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Crónica del SOS4.8 2012

Por Iram Martínez 1

Ignacio Sánchez

La 5ª edición del SOS 4.8 se saldó con 30 mil asistentes por jornada y, pese a la reducción de su presupuesto y a ser la primera cita festivales de la temporada, salió airoso una vez más.


Murcia nos acogía el viernes con los brazos abiertos, un día soleado y caluroso, y qué mejor manera de resguardarse que en el Auditorio pudiendo disfrutar de la actuación de The Magnetic Fields. Los neoyorquinos hicieron las delicias de sus seguidores con un concierto que recorrió su carrera casi de principio a fin. Breves introducciones de los temas en una atmósfera de silencio que se veía rota cada vez que algún asistente se levantaba del asiento para marcharse. ‘Love at the Bottom of the Sea’, el disco que venían a presentar sirvió de hilo conductor de la actuación bordada con grandes joyas como “Andrew in drag” o “Goin’ back to the country”, por nombrar solo dos de la gran cantidad de composiciones que desgranaron en la hora y veinte que estuvieron sobre las tablas.

The Kills por Chema Helmet

Mientras fuera, en el escenario pequeño ya estaban tocando La Estrella de David, a quienes ya pudimos ver estrellarse hace un par de años en Nocturama. Les damos una segunda oportunidad que la banda no aprovecha. Siguen sonando fatal en directo. Así que mejor nos movemos al escenario principal con The Kills. Alison “VV” Mosshart y el guitarrista británico Jamie “Hotel” Hince. salieron escoltados por cuatro maromos enmascarados que apoyaban las canciones con tambores y palmas. Una performance que poco podía hacer para apoyar al post punk del dúo. Alison demostró que ella misma se basta para llenar el escenario de actitud.

En el segundo escenario comenzaba The New Raemon, que poco a poco fue quitándole público a The Kills. Cuando sonaba “Sucedaneos” ya tenía la mitad del aforo. El proyecto de Ramón Rodríguez sigue ganando adeptos y es que no ha parado de coger carretera y manta durante los últimos años. Mientras tocaba su versión de “Te debo un baile”, no podía sacarme de la cabeza la versión original de Nueva Vulcano. Solo unos pocos locos la cantaban también como hace Artur.

El olor a curry del restaurante mexicano (una gastronomía en la que no se usa apenas ese condimento) nos pilló llegando de nuevo al escenario principal buscando algo que nos desperezara. Los Friendly Fires eran una buena solución ya que estábamos deseando pegar algunos botes. Cierto que sus temas son bastante repetitivos, pero el sonido de los veinteañeros ingleses viene perfecto para animar al personal. Además, con sólo dos discos y una vida por delante podemos esperar alguna novedad para el año que viene.

Pulp por Equipo Helmet

La media noche se aproximaba y buena parte de los asistentes ya estaba pillando sitio para ver a Pulp, las estrellas del cartel de este año. Jarvis salió enérgico al escenario y con su histrionismo se metió a la gente en el bolsillo con los tres primeros temas encabezados por “Do you remenber the first time”. Con casi la totalidad del aforo viendo su concierto los Pulp nos deleitaron con su “savoir fair”. Cocker es un animal escénico, las tablas son su hábitat y no para de moverse conduciendo las miradas de la afición como si de un partido de tenis se tratase. Ahora a la izquierda, ahora a la derecha y vuelta a empezar. Como se esperaba, el final no podía prescindir de “Common People” con la gente volviéndose loca de contenta.

Los del gafotas dejaron el listón muy alto, pero aún quedaba Gossip, ahora sin el The, con una Beth Ditto gritando “holaaaa” con un castellano muy neoyorquino. Un concierto esperado que en ocasiones se hizo repetitivo, con ese deje discotequero que te hace dudar entre si están tocando ésta o aquella. Después de un buen rato de medios tiempos, llegó la hora del “Standing in the way of control”, ahora más famoso si cabe tras ser la banda sonora de un anuncio que ponen hasta el cansancio. Lo único en contra de su concierto fue esa despedía a lo fade out, homenajeando a Whitney Houston mientras saludaba al público desde el foso.

Yuck por Ignacio Sánchez

La segunda jornada fue inaugurada a las 19:15 por Yuck. Siguiendo la estela de Sonic Youth, el cuarteto londinense no se asustó ante la llovizna que caía desde un rato antes y abrió con “Chew“, su nuevo single. Salvo por los continuos movimientos de cabeza y mirada de loco de Daniel Blumberg, los Yuck no dieron mucho show, pero lo compensaron con sonido. Muy claro, compacto y contundente. Seguramente se llevaron del SOS más adeptos a su música.

