El tema homónimo sirve de primer adelanto.
Ya es oficial, Foo Fighters lanzarán este año un nuevo disco. Lo que era un secreto a voces se ha materializado a través de un comunicado en el que la banda de Dave Grohl ha presentado “Your Favorite Toy”, tema que da nombre al disco y que sirve como segundo adelanto del mismo tras el tema “Asking for a friend” que sacaron en octubre del año pasado.
Será el 24 de abril, a través de Roswell Records/Columbia Records, cuando se publique el 12º álbum de estudio del grupo; un disco que según nos avisan viene definido por este nuevo single: «”Your Favorite Toy” fue realmente la clave que desbloqueó el tono y la dirección energética del nuevo álbum. La descubrimos después de experimentar con diferentes sonidos y dinámicas durante más de un año, y el día que tomó forma supe que teníamos que seguir su ejemplo. Fue la mecha que encendió la pólvora de las canciones que acabamos grabando para este disco. Se siente nuevo».
Este trabajo, que supone el regreso de la banda estadounidense tras Here we are publicado en 2023, lo estarán presentando en nuestro país en la edición 2026 del Mad Cool Festival.
Tracklist de Your Favorite Toy
1. Caught In The Echo
2. Of All People
3. Window
4. Your Favorite Toy
5. If You Only Knew
6. Spit Shine
7. Unconditional
8. Child Actor
9. Amen, Caveman
10. Asking For A Friend
Foto de portada por Elizabeth Miranda.
Sevilla vivió la noche del 17 de febrero un espectáculo que desbordó emoción y misterio. El Auditorio Cartuja, sold out desde hacía meses, fue el escenario del concierto de Andrea Vanzo dentro del ciclo Insólito de Green Cow, y desde los primeros segundos quedó claro que estábamos ante algo más que música: una experiencia sensorial total.
A las 20:30 h, la oscuridad se rasgó con la figura de Vanzo apareciendo por el lateral del escenario. Descalzo, con el torso desnudo y sosteniendo una vela, caminaba con paso lento y decidido, como si arrastrara la luz de su mundo interior hacia nosotros. En el centro, un piano parecía flotar sobre el escenario, mientras una pantalla LED proyectaba imágenes que alternaban entre la intimidad de una habitación y paisajes abiertos, fusionando la música con una narrativa visual que atrapaba desde el primer acorde.
El espectáculo se desplegó en secciones que eran capítulos vivos de la vida del artista. La primera nos llevó a la introspección: sentado al piano, Vanzo nos llevó del asombro y la alegría infantil a la melancolía más profunda, mientras la luz cálida de la vela y las proyecciones envolvían al público en una atmósfera de intimidad casi palpable.
La segunda sección fue un despliegue de amor y emociones humanas. Los colores y luces no eran meros efectos: cada rojo apasionado, cada naranja vibrante, cada azul sereno contaba historias de flechazos, dudas, caricias y despedidas, transformando el escenario en un lienzo de emociones puras. Vanzo no solo tocaba el piano; narraba su corazón con cada nota y cada destello de luz.
Después llegó la vulnerabilidad y la fuerza del coraje personal. Vanzo habló con sinceridad de sus miedos, de su nerviosismo frente al público, y cómo cada obstáculo lo llevó a compartir su música con el mundo. Fue un recordatorio intenso de que el arte también es lucha, y que la pasión siempre encuentra la manera de abrirse camino.
El homenaje a su madre fue un golpe directo al corazón: melodías melancólicas, proyecciones de infancia y un silencio reverente que solo se rompía con aplausos llenos de emoción. La ternura y el amor filial se respiraban en cada rincón del auditorio.
Antes de cerrar, Vanzo lanzó un mensaje universal de paz y esperanza. En tiempos de división y violencia, su música se convirtió en un puente, un recordatorio de que la armonía es posible, aunque sea solo por un instante, mientras las notas flotaban como un abrazo colectivo.
Para el cierre, interpretó algunas de sus canciones favoritas de otros autores, incluyendo piezas icónicas que Vanzo reinterpretó con su estilo único, elevando la noche a un clímax electrizante. A las 22:00 h, el público se levantó en un aplauso prolongado, consciente de haber presenciado algo raro, hermoso y memorable.
