Electric Callboy o la importancia de ser efectivos

Por El Último de la Fila 0

Hasta hace bien poco era un completo desconocido del universo de Electric Callboy. Sí, verlos en algún que otro cartel de festival, pero poco más. Hasta que un día mi hermano, seguidor de la banda, tuvo a bien reglarme un vinilo de ellos, el de Tekkno. Su mezcla de metalcore y electrónica me pareció curiosa el anuncio por parte del Resurrection Fest de una nueva gira por España hace meses me hizo intentar ver qué tal se trasladaba esa efusividad sonora a un directo que tuvo la pista del Movistar Arena hasta arriba y parte de la grada situada delante del escenario.

Electric Callboy

Llegando el pabellón me llamó la atención la gran cantidad de público tuneado con pelucas o chándales de colores flúor. Algo más propio para el Canela Party que me hizo presagiar que aburrido no iba a ser su directo. Efectivamente, durante casi una hora y tres cuartos los alemanes no se cortaron a la hora de exprimir las posibilidades de un gran recinto y escenario para descargar todo el confeti y fuego habido y por haber. Con más cambios de vestuario que una estrella del pop, Electric Callboy presentaron un show pensado al milímetro, con sus momentos para todos: desde momentos más bailables, otros incitando a pogos, solos de batería, hasta la sorpresiva aparición de los dos vocalistas entre el público para tocar a piano su versión del “Everytime We Touch” de Maggie Reilly.

Mientras se oficializa la continuación de Tekkno (2022), el grupo demostró la solvencia de su último álbum, con la aparición de sus últimos single: la versión del “Still Waiting” de SUM41, la cruda “Revery” o las celebradas “Elevator Operator” y “RATATATA” (con Babymetal en las pantallas), que sirvieron para cerrar la primera parte del concierto y abrir el bis, respectivamente. Un directo superdisfrutable que se sustentó, además por toda la pirotecnia y efectos visuales, por un sonido potente que llenó todo el pabellón madrileño.

Tras ver esto uno se puede preguntar cómo la pudieron liar en una sala de aforo medio como la Shoko, donde actuaron hace tan solo tres años en su última visita a la capital. Esto es crecer a lo grande y lo demás es tontería.

Galería del concierto de Electric Callboy en Madrid