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Este Creamfields está muy vivo

Por Jose A. Rueda 2

ORBITAL en Creamfields-Andalucía // J.A. Rueda, El Enano Rabioso

Creamfields-Andalucía, el festival que más veces “ha desaparecido” de su historia, celebró el 14 de Agosto su séptima edición con 23.000 asistentes. La playa de Guardias Viejas (El Ejido, Almería) fue testigo un año más de 15 horas de música electrónica. Y un año más, El Enano Rabioso estuvo allí.

Hagamos un poco de historia…

En 2004 aterrizaba en la playa de Villaricos (Cuevas del Almanzora) la primera edición española de Creamfields. Un festival con origen en Liverpool y sedes en más de 10 países. La opinión pública confundió el concepto “franquicia” con el de “itinerante”, y pensó que aquel sería el primer y único Creamfields-Andalucía. Así, más de uno se sorprendió cuando en 2005 el festival anunciaba su line-up (con Chemical Brothers al frente), generándose un nuevo bulo: la organización ha firmado un contrato de 3 años con el ayuntamiento de Cuevas. De esta forma, llegó 2006 con la convicción de que se estaba celebrando “el último Creamfields”. Tanto que, en los días posteriores al mismo, Sinnamon Promotions tuvo que desmentirlo en su web anunciando la intención de volver la playa de Villaricos en Agosto de 2007. Y así fue: con Prodigy como cabeza de cartel y la asistencia más multitudinaria de su historia (más de 40.000 fiesteros), Creamfields-Andalucía celebraba su cuarta edición en Almería.

En 2008, el ayuntamiento de El Ejido compra el festival, que se traslada a la playa de Guardias Viejas y es acompañado de otro evento una semana después: Ola! La intención de la organización y de la entidad colaboradora era congregar a 40.000 personas en cada festival. Al final, una cifra de 45.000 personas se dividieron entre ambos eventos… En concreto, Creamfields sufrió un severo bajón de asistencia, que se vió reducida a 28.000. Aquel no fue el único fiasco que se llevó Sinnamon Promotions, cuya avaricia rompió su saco de festivales. Al año siguiente, la promotora catalana anunciaba su quiebra…

Todos los festivales de Sinnamon fueron suspendidos (Summercase, Wintercase, Weekend Dance,…), y de entre los muertos resucitó Creamfields, que con el esfuerzo del consistorio de El Ejido y de la empresa granadina Producciones Toro, celebró el año pasado el bautizado como “Creamfields de la crisis”. Pese a contar con el peor cartel de su historia y apenas variar el precio de la entrada, el festival almeriense reunió a 20.000 fieles. ¿Podría haber más señas de que no había manera de acabar con esta fiesta?

Pues bien: llega 2010, y esta vez es el ayuntamiento de El Ejido el que quiebra tras verse inmerso en escándalos varios. El área de Cultura ya no dona un céntimo para festivales, pero sí cede nuevamente los terrenos de la playa de Guardias Viejas a Producciones Toro que, pese a las adversidades, anuncia un ambicioso cartel al que más tarde pondría la guinda con Orbital. La cifra de artistas ascendió a 32 (como en los tiempos de Sinnamon) y Creamfields-Andalucía se celebró el pasado 14 de Agosto con 23.000 personas. Todos ellos testigos para confirmar de que este muerto está muy vivo.

JOHN DIGWEED en Creamfields-Andalucía // J.A. Rueda, El Enano Rabioso

Colas…

Si hay una palabra para definir nuestra primera impresión en Creamfields esa es colas. Colas de espera para la lanzadera que nos llevaría de El Ejido a Guardias Viejas (la avería de uno de los autobuses hizo que la frecuencia de estos fuera tan lenta). Y colas de espera para recoger nuestra credencial de prensa (¿una sola ventanilla compartida para prensa e invitaciones?). Tanta cola y tanta cola, que nos perdimos a Bloody Beetroots Death Crew 77… Más tarde, una compañera de prensa nos confesaba que habían estado de puta madre. Así que imaginamos que los italianos estuvieron a la altura de lo que El Enano Rabioso ya vivió en Primavera Sound.