Andrea Vanzo dejó Sevilla con un escenario cargado de emoción y un público transformado. No solo tocó el piano: tejió un tapiz de luz, memoria y sentimiento, recordándonos por qué la vulnerabilidad y la música son un poder que puede cambiarlo todo. Una noche insólita que, como todo buen arte, permanecerá mucho después de que las luces se apaguen.
Galería del concierto de Andrea Vanzo en Sevilla






Su nuevo disco saldrá a mediados de mayo.
El artista alemán Daniel Benyamin confirma el lanzamiento de su segundo álbum en solitario. Así, el próximo 15 de mayo verá la luz Life After Music a través de Ghost Palace Records/Cargo. Un álbum doble dividido en cuatro caras temáticas que explora la soledad y el espacio, la vida y el silencio, y cada tema da título a cada cara del vinilo.
Para adelantarlo Daniel nos presenta “Holding Hands”, un tema que sirve como puerta de entrada a la pregunta central del álbum: ¿qué queda de nuestra vida interior cuando la tecnología comienza a dominar el panorama emocional? El single viene acompañado por un videoclip dirigido, filmado y editado por Laura Straubel.
Daniel Benyamin – “Holding Hands”
Foto de portada por Christian Langer.
Hay algo romántico —y ligeramente temerario— en plantarse un sábado por la noche en un polígono industrial, lejos del centro y del bullicio amable de las calles de Sevilla, para ver a La Paloma, una de las bandas llamadas a sostener el relevo generacional del indie estatal. La sala Supra, encajada en la áspera geografía de la zona Hytasa, acogía la parada sevillana de la gira de presentación de Un golpe de suerte, el último trabajo de los madrileños. Tres cuartos de entrada y un público eminentemente joven —con notable presencia de cuarentones fieles a la trinchera guitarrera— confirmaban que, aunque alejados del circuito más cómodo, el tirón sigue intacto.
Abrió la noche Pony Pool Club, joven banda sevillana que ejerció de telonera con solvencia y frescura. Su propuesta, aún en construcción pero cargada de intención, funcionó como perfecto calentamiento: guitarras afiladas, actitud desprejuiciada y la energía de quien todavía no ha aprendido a medir fuerzas. Dejaron el escenario con la sensación de haber ganado nuevos adeptos.
A las 22:30, puntuales, aparecieron La Paloma. Nico Yubero (guitarra y voz), Lucas Sierra (guitarra y voz) y Juan Rojo (batería) sostienen el núcleo emocional y sonoro del proyecto. En esta gira se acompañan de Ade Martín al bajo —ex Hinds, ahora en Shangai Baby— y Diego García a la guitarra, ampliando la arquitectura del directo con una tercera guitarra que, sobre el papel, debería ensanchar el espectro. En la práctica, la jugada dejó claroscuros.
Un arranque prometía incendio. En Mucho Tiempo abrió la noche, seguida muy pronto por un bloque que, sobre el papel, debería haber sido demoledor: Sé lo que quiero, No es una broma y Si no me muevo entre los cuatro primeros temas. Canciones con músculo, con ese nervio entre el desgarro y la urgencia que define su ADN. Sin embargo, algo no terminó de prender. El sonido —falto de definición en algunos pasajes, con las guitarras apelmazadas— y quizá un público aún acomodándose dejaron ese inicio demasiado frío para el potencial que encerraba.
El sonido tampoco terminó de acompañar. Hubo momentos en los que la mezcla se sentía saturada, menos definida de lo deseable, y la presencia de la tercera guitarra, lejos de aportar matices, pareció restar frescura a la propuesta. La Paloma siempre ha brillado en la tensión contenida, en ese equilibrio entre nervio post-punk y melodía luminosa. Aquí, en algunos pasajes, el muro de sonido se volvió más plano que expansivo.
El setlist avanzó alternando prácticamente uno a uno cortes de Un golpe de suerte con los de Todavía no. Esa estructura, que buscaba equilibrio entre presente y pasado reciente, terminó fragmentando la narrativa emocional. Cuando el concierto parecía asentarse en un clima concreto, el siguiente giro lo desplazaba. Polvo, Intacto, Sigo aquí y Todo esto mantuvieron el tipo, pero sin alcanzar la combustión que se intuía posible.
