. La organización de Primavera Sound luchaba contra un gigante al que creyó que podía vencer, pero acabó perdiendo en la batalla.
Debutó el festival en la Ciudad del Rock en un día en el que tocaban Guns N’ Roses en el Estadio Metropolitano, el punto de donde salían los autobuses lanzadera. Además, sufrimos la operación salida de viernes. Con estos ingredientes…más de dos horas hasta llegar al festival. Si venías del sur de Madrid, el viaje es eterno en transporte público.
¿Autobuses insuficientes? ¿Mal cálculo de los horarios? ¿Os suena esa escena en la que el cabeza de cartel, al que quieres ver, está a punto de empezar y tú aún estás atrapado en el transporte público? Quizás la habéis vivido (espero que no). Quizás os la han contado. En cualquier caso, el viernes hubo muchas escenas de ese tipo.
La vuelta no fue mucho mejor. Dependiendo de la hora, podía ir relativamente rápido, llegando a cualquiera de los puntos de Madrid (Metropolitano, Plaza de Castilla o Méndez Álvaro) en poco tiempo, o esperar la gran cola hasta conseguir entrar en un bus. En cuanto a los taxis desde el recinto, la situación no era mucho mejor. Dejar el coche en Arganda del Rey tampoco era garantía. Los kilómetros entre la localidad y la Ciudad del Rock (también cubiertos, en teoría, por un autobús del festival) añadían un requisito extra definitivo y tremendamente incómodo a esta posibilidad.
¿Cuál era la opción mejor? ¿Había siquiera una opción mejor?
El recinto (la inundación):
Esto es un caso claro de mala suerte, pero parece que por alguna razón este recinto no lleva bien el agua. Llovió varios días seguidos antes del festival y los daños fueron notables. Mientras en Madrid percibíamos un poco de lluvia, nada más, en la Ciudad del Rock se estaba formando un auténtico barrizal. Además, ya entrados en la jornada del viernes cuando hacía un día que no caía una gota, había todavía importantes charcos en el recinto…eso sí, ocultos bajo el césped artificial.
Los escenarios:
El recinto, al tener tan pocas barreras naturales, era propicio a veces a mezclar sonido de escenarios. Podías estar en el escenario Plenitude escuchando música del Amazon.
Las colas:
¿Por qué había más colas que en Barcelona habiendo menos gente?
Las barras:
Funcionaban bien, pero no tengo claro que hubiera suficientes barras en la zona principal (escenarios principales + Amazon).
El público:
Como dije, escaso. Y en un terreno tan grande, a veces daba un aspecto algo desangelado. Por otro lado, había mucha gente (especialmente el sábado) algo desubicada al no ser el público habitual de festivales. Pero eso no es necesariamente malo, ¿no? Viva la diversidad.
Foto de portada por Ignacio Sánchez-Suárez.