El cabreo de no estar viendo a los Bloody Beetroots se incrementó con lo que perfectamente escuchábamos desde el escenario nacional mientras seguíamos en la cola de las acreditaciones. Eran los SUPERLUSH DJs. Creamfields-Andalucía jamás debió darle una oportunidad a DJ Nano y JP Candela. Un set bochornoso y oportunista donde los madrileños quisieron emular a 2 Many DJs. Sobró todo: la machacadas remezclas de “By The Way” de Red Hot Chili Peppers y “Smells like teen spirit” de Nirvana, así como algún que otro hit de Daft Punk (dos veces), Fatboy Slim, Richie Hawtin y hasta los propios The Bloody Beetroots… Para colmo, Superlush DJs tomaron el micrófono para animar al personal. De repente dudé si estaba en Creamfields-Andalucía o en las fiestas de mi pueblo. Realmente lamentable.

Por fin dentro del recinto, nos fuimos derechitos al Barceló Stage, el escenario principal. Allí estaríamos a punto de vivir uno de los “momentos Creamfields 2010”. Pascal Arbez, o lo que es lo mismo, VITALIC, presentaba en Guardias Viejas su nuevo live! denominado “V Mirror”. Precisamente se trata de eso: de dos espejos en forma de “V” a las espaldas de Pascal, en los cuales se iban proyectando visuales varias que, por momentos, se alternaban con el propio Vitalic reflejado en dichos cristales.

VITALIC ante las "V Mirror" // J.A. Rueda, El Enano Rabioso

En lo musical, Vitalic comenzó muy duro, dejando claro sus incontestables raíces hard-techno. Pero pronto fue mitigando su show con el fin de desgranar su álbum más reciente: “Flashmob” (2009), todo un diamante en bruto en lo que a música electrónica de baile se refiere. “One Above One”, “Poison Lips” y “Second Lives” sonaron excelentes. El delirio del respetable llegó cuando Pascal se acercó al micrófono y cantó las vocales de “Your Disco Song”. Pero aún quedaba mucho Vitalic por delante: en la recta final, sonaron los clásicos “La Rock” y “My Friend Dario”. ¿Lo mejor de Creamfields-Andalucía? Me atrevería a decir que sí.

Si el pasado año, las actuaciones más destacadas de Creamfields se concentraron en la carpa, este año lo aconsejable era no moverse del escenario principal. JOHN DIGWEED fue el siguiente en subir a las tablas (antes de que se me olvide: la errata en las visuales, que escribieron “John Degweed“, fue imperdonable). El inglés es un tipo que sabe lo hay que hacer y cómo hay que hacerlo. Como un día dijeron Faithless, “God is a DJ and this is my church”. Y así se comportó John: construyó su propio templo frente al Barceló Stage, donde los feligreses observaron atentos sus “palabras”. El Mesías se apoderó de las mentes allí presentes con un set de tech-house limpio, envolvente, refinado,… perfecto. Su profesionalidad a los platos casi “le impide” levantar la mirada de los mismos. En los minutos finales, dos temas vocales de esos que sólo Digweed tiene en su maleta consiguieron erizar el bello a más de uno. Entonces sí que vimos el rostro de John, que nos dedicó una pequeña sonrisa y un aplauso breve. Si lo hubiera tenido más cerca, sólo le hubiera dicho una cosa: “gracias, Digweed, por existir”. ¿Lo mejor de Creamfields-Andalucía? Ya es la segunda vez que me lo pregunto… y todavia nos queda Orbital.