Hubo, eso sí, momentos donde la noche encontró su centro. Las Cosas Que Me Gustan bajó las revoluciones: Nico, a guitarra acústica y voz, consiguió el silencio más elocuente del concierto. Una interpretación íntima, honesta, que recordó que más allá del ruido y la distorsión hay canciones con esqueleto firme. También Vuelta a casa logró conectar, con un crescendo bien administrado que por fin alineó banda, sala y emoción.
El tramo medio —Cosquilleo, Sale El Sol, Elegante, Mi Hueco— sostuvo la tensión con corrección, pero sin esa sensación de peligro controlado que otras veces los hacía imparables en Sevilla. Incluso los primeros intentos de pogo fueron tímidos, casi protocolarios. Todo cambió en la recta final.
Quejas célebres encendió la mecha. Algo ha cambiado y La edad que tengo terminaron de romper la contención. Y entonces llegaron los dos himnos incontestables de su primer EP, Una Idea pero es triste: Bravo Murillo y Palos. Ahí sí. Ahí estaba la banda que se esperaba desde el minuto uno. El pogo, sostenido durante las últimas cinco canciones, convirtió la Sala Supra en un hervidero. Para Palos, los propios Pony Pool Club subieron al escenario, multiplicando coros y euforia en un cierre comunitario que borró de un plumazo cualquier duda previa.
El sabor final fue bueno, incluso emocionante. Pero también quedó la impresión de haber asistido al concierto menos intenso de todas las visitas de La Paloma a Sevilla. No por falta de canciones —las hay y de sobra— sino por una cuestión de pulso, de narrativa y de un sonido que no terminó de hacer justicia a su energía.
Galería del concierto de La Paloma en Sevilla








Celebrando los diez años de su álbum “Dos Amigos”.
Coincidiendo con la década del lanzamiento de su álbum “Dos amigos”, un disco que supuso la consagración de Modelo de Respuesta Polar como una de las bandas más respetadas de su género, la banda vuelve a los escenarios con unos conciertos muy especiales.
“Dos amigos” se presentó hace diez años en muchos escenarios del país sobre los cuales se construyeron recuerdos que hoy siguen vivos. Estos mismos recuerdos son los que hicieron que la banda se diera cuenta de lo que es echar de menos esa conexión con un público que llora, ríe y se emociona con sus temas. Sus temas volverán a sonar en las salas y en aquellos oídos y corazones que albergan estas canciones para revivirlas una vez más, en directo.
Además, para celebrarlo, el 5 de marzo se publicará una canción muy especial que, seguro, alegrará enormemente a los seguidores de la banda. “Una ilusión” es el single que llega para celebrar su vuelta y que condensa el estilo de Modelo de Respuesta Polar y las sensaciones que les genera la vuelta. La canción se integrará en la reedición del disco “Dos amigos”, que se presentará en un formato limitado y muy exclusivo. Madrid, Valencia, Oviedo, Barcelona y Málaga serán refugio de este reencuentro (entradas ya están a la venta en la web). Unas noches únicas e irrepetibles que removerán los recuerdos de aquellos fans de MDRP. Aprovechando esta vuelta, charlamos con ellos:
Diez años de la publicación de “Dos Amigos” ¿se han hecho muy mayores esos dos colegas? ¿en qué ha cambiado las vidas de los MDRP en estos años?
Ha cambiado prácticamente todo y en general con la sensación de que ha cambiado para bien. Nos vemos en un buen momento para volver, para grabar y sobre todo para reencontrarnos con un público al que hemos echado de menos.
Borja ha tenido una etapa en solitario que le ha permitido seguir publicando nuevas canciones ¿ha seguido el resto de la banda en contacto con la industria musical?
Sí, de una manera u otra todos hemos aprovechado este tiempo para reconectar con nuestros propios proyectos. Siempre es sano tomar distancia y perspectiva para afianzar ciertos aspectos de la relación con las canciones
En 10 años ha cambiado mucho todo lo relacionado con las ventas, los formatos, los festivales, etc. que rodean a la música a nivel nacional ¿Cómo lo habéis vivido?
De manera muy natural y formando parte del cambio. Siempre hemos sido muy curiosos y abiertos a todo lo que va viniendo, tenemos muchas ganas de saber cómo respirará el proyecto dentro de este “nuevo mundo”.
