«The Walking Dead vol. 1» de Robert Kirkman

Por Marcos Gendre 0

The Walking Dead

Hace ya más de dos décadas que Robert Kirkman sorprendió a todo el mundo con una vuelta de tuerca fascinante dentro de la cosmología zombi. “The Walking Dead” fue su título y su adaptación televisiva, aunque torpe, se convirtió en uno de los fenómenos más masivos de lo que llevamos de siglo.

Ahora, cuando estamos en pleno auge de su brutal influencia en el cine de los años posteriores a dicho boom, Planeta del Cómic ha tomado la decisión de reeditar el ya mítico cómic ideado por Kirkman, en el que se rodeó de un despampanante plantel de dibujantes, con Charlie Adlard como bastión principal en la recreación de un contexto gráfico altamente inquietante, al que también sumó logros impepinables Ryan Ottley. Ambos dibujantes son los que plasmaron con más personalidad los rasgos surgidos de la épica desasosegante que Kirkman imprimió a una serie que, en todo momento, evade los lugares comunes en esta clase de narraciones, por otro lado, también deudora de clásicos como “La noche de los muertos vivientes”, de George A. Romero”, film del que, básicamente, resulta imposible escapar de su influencia, al igual que cualquier historia de vampiros no lo puede hacer del “Drácula” de Bram Stoker.

Eso sí, más allá de la deuda contraída con el molde diseñado por Romero, “The Walking Dead” siempre avanzó bajo sus propias reglas. En este sentido, cuando nos referimos a la obra magna de Kirkman, con el permiso de “Invincible”, lo estamos haciendo a una especia de neo-western posapocalíptico de profundos tintes dramáticos. Exploración en toda regla de las constantes humanistas de nuestra sociedad en clave terrorífica, aunque esta provenga más de las derivas sociales que derivan de la relación con la preponderante comunidad zombi que asola a los protagonistas de la serie que por los actos de violencia gore que surgen entre escena y escena.

De este modo, lo que tenemos aquí es el primer tramo de una reedición más que oportuna, gancho tremendamente efectivo con el fin de atraer a una renovada comunidad de seguidores hacia un título que es mucho más que un subgénero de terror zombi. En realidad, estamos ante uno de los mapamundis emocionales más truculentos y, al mismo tiempo, sinceros y crudos que nos ha proporcionado el mundo de la viñeta en este siglo. Un incunable al que poder retornar, el cual, además, ahora cuenta con una edición a la altura de lo que se merece.

9.0

9.0
90%