JOHN DIGWEED // J.A. Rueda, El Enano Rabioso

A las dos menos cuarto de la madrugada llegaron a El Ejido las celebridades del techno inteligente. Las leyendas vivas de la música electrónica: ORBITAL. En un verano muy productivo para los hermanos Hartnoll, esperábamos que su directo fuera una copia idéntica a los de S.O.S. 4.8 y Primavera Sound. Nos congratula decir que no. Que “no le dieron al play en el reproductor de CD”, como muchos piensan… No obstante, la intro fue la de siempre: ruido blanco en la pantalla y en los altavoces, apagón y, de repente, Paul y Phill acercándose al proscenio. “¡Hola!”, dijo Paul, unos segundos antes de que sonaran los primeros acordes de “Lush”. “¡La primera en la frente!”, gritaba un fan en las primeras filas. Y es que, lo de Orbital fue toda una ofrenda para los más nostálgicos del techno. Estoy convencido de que a alguno se le saltó la lagrimilla al oir “Satan”, “Chime”, “Halcyon” o “One Perfect Sunrise”. En un festival por donde ya habían pasado veteranos del género como Massive Attack, Chemical Brothers o Pet Shop Boys, los hermanos Hartnoll devolvieron a Creamfields el prestigio perdido. Y no sólo por su simple aparición en el cartel, sino también por firmar una actuación memorable. ¿Cuántas llevamos ya?

Phill y Paul Hartnoll (ORBITAL). Pioneros de la IDM // J.A. Rueda, El Enano Rabioso

La noche de los dúos.

En la carpa Alhambra se vivió lo que, desde ya, vamos a denominar como “la noche de los dúos”. Y esto es precisamente porque los DJ-sets que se vieron y oyeron allí los protagonizaron, entre otros, Skream VS Benga, 2 Many DJs, Digitalism (que son dos: Isi y Jence) y Crookers (que también son dos: Bot y Phra). Por orden cronológico, los primeros artistas que nos conciernen son SKREAM y BENGA. Lo curioso de este dúo es, precisamente, el hecho de que no acostrumbra a serlo. Estos DJs y productores británicos se vieron unidos en un versus gracias a Creamfields-Andalucía, en su apuesta, por primera vez, por el dubstep. Y digo yo (y a riesgo de que me tachen de ignorante): ¿qué diferencia hay entre este tal dubstep y el breakbeat? Un público no muy numeroso pero entregado al 100%, disfrutó en la carpa del tándem Skream VS Benga, los cuales, a parte de hacer disfrutar, también se lo pasaban bomba sobre las tablas. Apuesto a que el personal procedía mayoritariamente de provincias como Málaga, Córdoba, Sevilla,… Y es que, durante muchos años, en el Bajo Guadalquivir, “música electrónica” era sinónimo de “breakbeat”. Entre el dúo de Skream y Benga y el de los hermanos Dewaele, o lo que es lo mismo, 2 Many DJs, se “coló” EROL ALKAN que, precisamente, se había intercambiado su horario de actuación con el de los belgas. Ya tenía yo ganas de ver a Alkan, y el londinense no defraudó en absoluto. Mezclas perfectas, técnica impecable y electroclash cálido -ardiente, diría yo- cargado de esos sonidos que a veces arañan y otras te golpean el estómago. No se paró de bailar.

SKREAM vs BENGA y 2 MANY DJs // J.A. Rueda, El Enano Rabioso
CROOKERS y DIGITALISM // J.A. Rueda, El Enano Rabioso

En las postrimerías de la sesión de Erol Alkan, 2 MANY DJs ya se dejaban ver sobre el escenario. Cuando parecía que “la noche de los dúos” iba a continuar, de repente vivimos el momento más campechano de la noche: 2 Many DJs se unieron a Erol y formaron… ¿3 Many Djs? Por si fuera poco, apareció un cuarto miembro para ir sirviendo copas en el botellón que se tenían montado tras los platos: se trataba de Phra, el 50% de Crookers. ¿Demasiados Djs?

