El próximo miércoles 22 de noviembre estarán presentando su disco de debut en la sala El Sol (Madrid)
Si os preguntaran qué hacen Bum Motion Club qué diríais. Sí, es muy difícil definirles. Tanto que lo que más probable es que te quedaras pensando, te pondrás sus canciones, y seguirás sin saber muy bien cómo clasificarlos. Porque van más allá de modas, etiquetas, de lo previsible, y te dan la vuelta a la cabeza con un sonido fascinante, repleto de detalles que te invitan a rebobinar y recrearte.
Ya nos pasó con sus dos primeros EPs, y desde hace unas semanas lo han conseguido aún más con Claridad y laureles (2023), su primer disco. Nueve canciones con las que Bum Motion Club te hacen pensar, porque te replantean una realidad engañosamente feliz, un juego de espejos del que es difícil salir. Sensaciones que se multiplicarán cuando los veamos en directo, pues el escenario es su hábitat natural.
Charlamos con Iris Banegas (bajo) y Alejandro Leiva (guitarra) para saber más sobre este trabajo:
Lo que ha costado que sacarais vuestro primer disco. Empezasteis en 2017, formasteis parte del roster de Jägermusic, ganasteis la segunda final del Movistar+ Rookies… pero la pandemia os frenó un poco.
Iris: Pues sí, totalmente. Pero mira, aprovechamos el tiempo, y Leiva, sobre todo, que es el que trae la mayoría de las ideas: estuvo en su casa creando como un loco todo ese período de parón.
Justo desde que sacamos Niebla (2021) creo que ya tenías ideas nuevas, ¿no? Lo sacamos justo en la pandemia, y como tampoco podíamos hacer mucho con aquel EP, empezamos a procesar este tema de hacer canciones nuevas. De hecho, llevamos como dos años tocando canciones del disco que hemos sacado ahora.
Leiva: “Casi un buen día” llevamos tocándola dos años.
Iris: Pues sí, como somos tan ansias, como que ya queríamos tocar cosas nuevas.
Una buena manera de rodarlas, de probar cómo funcionan a muchos niveles: el público, vosotros, detalles que surgen…
Leiva: Justo.
Iris: Para el tema de luego grabarlas es mejor llevarlas rodadas. Aunque, bueno, hay alguna del disco nuevo, de Claridad y Laureles (2023), que compusimos la semana antes de entrar a grabar. Y bueno, que están muy bien tocadas, pero ahora, después de ensayar mucho en el local decimos “¡ostras!”, como que nos suena mucho mejor. Pero vamos, la grabación está genial, estamos contentos.
Y más en vuestro caso, pues cobra una especial importancia. De hecho, las veces que os he visto en directo me parece que os crecéis, tanto que siendo teloneros podríais robarle la escena al artista principal si tiene un mal día.
Iris: La verdad es que en los directos se añade el factor emocional, de estar todos tocando a la vez, que es lo que se pierde un poco en la grabación.
Leiva: Y aun así yo creo que con los dos primeros EPs se notaba más el cambio, de cómo es la producción de esos EPs a como luego los plasmábamos en directo, de lo que hemos conseguido arreglar un poco, esa diferencia entre sonido grabado y directo. Obviamente son cosas totalmente diferentes pero creo que con este disco nos acercamos un poco más a como sonamos en directo.
Iris: Era un poco nuestra misión, intentar transmitir esto del directo en el disco. Por eso tenemos canciones más guitarreras, más potentes, que desfoguen un poco, transmitir esa energía de los directos. Pero bueno, ya veremos: es otra historia.
Vuestras canciones están tan elaboradas, tanto a nivel sonoro como en las letras, que es inevitable el preguntarse cómo componéis, cómo lográis esa cohesión en los elementos. Al fin y al cabo, en Bum Motion Club sois cinco músicos.
Leiva: Por lo general, yo me encargo un poco de la idea principal. También es verdad que luego, al final, soy un culo inquieto: estoy en casa y no se me ocurre otra cosa mejor que empezar a hacer demos. Y al final estoy todas las semanas liado con alguna demo, alguna cosa. Entonces al final es un poco eso: la primera idea surge un poco de mí, les intento plantear al resto del grupo una demo más o menos elaborada de cómo me imagino yo una canción, con los cambios ya hechos, incluso algunos sonidos de guitarra o de sinte más específicos, de cómo me gustaría a mí que sonase. Pero claro, luego obviamente si les gusta la canción seguimos adelante y ya la empezamos a ver todos juntos. Incluso se modifican partes, se proponen nuevas cosas… Se termina de dar forma entre los cinco.
