Crónica del Tomavistas 2024: algo más que un simple ejercicio de nostalgia

Por Lobo López 0

Crónica Tomavistas 2024

Tomavistas es de esos festivales que siempre apetece ir, independientemente del cartel, es un festival asequible, cercano, aunque con el cambio de ubicación hayan ampliado el aforo, siguen siendo fiel a su personalidad.

Aunque a priori, el ya mencionado, nuevo emplazamiento pudiera restarle encanto a la propuesta, la verdad es que la Caja Mágica funciona como un lugar ideal para este tipo de festivales que siguen apostando por un ambiente familiar, que deja de lado las incomodas aglomeraciones para centrarse en lo realmente importante: el cartel. Este contaba para su octava edición con artistas consagrados y con bandas emergentes, buscando integrar de una forma equilibrado la nostalgia pop con la pasión de nuevas tendencias, de esta forma, en un mismo line-up bandas tan diametralmente opuestas como Standstill, Dinosaur Jr o Los Planetas con The Blaze.

Viernes 24

En la primera jornada, la más deseada para muchos, y con un sol que brillaba sin contemplación, La Luz fueron las encargadas de dar el pistoletazo de salida con sus influencias psicodélicas y aires lisérgicos. Para continuar con una descarga de rock enérgico a cargo de las hermanas Marina y Teresa Iñesta, al frente de Repion.

El primer plato fuerte del festival llegó con Standstill que sobre el escenario principal y frente a una cortina plateada al fondo abrieron con “Me gusta tanto” para el disfrute una legión de incondicionales de la banda catalana. Eric Montefusco y los suyos repasaron una trayectoria que obvió la faceta más hardcore de la banda para centrarse en sus composiciones en castellano: “Adelante Bonaparte”, “Por qué me llamas a estas horas” o “1, 2, 3, Sol” sonaron contundentes y un músculo que se agradecía en directo.

Con el sol algo más bajo, llegaron Dinosaur Jr. y su rock cargado de distorsión. Por allí sonaron grandes clásicos de J Mascis y los suyos como “Feel the pain” o, ya llegando a la recta final, esa maravillosa versión que es “Just like heaven” que retuerce el original hasta llevarlo al terreno del noise, fundiéndose con otro de sus grande éxitos que es “Freak scene”. Los de Masachusets demostraron que siguen en plena forma a pesar de sus más de treinta años de carrera.

Los Planetas aterrizaban en el Tomavistas con la seguridad de ser uno de los grandes cabezas de cartel y sabedores que la puesta en escena de su ya clásico “Super 8” era uno de los planes más esperados de los citados en la Caja Mágica. J y su reformada banda, desgranaron una por una las composiciones del mítico disco producido por el gran Fino Oyonarte de Los Enemigos. También sonaron canciones pertenecientes a Eps anteriores, para terminar con la ya célebre y coreada “Mi hermana pequeña”. Un concierto lleno de nostalgia que para algunos fue, básicamente, un tierno karaoke.

Con una sobriedad marca de la casa y una elegancia exquisita, Editors aparecían sobre el escenario, para cerrar lo que para muchos supuso el gran concierto de la primera jornada. Con su mezcla de pop y ramalazos de electrónica industrial, los ingleses acertaron con himnos que ya pertenecen a los grandes éxitos de la banda como “Munich” u “Ocean Of Night”, que dejaban espacio a momentos más calmados y cercanos. Un directo de categoría que podría encabezar cualquier headline internacional.

La hora del baile llegó cuando The Blaze tomaron el testigo y abrieron la pista a su electrónica melancólica marca de la casa. Temas de su último disco “JUNGLE” con temas ya que ya resuenan a clásicos como “SHE”, “DREAMER”, “EYES” o “BREATH”. El fin llegaría con la “TERRITORY”, así como “MADLY” y “DUST”. Mención aparte, merecen esos visuales que acompañaron al dúo en todo memento e hicieron que nos entregáramos al baile más distinguido.

Sábado 25

La segunda jornada arrancó en horario matinal con Villagers y unos Derby Motoreta’s Burrito Kachimba que tuvieron ocasión de demostrarnos por qué son unas de las bandas que mejor saben adaptar su propuesta discográfica al directo con un espectáculo bien engrasado a golpe de bolo tras bolo. Dandy Piranha y el resto de los motoretas arrancaron con “El valle”, para seguir con otros dos hits de su repertorio; “La fuente”x y “Ef Laló”. El escenario, empapado de aires “kinkys-sureños”, vibraba con las “Leyes de la frontera” y todos los allí presentes, también. Y para terminar el mantra de “Signa get no, sig nag nag se” de “El Salto del Gitano” que ponía fin a un concierto intenso que nos dejó con ganas de más.

Belle and Sebastian no se presentan como un plan redondo para el directo, de sobra es conocido que su propuesta pop no es la más adecuada para los festivales. Nada más lejos de lo pensado, el concierto de los de Glasgow tuvo en todo momento un tono festivo, cercano y algo de reencuentro también, ya que sonaron temas antiguos con “‘The Boy With the Arab Strap’, coreado por todo el respetable, con temas más actuales.

Algo ya cansados y con ganas de bajar las revoluciones después del pop vitaminado de Cariño, era el turno de los ya clásicos The Jesus and Mary Chain, banda de culto que a tantas y tantas escenas de nuestra vida han puesto banda sonora. Los hermanos Reid presentaban su irregular último disco, pero tiraron de hemeroteca para calentar al público y dar fe de que siguen en forma.

El poderío pop del cantante y productor Cristian Quirante, Alizzz, presentó su recién sacado del horno segundo LP “Conducción temeraria”. Con el paso del tiempo, y por las veces que hemos podido verlo, su directo ha ido ganando en consistencia y brillantez. No hubo salida sorpresa de C. Tangana en “Ya no vales” como sí ocurriera hace dos años en su anterior paso por el festival, ni aparición de Amaia, pero dio igual, sus temas tienen fuerza defendidos por Cristian y “Ya no siento nada” es y seguirá siendo todo un hit.

Los franceses Phoenix hicieron gala de un repertorio lleno de gemas que en directo ganan garra y fuerza para ponernos a todos a bailar bajo una puesta en escena arrolladora. Empezar con “Lisztomania” fue de los mayores subidones experimentados. El grupo prefirió tirar sobre seguro con un mayor arsenal de su celebradísimo “Wolfgang Amadeus” que acaba de cumplir 15 años. Cómo pasa el tiempo. El carismático Thomas Mars supo ejercer como brillante frontman, destilando clase y cercanía, tanto como para acabar fundiéndose entre el público extasiado cerrando el bolo con “Identical”.

Un fin de fiesta redondo para un festival que cada año se hace. Más necesario.

Galería del Tomavistas 2024