El improvisado ménage à trois de Alkan y 2 Many DJs sirvió para una cosa: ¿cuántos de vosotros os habéis preguntado alguna vez cómo de preparadas tienen 2 Many DJs sus sesiones? Los belgas demostraron tener capacidad de improvisación, aparte de una depuradísima técnica y agilidad en las mezclas. Cuando Erol Alkan y Phra dejaron sólos a los hermanos Dewaele, 2 Many DJs prosiguieron con su habitual función de imprevisible hit tras imprevisible hit… Bueno, lo de “imprevisible” puede que sobre: otra vez sonó “Standing In The Way Of Control” de The Gossip. Otra vez sonó “Kids” de MGMT. Otra vez sonó “Kernkfraft 400” de Zombie Nation. Otra vez sonó “Hey Boy, Hey Girl” de Chemical Brothers. Otra vez sonó “Out Of Space” de The Prodigy… La tercera visita consecutiva de David y Stephen a Guardias Viejas (tras Ola! 2008 y Creamfields 2009) ha dejado una cosa clara: estos tíos deberían plantearse el encerrarse unos meses en el estudio y crear alguna novedad. Por si fuera poco, este año no hubo espectáculo de luces y pantalla como el año pasado. Sólo la típica mesa cubierta con tela negra (¿cuántas veces más diremos que este “escenario” de DJ debe pasar de moda ya?).

Botellas de champán y vodka en mano, Erol Alkan y Phra volvieron a presentarse en el stage durante los últimos coletazos del set de 2 Many DJs. 1, 2, 3,… ¡4 Many Djs! Como si fuera un chiste, un inglés, un italiano y dos belgas pusieron la carpa patas arriba. El público agradeció esta actuación espontánea incluso más que la anterior. Cuando los altavoces se silenciaron, una inmensa ovación despidió a los cuatro… Bueno: Prha se quedaba.

¿Demasiados DJs?: Phra (Crookers), Stephen Dewaele (2 Many DJs), Erol Alkan y David Dewaele (2 Many DJs)

CROOKERS fue la siguiente pareja de DJ-productores encargada de continuar con la fiesta en la carpa Alhambra. El spaghetti-electro de Bot y Phra sonó atronador, machacón,…. demasiado zapatilla. La verdad es que temas como “Knobbers” o “We are prostitutes” nos lo debieron advertir antes, pero, francamente, lo de los italianos estuvo más cercano a la decepción que a otra cosa.

DIGITALISM tendrían que haberse pasado por la carpa antes y echar un vistazo a la actuación de 2 Many DJs. Quizá así, en su dj-set (por cierto: ya podrían haber hecho un directo, ¿no?) no se hubieran repetido tantos temas: MGMT, Zombie Nation, Mr Oizo,… Al menos no faltaron sus producciones propias: “Idealistic” fue la encargada de abrir el show. Y para cerrarlo, “Pogo”: no podía ser de otra manera.

El producto nacional.

Si algo ha caracterizado al cartel de Creamfields-Andalucía 2010, ha sido su apuesta por los artistas españoles. “Es lo que tiene la crisis”, pensarán algunos… pero qué queréis que os diga: no todos los festivales de música electrónica tienen el privilegio de contar con Óscar Mulero, Ángel Molina, Marc Marzènit, Wally López,…

Para todos ellos, había un espacio propio: el escenario nacional. Bueno, para todos, todos, no. ÓSCAR MULERO, como si de una estrella del rock se tratara (hasta apareció con una camiseta de los Misfits), tuvo el honor de actuar en el Barceló Stage y, además, justo después de Orbital. El escenario principal se caracterizó por el eclecticismo de sus actuaciones, no teniendo nada que ver un artista con el siguiente. Aún así, la idea Orbital + Óscar Mulero fue estupenda: IDM + techno industrial. El madrileño manifestó su buen momento de forma con una sesión digna de enmarcar.

ÓSCAR MULERO // J.A. Rueda, El Enano Rabioso
ÁNGEL MOLINA y MARC MARZÈNIT // J.A. Rueda, El Enano Rabioso

Horas antes, ÁNGEL MOLINA se había paseado por el cutre y más que cutre escenario de españoles. Digámoslo ya: para posteriores ediciones, Creamfields merece un segundo escenario tan imponente como el principal: quizá no en su tamaño, pero sí en sus cualidades. Pues bien, Ángel se vio desdeñado frente a su eterno rival, Óscar Mulero, al actuar en tan insignificante stage. No por ello dejó de mostrar sus facultades a las mezclas, brindándonos el habitual techno “eléctrico” al que nos tiene acostumbrados.