Entrando en lo importante ¿de dónde surge la idea de esta reunión y de tocar de nuevo juntos?
Surge por una parte de un gran amigo que nos puso en pre aviso de que se iban a cumplir 10 años del disco y por otro lado nuestro manager el envite y la ilusión de nuestro manager Manuel Notario al ofrecernos su apoyo y confianza. Modelo siempre ha sido un proyecto en el que mucha gente rema a una y sin ellos jamás hubiéramos llevado esto adelante.
A pesar de que vuestra música siempre ha sido muy intimista, teníais y tenéis una legión muy importante de seguidores ¿Qué os gustaría ofrecerles a estos en esta vuelta a los escenarios? ¿algo novedoso que os gustaría destacar de esta próxima reunión?
Sí, teníamos claro que si volvíamos lo haríamos desde las canciones y sacaremos el próximo 5 de marzo un tema nuevo llamado Una ilusión. No es casualidad ese título.
Standstill (con el bueno de Ricky Falkner a que tan bien conocéis) decidieron volver a reunirse y dar una serie de conciertos donde volver a disfrutar, con el simple objetivo de reencontrarse sin más pretensiones y ha sido una maravilla (muy bien gestionada, por cierto) ¿es la idea que tenéis? ¿veis más allá de un reencuentro “placentero” y de disfrute con vuestros fieles y aquellos que os descubran ahora?
Volvemos porque realmente creemos que nuestro lugar es el escenario, las canciones y la emoción. Saber que hay gente ahí fuera esperando es muy reconfortante y ayuda a dar el paso, pero de momento nos quedamos con el presente.
¿Habéis pensado en contar con colaboraciones para los conciertos que programéis?
Nos apetece subirnos y reconectar con esa sensación, todavía no hemos pensado el lo aledaño a los conciertos, pero seguro nos acabamos liando la manta a la cabeza.
Por último, no podemos pasar la ocasión para preguntaros ¿valoráis la opción de volver a grabar?
Se ha grabado nuevo material y ojalá podamos tener más metraje a medio plazo.
El disco se publicará en abril.
Los navarros Kokoshca, con casi veinte año de carrera a sus espaldas, tienen listo un nuevo trabajo bajo el título de Divino Tesoro. En él el grupo reunirá y reimaginará algunas de sus mejores canciones. Según se avisa en la nota de prensa emitida por Sonido Muchacho: “la banda revisita su repertorio y lo trae al presente: lo regraba, lo pule y lo hace brillar de nuevo. Divino Tesoro no es solo una recopilación; es una reivindicación. Un puente entre la magia de sus comienzos y la madurez artística alcanzada con el paso del tiempo”.
Este álbum se publicará en abril, concretamente el día 18, coincidiendo con el Record Store Day.
Entradas a la venta a partir del 20 de febrero.
Aprovechando su visita a Barcelona como parte del cartel del Primavera Sound 2026, la artista francesa Marylou Vanina Mayniel, más conocida como Oklou, actuará el miércoles 10 de junio en la sala La Riviera.
El boom de Oklou viene gracias a choke enough, un álbum de debut que ha cosechado halagos por parte de una buena ristra de medios internacionales como Pitchfork, Stereogum o NME. Un concierto que supondrá el debut de la francesa en una sala de la capital y para el cual estarán disponibles las entradas anticipadas a partir del 20 de febrero a las 10:00h a través de Fever.
Jeff Tweedy es mucho más que Wilco.
Si algo ha quedado claro en la gira que el de Chicago se ha marcado estos días por la península de la mano de Primavera Tours es que puede hacer lo que quiera, que le va a salir bien. El pasado miércoles 11 de febrero salió a reconquistar a sus fieles en un abarrotado Teatro Eslava y, una vez más, salió vencedor.

No tocó ni una sola canción de su banda (a pesar de que el público insistió en pedir alguna) porque ya tiene material suficiente en solitario como para dejar todo lo demás de lado. Pongamos, eso sí, solitario entre comillas. Ha cogido lo que más a mano tenía – su propia familia – y se ha montado una banda de acompañamiento tanto para grabar como para girar.
Sí que ha hecho parte de la gira absolutamente solo (donde sí ha explorado toda su carrera) pero en Madrid nos tocó la big band con las canciones de este Twilight Override de 2025 y alguna del proyecto anterior de Tweedy con su hijo Spencer, batería de esta banda.
