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Domingo en el Rock en Seine 2011 (parte IV)

Por Ross Gallagher 0

The Vaccines. Foto de Nicolas Brunet

O sobre cómo guardar tu mejor carta para el final.

Aún más temprano que los otros días, empecé a las dos y media viendo a Crocodiles. La banda estadounidense de indie rock con toques “noise” dio un buen espectáculo abriendo el escenario secundario, sin mucho que reseñar, salvo el buen hacer en las formas.

Me fui pronto de allí para ver a uno de los “hypes” del momento, The Vaccines,  que consiguieron sorprenderme para bien, aunque sin grandes alardes. La banda inglesa consiguió congregar a bastante gente a tan temprana hora para escuchar los hits del ‘What did you expect from the vaccines?’, un disco que fueron desgranando durante aproximadamente 40 minutos, consiguiendo crear ambiente y mover al público en canciones como If you wanna. Habrá que estar atentos a sus andanzas.

Al término tocaba en el escenario secundario Lilly Wood & the Pricks. El grupo francés, que canta en inglés, es la revelación del año para nuestros vecinos del norte de los Pirineos. Una gran cantidad de espectadores se agolpaban en el segundo escenario (bastante más que en Cage the Elephant), y además mostrándose muy participativos en todas las canciones.

La verdad es que al grupo, con tan solo un EP y un álbum en su repertorio, se le nota encima del escenario como pez en el agua. Su cantante, Nili Hadida, se muestra igual de atrevida aporreando percusiones que en sus discursos al público, y la música (que describiría a bote pronto como indie-rock con toques folk) no desmerece en absoluto. Otra formación a tener en cuenta para el futuro.

Simple Plan. Foto de Nicolas Brunet

Y llegó el momento de Simple Plan. La banda canadiense, que habla francés de nacimiento, de pop-punk se desenvolvió muy bien; y haciendo honor a su nombre, tenían un plan muy sencillo: poner al público a botar y a bailar. Ya fuera tirando de temas clásicos (Shut Up, Welcome to my life), más recientes (Can’t keep my hands off you) o haciendo versiones de temas mainstream (juntando  Fuck you de Cee Lo Green, Dynamite de Taio Cruz y Raise your glass de P!nk). A buena fé de que el plan surtió efecto.

Era el turno entonces de otro grupo que tenía muchas ganas de ver: el regreso de The La’s.  Sin embargo tal y conforme me acerqué se me cayó el alma al suelo. Allá estaban encima del escenario tan solo Lee Mavers, guitarra y voz, y John Power, bajista, como si se tratara de improvisar en el salón de su casa. Ensimismados y sin dar sensación de nada en absoluto. Me pregunto qué sucedió con el batería y/o resto de la banda, sin los cuáles los temas quedan bastante cojos. De tal guisa que al principio pensé que estaban haciendo pruebas de sonido. Suspenso y mayor “bluf” de todo el festival para ellos.

Así pues, sin dar tiempo a que tocaran  su hit There she goes (que oída desde fuera pareció lo poco rescatable del concierto) acudí para ver a Miles Kane, compañero de andanzas de Alex Turner en The Last Shadow Puppets (el cual además ha escrito con él gran parte de su nuevo disco) y ex miembro de The Rascals. La verdad es que no decepcionó en absoluto liándola de lo lindo en el tercer escenario, tocando casi íntegramente su disco ‘Colour of the Trap’ y sin concesiones a otros proyectos, pero a buena fé que no era necesario. Sobresaliente para él.

Anna Calvi empezaba su actuación entonces. La cantante es todo un derroche de facultades vocales encima del escenario, con una pose erguida, mucha clase, y una muy estudiada frialdad que se esfuma cuando tiene que dirigirse al público. Muy bien con la guitarra y grande el solo que se marca en Love won’t be leaving, donde demuestra el buen dominio que tiene del instrumento. Además como colofón, cantó Jezebel – versión de la canción de Edith Piaf – en francés (que aprendió explícitamente para el evento, según nos contó a la vez que confesaba que se le había olvidado parte de la letra, todo esto sin parar la canción), con lo que consiguió meterse al público en el bolsillo.

Deftones. Foto de Nicolas Brunet

Tras finalizar, nos esperaban Deftones. La banda de Chino Moreno dio muestras de encontrarse en muy buena forma, y pese a que comenzaron con el volumen de la voz demasiado bajo, casi inaudible, supieron reponerse cuando encadenaron los dos temas que tocaron de ‘Around the fur’, Be Quiet and Drive y My Own Summer, en un setlist en que estuvo muy presente tanto su nuevo disco ‘Diamond Eyes’ como su aclamado ‘White Pony’, cerrando con dos de sus canciones más antiguas, Engine no. 9 y 7 words para dar forma a un concierto redondo para los que nos gusta este tipo de música, aunque una hora sepa bastante a poco.

Entonces ya nos quedamos guardando sitio para la gran traca final, Archive, que habían anunciado que acudirían con orquesta de 30 músicos. Y si bien una de las pegas que le podría poner a este festival es que los grupos muchas veces iban “con lo justo” (por ejemplo, The Kills solos ellos dos y tirando de música pregrabada; el espectáculo lamentable de The La’s, Seasick Steve que aún dando conciertazo y no necesitándolo, no vino con su bajista (nada más y nada menos que John Paul Jones, que sí tocó en los conciertos del Reading and Leeds), o Blonde Redhead, que ganarían infinitamente con más medios a su disposición), este concierto compensó cualquier queja en este sentido.

Archive. Foto de Nicolas Brunet

El resultado fue realmente espectacular desde el primer minuto, en el que puedes ver al director de orquesta con toda una sección de cuerda (violines, violonchelos y contrabajos), timbales, dos teclados, batería, guitarra, y bajo, además de las cuatro voces distintas que pudimos oir a lo largo del concierto (tres masculinas, una de ellas para las partes de rap, y una femenina) que traían consigo, toda una delicia.

Empezaron los violines haciendo la parte electrónica de Controlling Crowds, y con un juego de luces muy adecuado para la ocasión, te podías sumergir en el ambiente de autodestrucción e introspección que propone esta banda de trip-hop. Esto conformó junto con Fuck You un gran inicio de concierto.

La banda prosiguió alternando canciones y vocalistas, tocando todos sus arreglos electrónicos a sonido de cuerda de forma muy acertada y creando una atmósfera densa. Se centraron sobre todo en su último disco (dos discos, si contamos que están separados en el tiempo), ‘Controlling Crowds’ y sus diversas partes. Y para cerrar de forma magistral encadenaron Bullets, Dangervisit y Again, siendo sin duda el momento más emotivo del festival.

Terminaron dando lugar a cinco minutos de ovación cerrada del respetable que no quería moverse del sitio, hasta que ya viendo que la banda se había despedido varias veces, se habían retirado y estaban quitando los micros, decidieron dar por cerrada esta edición del Rock en Seine, con la misma sonrisa que se te queda cuando ves una buena película y te ha encantado el final de la misma. ¡Hasta el año que viene Rock en Seine!.

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