Crónica del concierto de DITZ en Madrid (sala El Sol): Everything and everyone are all at once

Por María José Bernáldez 0

Estar en el concierto de DITZ del pasado jueves 6 de febrero en la Sala El Sol (organizado por Primavera Tours) fue como ver un cometa de los que sólo pasan cada muchos años por nuestra órbita. Hace cerca de un año ya tuvimos la oportunidad (perdida, eso sí) de verles como teloneros de Idles. La diferencia de aquel concierto con este, además del tiempo y del rodaje, es que hace dos semanas editaron disco nuevo, Never Exhale, uno de nuestros favoritos de lo que va de 2025.

concierto de Ditz en MadridCon la ola de postpunk postcovid dando sus últimos coletazos, lo que han aportado DITZ al género ha sido una solemnidad y una complejidad sonora y lírica en la que hemos entrado de inmediato. Ellos mismos se autodefinen, de hecho como post post-punk.  Tienen: dos discos. Y tocaron, exacta y equitativamente: el 80% de cada disco.  Eso fue lo de menos. Una siempre piensa cuándo puede ser el mejor momento para ver a una banda en directo. Algo así como elegir un aguacate en el momento justo de maduración.

Como te hemos contado , el año pasado vinieron de teloneros de Idles y nos los perdimos: llegamos tarde. No nos cabe duda de que la próxima vez que visiten nuestro país será dentro del cartel de algún festival, quizá a una hora intempestiva, quizá solapados con otro nombre que queramos ver. Por eso queremos pensar que el momento perfecto era este: en una sala ni muy grande, ni muy pequeña. Con libertad de movimiento pero rodeados de fans. A una hora perfecta. Y con una banda en estado de gracia (y de buen pelo) y un frontman, Cal Francis que ha entrado, por derecho propio, en el olimpo de los grandes performadores, de los grandes maestros de la ceremonia que siempre debería ser un concierto.

En los 75 minutos que duró dicha ceremonia de DITZ, consiguió, además de ofrecer una interpretación memorable de las, repetimos, increíbles canciones de Never Exhale, su último disco (mención especial a The Body As a Structure, la primera gran canción de este 2025), ofrecer también una experiencia al público que te obligaba a estar siempre presente, si mirabas el móvil, si te despistabas, te perdías un hito. Porque pasaron muchas cosas: la Sala El Sol tiene esa división natural entre estar frente al grupo y en un lateral. Nosotras, con prudencia, nos quedamos en el lateral y pudimos observar lo que pasaba en el otro lado: la guerra.

Una entrega física sin límites a las canciones. La banda, agradecida, se sorprendió porque hubiera la misma entrega tanto con las canciones antiguas de la banda como con las más nuevas y, con bastante razón, nos preguntaban a los del lateral si estábamos bien y por qué no nos uníamos a la batalla. Por supuesto, nos unimos (a ratos, tenemos una edad). Cal Francis aprovechaba el inicio del concierto con una de las instrumentales de la banda para ofrecer chupitos de la botella de Rioja a toda la primera fila, botella que, una vez vacía, ofrecería a su batería para que la usara como un instrumento más de percusión. No hubo rincón de la sala en la que no estuviera, no hubo objeto que no se llevara a su altar – el escenario – para buscarle una función en su ceremonia. Trepó hasta el altillo donde estaba la mesa de sonido (llevándose parte de la pared por el camino). Intentó, subido a dos altavoces, desarmar el proyector. Hizo, por supuesto, crowdsurfing. Varias veces. Le faltó hacer una rifa. Hubiéramos comprado todos los boletos. Y todo esto sin perder por un momento la voz, profunda y oscura, en contraste con su outfit – minifalda de cuero, top, medias de británica que no sabe qué es el frío – con esa dicción perfecta de Brighton. Tenemos grupo nuevo en la oficina, no volveremos a dejar pasar la oportunidad de volver a ver este cometa llamado DITZ.

Galería del concierto de Ditz en Madrid