El éxito de este disco ha sido algo inesperado. Ningún algoritmo podría haber predicho que un álbum triple, con 30 canciones y de casi 2 horas de duración iba a gustarnos tanto, pero aquí estamos.
Con una escenografía simple pero cuidada, traslada la idea central del disco al directo de manera bastante efectiva: esa luz especial que aparece al amanecer y aparece al atardecer. Tonos naranjas, violetas, calma y quietud. Un concepto perfecto para un miércoles de temporal, un rato de solaz en el que sólo importaban la música y la luz.
Casi dos horas de disco para casi dos horas de concierto en la que un Jeff contentísimo (adora España al mismo nivel que en España le adoramos a él) se regala vocal e instrumentalmente. Su banda-familia aporta armonía en los coros y Sammy Tweedy, a los teclados, despunta como heredero favorito.
Sin descanso van pasando de la emoción más contenida (One Tiny Flower) a la épica más loca (la inmensa, nuestra favorita No One’s Moving On), por el camino, Jeff se dedica aintentar mirar a los ojos a todas y cada una de las personas allí congregadas y a responder a cada grito que sale del público. Stray Cats in Spain arranca, obviamente, vítores y aplausos porque nos canta a nosotros y todavía tendrá algún guiño local más: ya metido en el encore, se marca una versión de Queen, Fat Bottomed Girls, alegando el inicio de la gira Magic Tour de la banda, que fue precisamente aquí. Se niega a nombrar a Trump, pero quizá Feel Free es un canto velado a una oposición más que obvia.
Jeff Tweedy es mucho más que Wilco, decíamos. Es el señor que en la pandemia, con su guitarra y su bata de guatiné nos regaló conciertos improvisados con sus hijos para que no nos desquiciáramos. Es una especie de figura paterna común de la que cada uno tiene una anécdota que contar. Un señor con una guitarra que va de excursión con su familia tocando, un trovador del que esperamos no tener nunca nada malo que decir y sí un millón de canciones para recomendar.
*Foto de portada, Nieves Solano
Su nuevo disco verá la luz a finales de abril.
Son varios los artistas que aprovechando su paso por la próxima edición del Primavera Sound están añadiendo fechas por nuestra geografía. Uno de los últimos en sumarse son los irlandeses Kneecap.
El proyecto de Mo Chara, Móglaí Bap y DJ Próvaí, uno de los más atractivos en el panorama actual, actuará en Bilbao y Madrid para presentar los temas de Fenian, su esperado nuevo álbum que se publicará el 24 de abril. Un trabajo que continúa con su senda reivindicativa y del que ya hemos podido escuchar su single “Liars Tale”.
Fechas de Kneecap en España
Sábado 6 de junio: BARCELONA (Primavera Sound)
Lunes 8 de junio: BILBAO (Santana 27)
Martes 9 de junio: MADRID (La Riviera)
Las entradas para estos dos nuevos conciertos de Kneecap en España estarán a la venta en Fever a un precio de 38 euros más gastos de distribución a partir del 20 de febrero a las 10:00h.
Presentarán Double Infinity.
El regreso de Big Thief a España durante la próxima primavera suma nuevas fechas para alegría de sus seguidores. Y es que la formación neoyorquina no actuará solamente en el festival barcelonés Primavera Sound, si no que además los podremos ver en Sevilla, Madrid y Bilbao. Tres nuevas citas en las que Adrianne Lenker, Buck Meek y James Krivchenia presentarán Double Infinity, uno de los discos del 2025 más destacados para nuestra redacción.
Conciertos de Big Thief en España en 2026
Sábado 6 de junio: BARCELONA (Primavera Sound)
Martes 9 de junio: SEVILLA (Cartuja Center – Sala Cite)
Miércoles 10 de junio: MADRID (Noches del Botánico)
Viernes 12 de junio: BILBAO (Santana 27)
Las entradas anticipadas para estas tres nuevas fechas estarán a la venta a partir del 17 de febrero. En el caso de Sevilla a través de Ingresse, a partir de las 14:00h, para Madrid a través de la web de Noches del Botánico, a partir de las 12:00h, y en Bilbao a través de Fever, desde las 12:00h.
Foto de portada por Alexa Viscius.