Iris: Yo creo que es fundamental que en una banda haya como una cabeza pensante, que lleve un poco, que tire del carro, porque si no puede ser eso muy loco. Muchas ideas en el aire.
Leiva: Sí, yo creo que las sesiones de composición, de quedar todos juntos, sin tener ninguna idea previa, eran locas, de ir un poco a ciegas a ver qué surge. Por mi experiencia es una cosa que creo que no funciona. Terminas en un bucle de media hora, con dos acordes, desvariando por ahí, y no llegas a ningún lado.
¿Y la música y la letra las creáis por separado y luego las encajáis? Con lo complejas que son las letras, resulta curioso cómo pueden encajar.
Leiva: Por lo general es primero música y luego letra. Y dependiendo un poco de la sensación que tenga Pablo con la canción que toque hacer, de cómo sea tira para un lado o para otro. Bueno, también influye bastante cómo se siente él en ese momento.
Los adelantos del disco (“Casi un buen día”, “Deprisa, deprisa”, y “Abismo”) sonaban muy bien, pero lo cierto es que cuando escuchas el disco seguido de una vez, cobran más sentido. Quizás porque las canciones se agrupan y se suceden por un tipo de sonido (más cañero o más próximo a los 80), por la temática, antes o después del “Interludio”…
Leiva: La verdad es que el orden lo hicimos un poco por cómo nos gustaba el resultado, el cómo iban quedando las canciones. Pero al final es lo que dices, hemos conseguido hacer un poco una especie de disco conceptual, en el que, al final, la idea es pasar de estar hecho una mierda a que haya algo de esperanza.
Sí tiene algo de disco conceptual, quizás porque parece que hay un personaje: en la primera parte va descubriendo ese mundo “imperfecto”, que es oscuro, un espejismo, que se parece a un túnel sombrío… y tras “Interludio”, que separa las temáticas, el protagonista ya sabe todo lo que hay y es el momento de cambiarlo. Pero no sólo se queda en hacerlo en lo que le afecta a él, sino que también se lo cuenta a alguien, para que pueda hacer lo mismo.
Iris: Tiene una temática bastante dual. Es lo que somos: una dualidad.
Al final es lo que dice Leiva, ha sido sin hacerlo a posta todo esto de colocar las canciones, el significado de las letras… Yo aún ahora, después de escucharlas durante mucho tiempo, también me pasa como que cada vez que las convierto en algo distinto, según yo esté.
Creo que Pablo lo ha hecho muy bien, para que cada uno podamos hacer nuestra la canción.
En todo ese proceso de descubrimiento y de tomar las riendas de nuestra vida, por decirlo de alguna manera, está “La ceremonia”. Una canción bastante interesante, pues puede parecer que tiene algo de contenido político, y que además la cantas tú, Leiva.
Leiva: Bueno, fue porque, durante el confinamiento, de repente me dio por cantar y quedó bien. Al resto le gustó y fue como “bueno, pues la canto yo“.
Iris: De hecho, de esta canción escribiste tú la letra y todo, te salió natural. Fue fácil decidir que lo hicieras tú, porque era tu propio pensamiento.
Lógico que la cantes tú, por una cuestión de empatía. También es verdad que llama la atención porque tiene una temática más o menos política, más en el sentido aristotélico del término que como algo combativo.
Iris: Sí que es un poco una crítica política.
Leiva: Sí, en ese momento la escribí por frustración, por ver a gente que estaba todo el día dando cacerolazos, hacían y decían un poco cosas sin sentido, con las que yo no estaba para nada de acuerdo. Y la letra va dedicada un poco a esa gente, de que estás encerrado en tu casa, estás todo el día viendo la tele, te están comiendo el coco… Te has llenado la casa de banderas y ahora te sientes así, como que España te ha abandonado.
Iris: Al final no tenemos que encasillarnos por decir de dónde seamos, porque en una situación como la pandemia, éramos todos igual de vulnerables. Yo es como interpreto la canción de “La ceremonia”.
De todas formas, tampoco se os puede encasillar por una canción. Ni por ninguna realmente, porque se suele mencionar shoegaze cuando se habla de Bum Motion Club, de dream pop, pero con el disco también se habla de new wave, de los 80… Y en ocasiones, a mí me sale Mogwai e incluso math rock cuando os he visto en directo.
Iris: Tenemos la virtud de ser gente que nos gusta escuchar todo tipo de música. Entonces, como bebemos de muchas cositas, pues eso es lo rico que tenemos, de ser cinco personas que nos nutrimos de distintas cosas, y al final sale esto.
Y por curiosidad, por cerrar un poco el disco, ¿de dónde surge el título de Claridad y laureles? De la claridad se habla en algunas canciones, incluso como contraposición a lo oscuro, ¿pero laureles? ¿Es un sinónimo de victoria, de cómo acaba el disco encontrando esa claridad, actuando para cambiar?
