La pasada noche del 23 de enero Zahara llevó su gira Lento Ternura a la sala Pandora de Sevilla, como parte del ciclo Road Andalucía de Crash Music. A pesar de la lluvia que caía sobre la ciudad y el frío que acompañó la velada, el público sevillano se volcó con la cantante, que ofreció una noche llena de energía, emoción y música en su forma más pura.
El espectáculo comenzó de una manera inusual pero impactante: Zahara apareció abriéndose paso entre el público mientras su imagen en blanco y negro era proyectada en una gran pantalla. Con La ternura, la cantante comenzó la velada, sorprendiendo desde el primer minuto por su capacidad para cantar y bailar simultáneamente, acompañada de dos bailarinas que aportaron una dinámica visual fresca y moderna al show. En el escenario, en segundo plano, la banda estaba formada por músicos de gran renombre, entre ellos Manuel Cabezalí (Havalina) y Martí Perarnau IV, quienes también la acompañan en su proyecto paralelo juno.
A lo largo de los primeros compases del concierto, Zahara mantuvo el ritmo con ¿Era esto la vida? y Yo solo quería escribir una canción de amor, mientras las proyecciones de gatos humanizados durante Tus michis sorprendían a la audiencia. Sin embargo, no todo fue perfecto. Al inicio del espectáculo, la artista se enfrentó a algunos problemas técnicos de sonido, con los micrófonos produciendo acoples molestos que interrumpieron el flujo del concierto. Con la gracia que la caracteriza, Zahara no dudó en bromear al respecto, diciendo entre risas: “Si no se soluciona, tendremos que cantar con el coño”, lo que arrancó carcajadas del público y relajó el ambiente.
Superados los pequeños contratiempos técnicos, Zahara se adentró en un tramo más emocional de la noche. Tras Flotante, llegó el turno de Merichane, una de las canciones más personales de Puta. En este momento, Zahara, con su voz conmovedora y acompañada solo de su banda, ofreció una de las interpretaciones más intensas de la noche. A pesar de su aparente fragilidad, la cantante no dejaba de transmitir una fuerza sobrecogedora, moviéndose por el escenario con la misma seguridad que si fuera la pieza central de una coreografía.
Un momento especialmente emotivo fue cuando interpretó Soy de un pueblo pequeño. Zahara dedicó esta canción a todos los asistentes que, como ella, provienen de un pueblo, comentando lo bonito que suena “pueblo” como adjetivo para describir a las personas. Esta mención, íntima y cercana, provocó que el público coreara la letra con más intensidad, creando una conexión palpable entre la artista y su audiencia.
En cuanto al sonido, y a pesar de los problemas iniciales, la sala Pandora se fue adaptando a la potencia de las canciones. Con temas como Crash y Leñador y la mujer América, Zahara recuperó su lado más guitarrero, con la banda liderando el ritmo y la cantante entregándose al 100%. En Joker y El diluvio universal, el show alcanzó otro nivel, con el sonido que había sido un poco inestable al principio finalmente logrando su mejor versión. La sala, de hecho, fue el escenario perfecto para este tipo de composiciones más orgánicas, donde el pop-rock y la intensidad de las guitarras se combinaron a la perfección.
La segunda mitad del concierto vino cargada de electrónica. Con Demasiadas canciones, Zahara y su banda lograron que la sala se convirtiera en una pista de baile, desatando la energía de todos los presentes. La cantante, en su faceta más fiestera y desafiante, brilló con Hoy la bestia cena en casa y Berlin U5, llevando al público a un éxtasis colectivo. En este tramo, Zahara mostró su habilidad para moverse con naturalidad entre géneros y estilos, dejando claro que su propuesta sigue siendo tan dinámica y poderosa como siempre.
La velada terminó con la contundente Esto no es una canción política, la guinda perfecta para un show que, estuvo cargado de emoción, autenticidad y una energía imparable. Zahara, como siempre, dejó claro que su música no solo es una cuestión de sonido, sino también de actitud y mensaje. En Sevilla, su conexión con el público fue más fuerte que nunca desafiando cualquier expectativa que se haya podido generar sobre su música.
Con su estilo único y su capacidad para conectar con la gente, Zahara continúa demostrando que es una artista que no solo sabe reinventarse, sino que también sabe mantener la autenticidad y la emoción en cada una de sus actuaciones.
Galería del concierto de Zahara en Sevilla






Setlist:
La ternura
¿Era esto la vida?
Yo solo quería escribir una canción de amor
Tus michis
Flotante
Merichane
Canción de muerte y salvación
TAYLOR
Soy de un pueblo pequeño
Crash
Leñador y la mujer América
Joker
El diluvio universal
La violencia
Demasiadas canciones
Hoy la bestia cena en casa
Berlin U5
Esto no es una canción política
