LucusHost, el mejor hosting

«La odisea ilustrada» de Miguel Brieva

Por Marcos Gendre 0

La odisea ilustrada miguel brieva

Jalonado con un buen número de trabajos de rango alto, hace ya tiempo que Miguel Brieva es uno de los autores de cómic más reputados de su generación.

Pináculos del noveno arte como “Dinero” son los que han sembrado de notoriedad la trayectoria de un Brieva que se encuentra en ese punto de su carrera por el cual no tiene nada más que demostrar. Si acaso, adentrarse en terrenos desconocidos, tal como hizo no hace mucho con “Manuela y los Cakirukos: Una aventura descomunal sobre el valor de las cosas pequeñas”, en la que se embarcaba en los terrenos del cuento juvenil de aventuras.

En esta misma temporada, es cuando también se embarca también en nada menos que ilustrar un texto como “La Odisea”, uno de los más influyentes y grabados a fuego dentro de la memoria colectiva literaria. O lo que es lo mismo, un texto sagrado al cual Brieva dota de todas las excelencias de su arte, siempre inclinándose entre el trazo pop Liechenstein y la perspectiva pictórica clásica de la composición.

En base a estos dos extremos, emerge una historia que se hace más amena gracias a ciertas reducciones respecto al texto original y a la excelente traducción llevada a cabo por Carmen Estrada. Con este punto de partida, somos empujados a la aventura más antigua de la civilización, en la que no falta de nada y en la que Brieva se nutre de la ceremoniosidad del texto para dejar que su halo repercuta en unas ilustraciones que parecen haber sido visualizadas como si se tratase de grabados.

En todo momento, el apoyo visual de Brieva permite anclar pilares en el subconsciente del lector, que tiene los dibujos del sevillano como subrayado narrativo de una historia que casi se puede seguir sin necesidad del texto.

Como no podía ser de otra forma, el resultado final es sorprendente. La capacidad única de Brieva para articular movimientos humanos de gran expresividad y su habitual carácter underground, como una especie de Charles Burns neoclásico, refuerza la impresión imperecedera de una de las adaptaciones más recomendables de lo que, finalmente, se convierte por derecho propio en una de las más ágiles y entretenidas que se hayan hecho jamás del texto capital de Homero.

8.0

8.0
80%