Iris: Pues ha sido cosa de Pablo, la verdad. Bueno, decidimos el título un poco ya al final de la grabación. No teníamos nada pensado, ni siquiera habíamos pensado en un concepto del disco ni nada. Pero justo esta canción, la de “La muerte del mañana”, nos parecía que podía agrupar un poco el concepto general, que diera continuidad con las otras canciones. Y Claridad y Laureles (2023) es como algo que tiene mucho simbolismo, que puedes interpretar como lo que dices tú, como llegar a esa claridad y laureles. ¿Quién me va a sacar de esta oscuridad y me va a llevar a la prosperidad, o a la victoria? Que al final eres tú mismo, te lo dices a ti mismo un poco, porque realmente el poder de salir adelante lo tienes tú, con ayuda de los demás.
Pero si tú quieres cambiar, dejar de ver todo lo oscuro, eres tú el que te tienes que empoderar, ir a por los laureles, a por la victoria.
Habéis empezado la gira de presentación en Palma de Mallorca, en el 20º aniversario Es Gremi, y vuestra siguiente fecha es en Madrid, en la sala El Sol. ¿Cómo va a ser vuestro directo, ahora que Bum Motion Club es el protagonista del concierto?
Leiva: Yo creo que el directo no va a variar mucho.
Iris: Va a ser más atronador todavía. Estoy ensayando con tapones todos los días, porque dios mío, está siendo cañero. Yo creo que va a ser así, un directo más cañero.
Leiva: Es muchísimo más enérgico, desde luego.
Iris: Y además nosotros también creo que hemos crecido en el escenario. Antes, a lo mejor, éramos un poco más tímidos, y ahora yo creo que… Por ejemplo, yo te lo veo a ti, Leiva, como que repente tú ahora te molas más con la guitarra, y entonces tienes más rabia. Ahora en los directos vamos a estar más en nuestra salsa.
Leiva: Sí, sí, muchísimo más sueltos.
Iris: Muchísimo más conectados. Siempre hemos tenido una conexión muy especial, pero creo que cada vez más. Entonces… tenemos muchas ganas.
Si es que al final la cosa de hacer un disco es para poder salir a tocar, que es nuestra misión, lo que más nos gusta. Componer también está muy bien, pero… subirte a un escenario con tus amigos…
Al fin y al cabo es el “plato fuerte” de lanzar un disco.
Iris: Y no es sencillo, eh, porque tienes que afrontar tú solo ciudades que a lo mejor no te conocen mucho. Al final es una inversión salir a tocar. Tienes casi que pagar por tocar.
Es un poco lo que pasa en España. La crítica de la canción de “La ceremonia” va un poco también por eso. Por ejemplo, yo ahora estaba viendo que están anunciando giras muchas bandas que me gustan y ninguna viene a España, porque las condiciones son terribles. Tocar en España es impensable, y a nosotros mismos, que somos de España, nos cuesta.
A la gente es difícil arrastrarles: a los festivales es más fácil, pero a las salas…
Es una pregunta recurrente, por qué no se produce ese trasvase. Lo lógico sería ver a un grupo en un festival, que te guste y verles en una sala, más cerca.
Iris: Es comida rápida. No te da tiempo a asimilar la banda que acabas de ver y ya te vas a otra. Y vale, puedes descubrir bandas, pero yo creo que la esencia de la banda, como más a gusto estás, es en una sala. Pero las condiciones son una mierda.
Nosotros estamos encantados de poder. Tenemos muchas fechas y eso es mucha suerte, no lo puede hacer cualquiera. Las salas no confían en cualquier banda para que les llene la sala. Por ese lado, tenemos que agradecer mucho el salir a tocar. Y que hacerlo, sobre todo, si tienes ganas.
Con todo el tiempo que hemos puesto en hacer este disco no podemos dejarlo guardado: tenemos que dárselo a la gente, a los que vengan. Y agradecerles, aunque sean pocos, que hayan estado ahí.
Próximos conciertos de Bum Motion Club
*22 noviembre: MADRID (El Sol) – entradas
*1 diciembre: SANTANDER (Niágara) – entradas
*2 diciembre: OVIEDO (La Salvaje) – entradas
*26 enero: VIC (Jazz Cava) – entradas
*27 enero: BARCELONA (Vol) – entradas
*2 febrero: ZARAGOZA (Gorila) – entradas
*9 febrero: IRUÑA (Txintxarri) – entradas
*10 febrero: BILBAO (Rocket) – entradas
*5 abril: SALAMANCA (La Chica de Ayer) – entradas

