«Invencible vol. 1» de Robert Kirkman
Por 22 abril, 2025 23:080

Que Robert Kirkman se ha ganado un puesto de honor entre los guionistas de cómics en este siglo queda más que corroborado por títulos como “The Walking Dead”, también reeditado en esta temporada por Planeta Agostini, a quienes también tenemos que agradecer la oportunidad de poder tener acceso a la edición definitiva de “Invencible”, la otra sería más famosa de Kirkman y con la que alcanzó niveles tan excelsos como los logrados por Kurt Busiek en un título referencial como “Astro City”. Este último es otra sería de superhéroes que, al igual que ocurre con el título que hoy nos atañe, rompe con los moldes que define la épica superheroica. En el caso del cómic insignia de Busiek, estamos hablando de la una mirada deconstructiva del sobrehumano. Sin embargo, “Invencible” subraya los valores del cómic masivo de superhéroes desde una línea que bordea siempre con los extremos de la caricaturización del mismo, aunque nunca sobrepasando dicho límite, sino ensanchándolo desde lo que se entiende como una sincera y profunda carta de amor a dicho género, tal como lo fue el “Thor” de Walt Simonson o la primera “Patrulla-X” de Chris Claremont.
A diferencia de dicho par de título canónicos, todo en “Invencible” está gestado desde el otro extremo de la dramatización en cadena marvelita. No, “Invencible” es una historia cerrada donde suceden hechos que cercenan de cuajo cualquier posible continuidad en modo franquicia.
Lo que aquí podemos disfrutar es, ni más ni menos, de una proeza narrativa donde, a partir de situaciones y parámetros argumentales arquetípicamente reconocibles, Kirkman teje un relato que es, al mismo tiempo, un homenaje a los cómics con los que creció de pequeño, pero también una visión totalmente personal de los mismos, a los que reinventa en una suerte de profundización moral de gran poder empático.
Aquí no hay puntada sin hilo, por medio de una capacidad portentosa para equilibrar nervio, acción y traumas posadolescentes en una especie de prima lejana de lo que Joss Wheadon hizo en su momento con “Buffy cazavampiros”, por medio de una metáfora del paso hacia la vida adulta basada en géneros de serie B como el terror, aunque en este caso enfocados desde el prisma superheroico.
Todo un hallazgo en el que mucho tiene que ver la concepción, sencilla y emotiva, que diseñan Ryan Ottley y, sobre todo, Corey Walker en su trabajo a los lápices.
En conjunto, un equipo creativo que definió una forma distinta de abordar unos patrones de guion muy sobados para ofrecernos un cómic que rezuma frescura, cerebro y aventura por los cuatro costados. Sin duda, uno indispensable si queremos hacernos una idea de cómo y por qué Image Comics es la editorial norteamericana más relevante e influyente de estas últimas décadas.