Tras un breve descanso era el turno de Bigott. Al maño ya lo hemos visto muchas veces este año pero nunca se tiene suficiente. Cuando aparece la banda, el sol los acompaña y la lluvia nos da una tregua. Acompañado por su (súper) banda habitual, sólo se echaba de menos a Pedro Perles, que se habrá quedado entretenido en otros asuntos. Con “Canibal Dinner” llegó uno de los mejores momentos de su concierto, con buena parte del SOS contorsionándose a lo Borja mientras intenta seguir el discotequero ritmo de este tema.

Luego Mogwai nos dejó uno de los mejores conciertos de la jornada, salvo algunos problemas de sonido en los teclados en los primeros temas, los escoceses repartieron post rock, capas de sonido y tímpanos reventados por media Murcia. Es verdad que el quinteto se mueve menos que un guerrero de terracota, pero la música de Mogwai no requiere parafernalia circense, aunque no hubiera estado mal un poco de césped para tumbarse y dejarse arrollar por su muro de sonido. Como si de brujos indios se tratase, los Mogwai ahuyentaron a golpe de pedal esa amenaza de lluvia que nos hacía temer a la gente por la continuidad del festival.

Me acerco a Delorentos para comprobar si en directo tienen la misma buena pinta que en sus temas que cada vez más se pueden escuchar en Radio3. No tenían el aforo que se merecían pero los de Dublín salieron muy animados. La banda empezó fuerte y no bajó el listón durante su actuación. Al saberse nuevos en el mercado, su vocalista fue presentando uno a uno todos los temas que interpretaron. Si te quedaste con ganas, pronto los podrás ver por Sevilla y otras ciudades.

The Flaming Lips por Isabel Cortés

De los Flaming Lipsse ha hablado mucho, hay quienes los adoran y quienes no los soportan y quienes dicen que lo suyo es puro teatro (o circo), pero la verdad es que han sabido sacar rentabilidad un espectáculo que no deja a nadie indiferente. Para quien no los haya visto os cuento la escena:

Una enorme pantalla circular nos enseñaba la silueta de una muchacha de generosas caderas que baila desnuda al ritmo de la música que vendrá. De pronto se tumba en el suelo, abre las piernas y de su psicodélico coño aparece la banda saludando a la gente. Wayne Coyne, su vocalista, aparece dentro de una burbuja transparente para hacer body surfing sobe la gente. Después, cañones de confeti, globos llenos de serpentinas y un ejército de gente disfrazada de El Mago de Oz (la peli, no el grupo de jevi ratonero) con unas 15 o 20 lolitas-Dorothy que a cada salto levantaban mas las falditas. Sin duda The Flaming Lips se han propuesto dar unos saraos que te cagas en cada concierto que ofrezcan. El resultado es estupendo, pero la duración del concierto podría haber sido más amplia. Los yankees hicieron sonar casi todos sus mejores temas como: “Yeah Yeah Yeah Song”, “Yoshimi Battles the Pink Robots” o “Do You Realize”, canción con la que cerraron el concierto.

Llegaba el turno de Love Of Lesbian, ya que nos habíamos perdido a El Columpio Asesino. Los catalanes están presentando su nuevo disco, aún inédito, y aprovecharon la cita para interpretar buena parte de éste. Para los más críticos con la banda, este fue un momento incómodo ya que la otra opción era La Casa Azul o darse a las drogas… eligieran lo que eligieran, seguro que no pudieron evitar pegar algunos saltos con los temas rompepistas de estos dos grupos.

Love of Lesbian por Isabel Cortés

Hace un par de años en el Sonorama, recuerdo que Santi Balmes dijo: “Quiero pedir una disculpa a todas aquellas personas que nos han tenido que ver ya 10 mil millones de veces en todos los festivales de España”… Dos años después la banda sigue girando y no ha hecho ese año sabático que tenía pensado y con nuevo disco a punto de salir es seguro que los verás pronto (te guste o no) en tu ciudad. Los nuevos temas parecen estar más alejados de su parte fiestera (la que les ha dado la fama) y muy cerca del melodrama (de sus mejores canciones) a ver como aceptan esto sus fans que los conocieron por ser “los del John Boy”. Lo que nadie puede negar es que LOL ha sabido crear himnos generacionales y ha dado con la fórmula mágica para ser la banda llena festivales del mundo indie.

Turno para cenar y coger energías para el último concierto. Llego al escenario Jagermeister y me asalta una duda: ¿Qué coño hacen CSS (Cansei de Ser Sexy) en este espacio y no en el principal? Las brasileñas pusieron a bailar a la gente desde el primer tema y lograron hacerse con 3/4 partes del aforo. Repaso a sus tres trabajos pero centrándose más en “La Revolución” de donde se sacan hits como el tema homónimo o “City Grrrl”. “Alala” fue sin lugar a dudas un final por todo lo alto. Momento de disfrutar, guardar la libreta y lamentarme por los que no estuvieron.

Nos vemos el año que viene.

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