La nueva Spanish Generation estuvo representada, entre otros, por MARC MARZÈNIT. El catalán, con sombrero “de feria” incluído, no paró de animar a la concurrencia. Su laptop disparó techno duro y “tranceoso” ante un público muy agradecido. Porque debemos de decir que si algo caracterizó al escenario nacional, eso fue su espléndido ambiente. Y los artistas parecieron contagiarse de ello. Un buen ejemplo fue WALLY LÓPEZ. Este chico es un DJ de oficio: ya puede estar trabajando en Pachá Ibiza que teloneando a Madonna. Él se adapta a cada circunstancia y a cada momento. En Creamfields-Andalucía lo volvió a evidenciar, decantándose por un house muy underground. Pero además, Wally estaba feliz: daba gusto verlo sonreir, animar al público y, a veces, hasta marcarse un bailecito. Estaba tan cómodo sobre las tablas que no pudo evitar pinchar una de esas vocales ibicencas que tanto le gustan. Pero el set del madrileño debe llevarse una pequeña colleja: el sonido fue pésimo y, en algunas mezclas, los graves “se rompían”.

El cierre.

Despojándonos de todo prejuicio, nos acercamos al escenario Barceló para ver a BENNY BENASSI. El creador de la dichosa “Satisfaction” abrió su set con el temita de marras. De esta manera, Benassi pareció pensar: “aquí tenéis la canción por la que me conocéis todos. Y ahora os vais a enterar”. Y nos enteramos: vaya si nos enteramos. El resto del show fue un italo-electroclash condundente y descarado, nada que ver con la brasa que nos habían dado un rato antes sus compatriotas los Crookers. Una función de las que se agradecen a esas horas de la madrugada, cuando los primeros rayos de sol ya se asomaban tras el castillo de Guardias Viejas.

Y llegó “el cierre”. Ese momento que -no sé porqué- es tan primordial en un festival de música electrónica. El artista encargado de poner punto y final al evento suele estar tan considerado como el que actúa en los prime-time de la noche. Su labor está cargada de responsabilidad. Grandes momentos de cierre se recuerdan en Creamfields-Andalucía: Tiga en 2005, James Holden en 2007, Boys Noize en 2008,…

En esta edición, el escenario principal se engalanó para recibir al encargado de poner el colofón a Creamfields 2010: DAVID GUETTA. El francés aterrizó tarde desde Zúrich, donde había estado actuando esa misma noche. Las pantallas ya anunciaron su retraso de 30 minutos que Benny Benassi no dudó en complementar, alargando su sesión hasta la llegada de Guetta. El afamado DJ se personó en el Barceló stage donde el público lo recibió como lo que es: el número uno… en ventas. Actualmente en España, su álbum “One Love” se sitúa por encima de Alejandro Sanz, David Bisbal y Lady Gaga. ¿El set-list? Me dan náuseas sólo de recordarlo: cantadita más cantadita más cantadita… y más cantaditas. Sólo faltó que en la pantalla se pudiera leer: “si quieres esta canción en tu móvil, envía POLITONO GUETTA al 5555…”. En fin, ¿para qué seguir? Lo podría escribir más grande, pero no más claro: que sea la última vez que David Guetta pisa Creamfields-Andalucía.

Amanece en la playa de Guardias Viejas // I.C., Creamfields-Andalucía

Pese al desliz de haber incluido a David Guetta en el festival -lacra que hemos tenido que sufrir cada vez que echábamos la vista al cartel y veíamos al francés incluso por delante de Orbital- el balance general que hacemos de Creamfields-Andalucía es positivo. Buena entrada, buen ambiente, buena organización,… y buenas actuaciones -con lo de siempre: alegrías y decepciones-.

Y es que, a estas alturas, lo único que se le puede pedir a un festival que siempre parece pender de un hilo es… one more Cream!

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