Entrevista a Natalia Doco: bailar sobre las grietas

Por Alexis Brito Delgado 0

entrevista Natalia Doco

La música de Natalia Doco nace de la experiencia, la intuición y una permanente búsqueda personal. Influida por las culturas y lugares que han formado parte de su vida, la artista construye canciones donde conviven la sensibilidad, la fuerza y el deseo de transformación.

Tu nuevo disco, HACHA, se describe como una “oda a la emancipación”. ¿Cómo conectas tú con esa idea hoy, tanto en lo personal como en lo artístico?

Lo personal y lo artístico son lo mismo para mí, porque expreso lo que siento y pienso a partir de lo que vivo. Conecto porque hago un trabajo importante de autoobservación y trabajo personal para poder liberarme de todos los mandatos sociales y religiosos que me estén trabando de alguna manera, con el objetivo de vivir esta vida de una manera realmente elegida por mí, tanto como la música que quiero hacer y los conceptos que voy creando.

En tu trabajo anterior, La Sagrada, lo femenino tenía un papel muy central. ¿Cómo se transforma esa visión en HACHA?

Yo siento que es otra faceta de La Sagrada, más instintiva, más salvaje; la que mira a la muerte a los ojos y permite que haga su trabajo; la lúcida, la que corta, la que arranca de cuajo lo que estanca, lo que envenena, lo que se ha terminado. Para mí, Hacha es una faceta también curativa de La Sagrada, pero tiene otro color y abarca otros aprendizajes, quizás más crudos, de la vida misma.

En «Cha Cha Trap» mezclas un ritmo tan clásico como el cha-cha-chá con sonidos urbanos actuales. ¿Cómo surgió esa combinación y qué te motiva a cruzar estilos tan distintos?

Jugando surgió. Mezclando las apariencias. Quería representar que aquella que se veía alegre siempre y nunca ponía límites, ahora había desarrollado una Diosa Kali en su interior. Me gusta mezclarlo todo porque siento que, en mi propia percepción, la naturaleza mezcla todo. Todo parece algo que no es, todo comparte patrones y geometrías, todo es un flash, y me apasiona tanto que también me siento libre de mezclar todo lo que me gusta e imagino.

En un momento decidiste crear tu propio sello, Casa del Árbol. ¿Cómo ha influido esa decisión en ti como artista? ¿Te ha aportado mayor libertad y crecimiento personal?

Porque en mi primer disco con una discográfica fue difícil para mí tener que andar negociando mis decisiones artísticas. Me vienen ideas demasiado personales como para tener que discutirlas con otra persona y, sobre todo, por razones que en general nada tienen que ver con el arte. Nunca quisiera volver a sentirme atrapada en una situación así. Necesito una libertad absoluta en las cosas que hago y no quiero negociar nada con nadie en términos creativos.

Tu vida está entre Argentina y París. ¿De qué manera conviven esas dos culturas dentro de tu música?

De manera bastante natural, creo. Y también metí a México en el cóctel, porque he vivido allí durante todos mis veintitantos y mi música tiene muchísimo de toda esa experiencia. Tener mis propias mezclas de cosas es natural para mí: en mis creencias, en la cultura, en la música, en las costumbres, en las etapas y en los conceptos.

Tus canciones tocan temas como el autocuidado emocional o las relaciones de poder. ¿De dónde nace esa inspiración: vivencias propias, lo que observas, imaginación o un poco de todo?

Sí, vivencias propias, pero también todo lo que me rodea. Siempre estoy observando todo, analizando e intentando entender y filosofar sobre lo que me rodea y sobre lo que me constituye. No sé por qué, siempre he sido así. Siempre lo he expresado también escribiendo.

Has trabajado con artistas muy diversos. Cuando colaboras, ¿qué es lo que más valoras y qué te llevas de esos encuentros?

Cuando colaboro, en general, es porque amo lo que se me propone. Lo que necesito para colaborar es conectar con el otro artista. Si no, me resulta casi imposible.

Se viene una nueva gira con varias fechas en España. Sobre el escenario, ¿qué tipo de experiencia quieres compartir con el público en esta etapa?

Quiero que sea como una purga, una limpieza de toda limitación, y que salgamos nuevas, renovadas, listas para plantar una vez más, pero en un jardín limpio. Quiero que salgamos sintiéndonos más ligeras, más dueñas de nosotras mismas y de nuestras vidas.

Las próximas fechas de Natalia en nuestro país son el 21 de agosto en el Rototom Sunsplash de Benicàssim y el 5 de septiembre en el Phe Festival de Santa Cruz De Tenerife.

Foto de portada por Davide Carson.